Tiene la Palabra
A favor de Gabito y sus denuncias
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Me dirijo a usted con motivo de solicitar se publique mi opinión sobre las actuaciones del señor Ricargo Gabito, a quien apoyo desde mi lugar de ciudadana de a pie por haber tenido el valor, la grandeza y por sobre todo la honestidad de denunciar públicamente hechos que ponen de manifiesto la presunción de maniobras fraudulentas en el fútbol.
Es menester que los periodistas como el señor Gabito sean reconocidos por los uruguayos que buscamos desterrar la corrupción en todos los ámbitos y es bueno comenzar con uno de nuestros deportes más importantes. Así sobre la transparencia y cristalinidad en la vida de un país se construye una sociedad democrática honesta y sustentada en la dignidad de los valores humanos y el respeto hacia todos los orientales que de una forma u otra esperan y sueñan con un país sin corrupción, ni abusos de poder.
Sabemos que el camino del señor Gabito es duro pero estamos seguros de que con el apoyo de todos se podrá transitarlo con más fuerza y será más liviana la carga. «Adelante, Gabito, estamos contigo».
ROSEMARIE MARTINEZ DE GARAY – C.I. 1.450.883-8
Afroumbandistas no quieren exclusividad
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La mayoría de los afroumbandistas del Uruguay IFA no estamos de acuerdo en tener un espacio exclusivo para hacer nuestras ofrendas religiosas.
Como uruguayos consideramos que tenemos la libertad de ejercer nuestro derecho religioso, consagrado constitucionalmente, en toda la extensión del país.
Agradecemos la buena disposición del señor intendente, que no tiene por qué saber cuándo este tipo de emprendimientos obedecen a situaciones personales no consultadas previamente y que nos afectan a todos.
Existen cientos de razones lógicas que impulsan la voz del 99% de los umbandistas que reaccionamos en contra de esa idea; entre otras y poderosa es la imposibilidad económica de trasladarse a ese lugar, en todas las oportunidades en que tenemos necesidad de ofrendar.
Otra circunstancia obvia es la inquietud que se ha generado en el seno de la comunidad, por sobreentenderse que al ser otorgado un lugar determinado, implícitamente está limitando el derecho de concurrir a otros.
Por supuesto que respetamos el derecho del prójimo, a gozar de un medio ambiente limpio y para eso estamos reeducando a la comunidad umbandista, a fin de que sin perder nuestra esencia ritual, ayudemos a una convivencia social armoniosa.
Pero la solución no pasa por escondernos, en un tácito reconocimiento de que lo que hacemos tiene visos de ilegalidad.
Opinamos que restringiéndonos a un solo lugar de la naturaleza, estaríamos autodiscriminándonos y fomentando esta postura terminaremos en un ghetto.
SUSANA ANDRADE Y JULIO KRONBERG INSTITUCIONES AFROUMBANDISTAS FEDERADAS IFA-
Al contador Damiani
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Tengo 51 años, mi padre fue dirigente de Peñarol entre los años 40 y 50, puso dinero. Como muchos dirigentes de esa época, hoy es todo lo contrario; tuvo la satisfacción de ir a buscar a la Argentina a Juan E. Hohberg. Mis primeros pasos los di junto al «Patrullero» Vidal. A los 10 minutos de nacer era socio, distintas circunstancias de la vida llevaron a borrarme como tal, como podrá usted ver, soy de cuna peñarolense.
Luego de las finales de 2000 dejé de concurrir a ver a mi equipo y como yo miles de hinchas aurinegros, mis razones se las voy a enumerar. Contador Damiani, sería injusto de mi parte no agradecerle todo lo que ha hecho por Peñarol, tener un club estabilizado económicamente, conquistas como Copa Libertadores del 87, posteriormente el quinquenio al contar con un equipo competitivo en lo local, desgraciadamente no así en lo internacional, no es su culpa, sino porque el medio económicamente no da.
A partir del año 98 todo cambió, lamentablemente siempre no se puede ganar, es lógico, así es el deporte. Su capacidad y amor por Peñarol, nadie puede discutirla, pero como ser humano que es tuvo muchos errores; de los más significativos fue el de quejarse constantemente de persecuciones, arbitrajes (que sí sabemos hubo desastrosos) y constante ataque a los medios de prensa, todo esto a través de una emisión de radio, demostrando una soberbia y ego al que nadie es capaz de ponerle un freno, por el bien de Peñarol y menos con la gente que tiene a su lado, llámese José C. Domínguez, que si mal no recuerdo era acérrimo rival suyo, que cuando vio que no podía llegar a nada se plegó a su entorno para hacerle los mandados, que deben de ser pagos, radio mediante, ya que como dirigente no existe. Un presidente no está para programas deportivos, grandes presidentes de la institución no lo hubieran hecho, como G. Güelfi y W. Cataldi; muchas cosas que usted dice son verdad, pero Peñarol siempre lavó la ropa sucia en casa, parecería que hoy no es así; todo eso está para este «delegado» que junto al otro «Domínguez» para el espacio de humor, en el programa deportivo de los domingos son bastante digeribles no así en lo deportivo ya que los dos saben muy poco de fútbol.
