El Mercado del Puerto celebra 133 años de historia
El Mercado del Puerto es un mundo / de un cariño profundo / sin principio, ni fin / donde todos los días / comienza la historia / entre copas y violas / de un bravo sentir (…) Y nos vemos en esta rutina / de salvar el día / y no sucumbir…», canta Darwin «Zurdo» Bruzzone acompañado de sus «cuates» en «Al Mercado del Puerto», una canción de su autoría que resume, en cierta medida, el espíritu que alimenta al tradicional templo.
A pocos metros, el payador Yamandú Carrizo improvisa unas coplas en homenaje al aniversario. Eduardo, grafito en mano, desafía la hoja en blanco y comienza a esbozar los ojos de una joven trigueña que, nerviosa, sonríe para la posterioridad. Gonzalito, desde hace 40 años guitarra en mano recorre el viejo galpón, mientras vocifera billetes de lotería.
Trovadores vernáculos de acordes memoriosos y zapatos andariegos gastados de tanto andar, depositarios de 168 años de acervo cultural, alimentan el mágico galpón convertido a lo largo de su historia en un ícono del Uruguay.
«Soy el cantor con más antigüedad en el Mercado. Esto prácticamente es mi vida», sintetiza, orgulloso Gonzalito. Y agrega: «Por aquí he visto pasar grandes artistas como el entrañable «Fosforito». Tengo 70 años y nunca le puse precio a mi canto. La gente me conoce y me da lo que puede. También me ayudan los dueños de los locales, pero la crisis se siente», reconoce.
Un lugar referencial
Para Carmen Pose, propietaria de La Cabaña de Verónica, uno de los 54 locales que funcionan en el Mercado el aniversario representa una ocasión especial. «Esto es lugar de reencuentro para los uruguayos y una visita obligada para extranjeros», sostiene.
«Nosotros estamos aquí desde 1987 y, en todo este tiempo, hemos sido testigos de parte de esta historia que, en definitiva, es la historia de todos los uruguayos. El Mercado no es ajeno a la actual crisis económica y la recesión se ha sentido, especialmente en el consumo de los clientes uruguayos. De todas formas el turista sigue concurriendo al Mercado y la magia continúa», sintetiza Pose.
Para Eduardo Selem, responsable de La Pradera, el descenso de público está relacionado con el «boom» de los shoppings y la falta de opciones en nuestra principal avenida.
«El bajón en 18 de Julio nos afectó notablemente. La gente opta por ir a los shoppings donde existe una variada oferta. Hay varios factores que influyen en esta elección. No te olvides que en un shopping tenés todo al alcance de la mano: cines, restaurantes y estacionamiento vigilado, lo que otorga seguridad a los potenciales clientes. El cepo también atenta contra el Mercado. Ojalá se revierta la situación», señaló Selem.
Río Alegre es una de las casas más antiguas del Mercado. Desde hace 42 años, sus carnes y pescados a la parrilla se han transformado en un punto de encuentro ineludible para los comensales. Su propietario, Miguel Monsillo, define al Mercado como un «templo especial» aunque reconoce que en los últimos tiempos ha disminuido un 45% la afluencia de público.
«Entre semana concurren aproximandamente mil personas y cerca de tres mil los sábados. Los domingos, si bien la afluencia de clientes es menor, el tipo de público es diferente ya que el ambiente es más familiar. Lo que no cambia es el gusto de los comensales. En nuestro caso, más allá que tenemos pastas y platos variados, la carne a la parrilla sigue siendo una tradición», señaló Mansillo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad