Tras el calor de ayer, los uruguayos soportarán hoy jornada casi invernal
En las últimas semanas, los uruguayos se vieron sorprendidos por los repentinos cambios climáticos que afectaron todo el territorio nacional. Días de sol y alta humedad se alternaban con jornadas de constantes lluvias y tormentas. Incluso, durante un mismo día se sucedían todas estas variantes.
¿Cómo salir vestido? ¿Abrigado, con pocas ropas, llevar el paraguas o dejarlo en casa? Estas eran los interrogantes que se hicieron muchos compatriotas y debido a este fenómeno, también fueron muchos los que se resfriaron, contrajeron gripe y padecieron enfermedades respiratorias.
La jornada de hoy será un ejemplo de contraste climático: ayer hubo casi un día de verano en cuanto a temperaturas elevadas y hoy tendremos la sensación de estar en un día invernal.
Más allá de pronosticarse una máxima de 17 grados, debido a las lluvias y a los vientos fuertes que podrían alcanzar los 60 kilómetros en la hora, se registrará 3 grados de sensación térmica. Mañana el tiempo mejorará y se prevén días soleados hasta el próximo viernes, cuando se produzca un nuevo desmejoramiento y lluvias para el fin de semana.
Esta situación está generando dudas entre la población sobre lo que estaría pasando con el clima y no pocos plantearon la hipótesis que ya las estaciones no son las mismas o que están desfasadas en el tiempo.
Consultado sobre estos planteos, el meteorólogo Guillermo Ramis explicó a LA REPUBLICA, que estos fenómenos climáticos se deben a la gestación de una fase cálida del fenómeno del niño en el pacífico ecuatorial que distorsionó el patrón de la circulación atmosférica en nuestra región continental.
Señaló que el flujo de circulación para nuestra región se registra de dirección oeste a este, acotando que «a veces este orden se altera debido a la aparición de perturbaciones atmosféricas, denominadas onditas, que si llegaran a tener gran amplitud, podría transformar complejo el estado del tiempo».
Según Ramis, estas alteraciones generan continuas inyecciones de aire cálido y muy húmedo, para luego transformarse en un comportamiento atmosférico contrario, con la aparición de aire fresco y seco, lo que provoca precipitaciones importantes.
Sostuvo que esta fase cálida del fenómeno del Niño repercute a nivel mundial, pero advirtió que esto no significa que esté alterando globalmente el comportamiento climatológico, «ya que si el clima planetario hubiera cambiado, actualmente estaríamos comiendo bananos más seguido». Aclaró que los registros mundiales, tanto en lluvias como en temperatura, se sitúan dentro de lo considerado como normal. «No es para alarmarse», aclaró Ramis, «las estaciones siguen siendo iguales y mayormente el fenómeno se encarrila por los parámetros esperados».
A fin de argumentar sus afirmaciones, agregó que en Uruguay el verano 2000-2001 fue excelente, a pesar que en la región se produjo una fase fría del Fenómeno del Niño. *
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