Tiene la palabra

 

Crítica al crítico Nelson Di Maggio

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* Sorprende que su diario, nuestro diario –de intenciones solidarias–, tenga como crítico o cronista de arte a Nelson Di Maggio que se caracteriza por su agresividad. Ya que su discurso, generalmente, va de la aceptación conmiserativa –porque sobrevuela todo con soberbia– al rechazo irrespetuoso en forma de deposición.

Muchas veces se ha sostenido que la actitud de los críticos es la de los impotentes, de los que no pueden o no se atreven a hacer arte; juzgándose que son artistas fracasados. Aunque tal vez sea el caso del aludido, no siempre es cierto, ya que ha habido y hay verdaderos críticos, conscientes de su papel, que saben descubrir valores y sobre todo saben señalarlos, alumbrándolos en actividad comunicadora y docente dirigida a la gente a la que ilustran y forman.

Cuando se lee una nota del mencionado se nota que, sobre todo está dirigida al artista del que se ocupa. Entonces puede asentir como perdonavidas o abofetear al pobre hacedor que no tiene oportunidad de responder el ataque. Con impunidad, desde su insignificancia, en su nadez, suelta su resentimiento.

Y llega al ridículo desparpajo de quejarse –ahora sí, dirigiéndose a los lectores– «por el aflictivo tránsito» que realiza en su «vía crucis» por las galerías; tal vez se considere la Madre Teresa de Calcuta de las artes visuales.

Siempre se lo tuvo como uno de los hijuelos de Romero Brest, quien en los cincuenta supo desnortear a algunos pichones de críticos, al hacerlos perder la escala de valores de la apreciación estética. Atento a la novelería, siempre pidiendo «propuestas más audaces y actuales», como si la audacia y la actualidad (léase: moda) fuesen valores estéticos. Y hasta nos ha servido de objeto de diversión con algunas de sus descacharrantes apreciaciones, como cuando con otros tilingos, en el Salón de Jóvenes del Museo de Arte Americano de aquí, de Maldonado, premió como la mejor obra la cuelga en una pared de unos sesenta o más tampones usados (sí, leyó bien: tampones, esos adminículos de uso femenino, y usados). Dicho sea de paso, no era una primicia porque una porteña había «obrado» algo semejante no hacía mucho tiempo. También nos hemos acostumbrado a sus inexactitudes, como ocurrió este año cuando comentó como de grabados una muestra de óleos del Tola Invernizzi, que se realizó en el Museo Mazzoni y que él seguramente no visitó.

El trabajo de mi hija Inés fue babeado (como el de Laura Murlender, el de Sergio Viera y el de la gente de «Fame») con ánimo tortuoso. Cuando dice: «de sostenida torpeza dibujística» descalifica sin dar razones, ni ejemplifica; al referirse al asunto se ve que no comprendió el humor burlón en que está impostada toda la muestra. Y ateniéndose a lo anecdótico –sin entender en qué clave están–, se lamenta que lo «erótico es de imposible concretización», seguramente se refiere al intento de violación de la doncella por el dragón.

Pero no le bastó opinar que está mal, opina que mejor se hubiera hecho con «paicas y grelas», con torpeza y desubicación al no advertir que no se trata del cabaret rioplatense. Aún así esto es menor, lo increíble y delirante –y aquí me toca mi parte y da razón a esta carta– es que nos responsabiliza a familiares y amigos de Inés «que contribuyéramos alegremente a ese error mayúsculo».

¿Dónde estamos en la obra para que nos tenga en cuenta y nos mente?

La actitud ponzoñosa que ejercita intenta dañar a los creadores, y seguramente lo logra en algunas oportunidades, será su mérito.

Agradecido por su atención, rogándole la publicación de ésta, atentamente,

IGNACIO OLMEDO – C.I. 853.324-7

 

Sobre fallo de un Tribunal en Medicina

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* En el mes de abril pasado tuvimos a bien inscribirnos en el llamado al premio «Salud Pública» de la Academia Nacional de Medicina sobre el tema «Enfermedades emergentes y reemergentes en el Uruguay», con un trabajo de similar título de 44 páginas incluyendo tablas.

