Un matrimonio perfecto y un sentido ultrasensorial
«Yo tengo todo para ser feliz. Tengo un matrimonio perfecto. Los dos estábamos trabajando muy bien. Tengo todo lo que una persona necesita para estar bien en todos los aspectos. Pero estaba como angustiada» encuentra ahora Ana Laura respuesta a su aprensión.
«Se lo conté a mi madre un mes y medio antes, que estaba siempre como nerviosa. Nunca me había pasado «era como una cosa, un sentimiento, una sensación rarísima».
Se acuerda que el 11 de setiembre «era una mañana espectacular». Estaba sola, prendió la televisión. Sus peores fantasmas, se corporizaron. «No lo podía creer, no sabía diferenciar las torres. Sólo sabía que mi marido estaba ahí».
Apagó la televisión para no enloquecer. Una torre se había derrumbado. «Quería pensar que era la otra. Pero no estaba segura». Se arrodilló y empezó a rezar. «No me quedaba más nada que eso». Después empezó a llamar por teléfono. Las comunicaciones estaban bloqueadas. Para cuando Claudio pudo avisarle, ya había visto caer las dos torres. *
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