Préstamo del BID da oxígeno para paliar la crisis del mutualismo
Después que Enrique Iglesias, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, accedió entre risas irónicas a dar un paso «al frente», pero no políticamente como le aclararon los periodistas, indicó en el salón de actos del MSP que el préstamo de U$S 75 millones para las 14 Instituciones de Asistencia Médica Colectiva, «es integral para la racionalización y eficiencia de los dos subsectores, público y privado, con la supervisión general que corresponde al Ministerio de Salud Pública».
Iglesias subrayó que «el BID no impone condiciones, sino que acuerda con el gobierno qué es lo bueno para mejorar», en este caso la eficiencia del sector salud. «La implementación del proyecto no es del Banco –continuó– sino del MSP». Entendió que «el mutualismo ha contribuido a la vida de los uruguayos, aunque debe adaptarse a las condiciones y actuar con efectividad para obtener la mayor rentabilidad posible». Uruguay es uno de los países «que más gasta en el sector salud» (10.3% del Producto Bruto Interno), y «no se debe gastar más, sino gastar mejor», comentó el jerarca del organismo internacional.
Cuantas menos más dinero
Luego de firmar el préstamo con el BID, el ministro de Salud Pública, Luis Fraschini, anunció que se realizará «un monitoreo» a las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva, a todos los servicios de salud y a los seguros parciales, porque en esta etapa el MSP reforzará su rol rector.
En presencia de directivos de las cámaras mutuales y del presidente del Banco de Previsión Social, organismo al que el sector le debe más de U$S 20 millones, el ministro dijo que «no existe sistema de salud que no deba estar apoyado en una buena base económica». Añadió que «para ello tendrán que modificarse los males estructurales del mutualismo». También dijo que «el Fondo Nacional de Recursos tendrá que sanearse económicamente». Fraschini aclaró que «el préstamo del BID tendrá como destino fundamental la reconversión del sistema gerencial de las instituciones, modificar el sistema asistencial, acentuar la atención primaria de la salud y contemplará determinados pasivos no laborales».
Los proyectos de las entidades deben demostrar su viabilidad, pues éstas tienen que lograr equilibrio económico y tener capacidad para pagar el préstamo.
Las condiciones –dijo Fraschini– fueron «establecidas por el MSP en acuerdo con el BID, pero las fundamentales fueron asentadas por el Ministerio porque el gobierno está dispuesto a ayudar a fortalecer el sistema mutual, siempre y cuando éste efectúe cambios profundos estructurales que el propio sector viene denunciando. No queremos –acotó– que se reiteren las causas que llevaron al desfinanciamiento actual».
Los plazos de devolución del préstamo se extenderán hasta el año 2015.
Cada entidad recibirá un promedio de U$S 70 por afiliado, aunque el monto que recibirá cada institución «dependerá de los proyectos que sean realmente aprobados», sentenció el jerarca. Esto es que la cuota a cada institución –por cada afiliado– podrá ser mayor en función del menor número de entidades pasibles de recibir el préstamo.
El presidente del Plenario de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva, Natalio Blankleider, dijo a LA REPUBLICA que «el dinero puede ser muy útil para aquellas instituciones que tengan reperfiladas sus deudas y puedan destinar el préstamo para reestructuras edilicias y formación de personal». En tanto, para quienes tengan pasivos muy complejos «U$S 70 por afiliado puede ser beneficioso si existen cambios reales. Tal vez la cifra no es sustantiva, pero es peor no tenerla», comentó.
El directivo del Plenario de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC) reconoció que «éste es el primer ministerio que toma una actitud definida para con el sistema mutual y hace esfuerzos para defenderlo» .
Explicó que el préstamo también servirá para solventar eventuales «reestructuras de personal, por ejemplo mediante incentivos jubilatorios». Aclaró que las IAMC tienen prohibido utilizar el préstamo del BID para saldar adeudos con el personal médico y no médico. «Si fuera de otra manera el Estado estaría financiando ineficiencias anteriores», agregó Blankleider.
Por su parte el secretario de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), Jorge Bermúdez, entendió que «el préstamo debe ser acompañado de cambios en el sistema asistencial, pero ahora se limita a una negociación entre el Programa de Modernización de los Servicios de Salud y las instituciones. Esto no fue acordado en la Comisión Multisectorial». Recordó que «las medidas allí firmadas no fueron implementadas» y hoy el gremio «analizará solicitar la renuncia del ministro Luis Fraschini». *
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