A continuación le voy a detallar puntos claves de su mala gestión actual:
–todos sabemos lo difícil que es mantener un equipo acorde a la grandeza de Peñarol, pero todo no son números y balances, de lo contrario las grandes conquistas en lo internacional con la conducción de Güelfi y Cataldi no se hubieran logrado, no me olvido de la Libertadores de América del 87, con su presidencia. A partir del 93 se formó un equipo con Bengoechea a la cabeza (1 monumento, no, 10 monumentos se merece) y un núcleo de jugadores buenos y otros con carencias técnicas que igualmente nos hicieron a los peñarolenses vivir momentos de felicidad inolvidables, llámese quinquenio, clásicos, algo que los «otros» difícilmente puedan sentir o disfrutar, la historia y los números lo dicen; lamentablemente los jugadores son seres humanos y como tales se desgastan con el correr de los años, por lo cual el recambio se tiene que hacer y usted no lo hizo, siguió apostando, algunas veces ganó y eso lo llevó al engaño y hoy está pagando las consecuencias nuestro querido Peñarol. Los números que usted maneja tan bien a veces no cierran; por un lado dice no querer ningún trato con Casal porque sólo quiere ganancia, está usted en lo cierto y sé que con su actitud está defendiendo los intereses del Club, pero la realidad indica que la sartén por el mango la tiene dicho contratista, por lo tanto hay que usar el ingenio y no cerrarse en una sola postura. Volviendo a los números usted dice que no hay dinero para traer jugadores, no digo desequilibrantes, pero por lo menos más jóvenes en edad y hace 2 años le paga el sueldo a un jugador de 42 años que ha jugado 4 partidos al año, que si está para entrenar, viajar, tomar mate y todavía cobra, la discrepancia es que si lo quiere como espejo no tendría que ocupar el puesto de jugador; quiero aclarar que no tengo más que agradecimiento al señor O. Aguirregaray por su actuación en Peñarol, pero con su criterio contador, los Paz, Trasante, Perdomo, Olivera, Gutiérrez, Morena y muchos otros jugadores tendrían el mismo derecho de estar en el plantel. Fuimos una vergüenza, el equipo que presentamos en la Teresa Herrera, nunca más nos invitan.
Sigo con los números, como hay que gastar poco se trajo a Adao, debe ser de los peores 9 que han vestido esa camiseta (perdón, número 7), mire que no me olvido de Rubao; habiendo en el Uruguay muchísimos jugadores mej
ores y por pocos pesos. La lista sería muy larga y usted como yo y los hinchas de Peñarol los conocemos, ejemplos sobran.
HORACIO P. VERANI – C.I. 1.060.806-8
Sin institucionalidad constitucional
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la página 3 de la edición de hoy, se dice que, según un magistrado francés la «Ley de amnistía en Uruguay es ilegal».
Con todo respeto, considero que constituye un error sostener tal teoría, puesto que, las leyes, no pueden ser «ilegales» es decir, faltas de legalidad, sino que podrán ser «inconstitucionales» ya que, siempre, una ley, puede derogarse por otra ley. En el caso concreto «el problema» básica y fundamentalmente es de otra naturaleza. Con todo el respeto que «el punto» requiere, es que creo, «el legislador» que aprobó dicha norma, no estaba habilitado para hacerla. En puridad y en esencia, lo que se trató en esa ley, estaba fuera del poder de pronunciamiento de «el legislador» para formar parte de lo que estaba, y está, en el «poder de pronunciamiento» de «el constituyente». La base, la esencia de todo, es esa. Tal como lo he sustentado en otras oportunidades y consta, en mi modestísimo librito, intitulado «Uruguay, nuestro no país». En el año (1984) mil novecientos ochenta y cuatro, se ingresó en «democracia» pero no se logró institucionalidad constitucional. En consecuencia, grandes juristas de otros países, advierten que, nuestra legislación es inadecuada pero no ingresan en «el problema» exacto que nos afecta y, Señor Director, cuanto más tiempo pasemos para entender lo que nos ha pasado y nos pasa, más demoraremos en encontrar las verdaderas soluciones que necesitamos, para poder volver a tener institucionalidad constitucional. Insistir sería exageración. Lo real, lo cierto, lo que no se puede negar, está dicho en mi librito. No «querer entenderlo» ha sido, es y seguirá siendo nefasto para el buen éxito de nuestro –no país– y pregunto: ¿para qué insistir, si no se va a ver lo que no se quiera ver? Lo único real y cierto es que no tenemos institucionalidad constitucional, dígase lo que se quiera decir y mientras no sea entendido esto, no llegaremos a nada… y repito ¿para qué escribir más?
Saluda muy atentamente
MARTIN BIDEGAIN SACHETTI
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