El 7 de agosto fuimos notificados del fallo del Tribunal presidido por el profesor Antonio Borrás e integrado además por los profesores académicos doctores Ciro Peluffo y José Piñeyro: «Proponer al Plenario se declare desierto por entender que ninguno de los trabajos cumple con los requisitos del artículo 4.1 del Reglamento General de Premios» (sic).

Tal artículo establece textualmente: «Los trabajos deberán mantenerse dentro del tema u orientación establecidos en las bases. En su contenido deberán incluir algún aporte original, ampliar o corregir conceptos corrientemente aceptados o realizar aportes importantes para la medicina nacional» (sic).

El día siguiente, es decir el 8 de agosto, entregamos carta al señor Presidente del Tribunal y de la Academia Nacional de Medicina, doctor Antonio Borrás, expresando mi discrepancia con lo resuelto y pidiendo reconsideración del fallo.

Las razones entonces esgrimidas tenían que ver tanto con el convencimiento de que nuestro trabajo sí corregía conceptos corrientemente aceptados como que también incluía aportes originales al tema propuesto, presentándose detalles de todo ello y citándose al menos dos enfermedades nuevas para el país por nosotros descritas en los últimos años y junto a muchos otros aportes (tanto la carta como el trabajo están a disposición de quien desee consultarlos).

Por último, en nota fechada el 6 de setiembre último, los señores miembros del Tribunal me comunican que por unanimidad han decidido mantener su decisión de declarar desierto el llamado al premio no sin antes resaltar «la altura y corrección con que la nota pedido de reconsideración había sido redactada». Seguidamente expresan que efectivamente «el trabajo de referencia cubre el tema requerido y que presenta interesantes aportes personales como la descripción de casos de enfermedades no registradas hasta ese momento, todo lo que lo hace merecedor de su publicación» (sic), agregando «no obstante lo que antecede, el Tribunal considera que el aporte no alcanza los requerimientos que exige la Academia Nacional de Medicina para el otorgamiento de los premios» (sic), etc.

Frente a todo lo anterior nos vemos en la obligación de exponer una serie de consideraciones.

En primer término, los señores académicos miembros del honorable Tribunal caen, a nuestro criterio naturalmente, en flagrante contradicción al reconocer en su «segundo fallo» que las exigencias del artículo 4.1 del Reglamento estaban expresamente cubiertas en el trabajo de acuerdo a lo que ellos mismos anotan; de ahí la opinión sobre el merecimiento de publicación del mismo (agregamos que esta publicación con algunas modificaciones del trabajo, ha sido ya aceptado por las autoridades de la Revista Médica del Uruguay según nota de su director el doctor Ariel Montalbán).

Segundo, en la misma nota los señores académicos nos recuerdan la existencia del artículo 6.9 del Reglamento de Becas y Concursos que expresa: «Salvo vicios de forma el fallo del Tribunal es inapelable». A este respecto decimos que conocíamos este artículo y que si reclamamos era por considerar y seguir considerando aun más ahora luego del «segundo fallo», que la resolución fue errónea e injusta.

Se nos ocurre que tal artículo debería ser retirado del Reglamento de la Academia (con los debidos respetos) por el simple hecho de no permitir el derecho elemental de los postulantes a reclamar por algo que les parece
justo.

Agradecemos pues al Tribunal por habernos permitido plantear una reconsideración del fallo, a pesar del artículo en cuestión.

Finalmente, en la resolución inicial del Tribunal se decía: «proponer al Plenario se declare desierto… etc., etc. (ver arriba) Esperamos con ansiedad que esta etapa sea cumplida para conocer la opinión de los restantes señores académicos.

Muchas gracias.

PROFESOR ISMAEL A. CONTI DIAZ – C.I. 1.385.504-6

 

¿Cómo es en Puerto Rico?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* En Puerto Rico, a dos semanas de ocurridos los hechos de las Torres Gemelas y el Pentágono, con los resultados que ya todos conocemos, la gobernadora y el gobierno federal de los EEUU decidieron hacer un simulacro de atentado terrorista, cuyo valor «según fuentes del gobierno» fue de 30 millones de dólares y esta cifra es la que me asombra y me indigna. Necesito saber si yo pienso mal o esta gente no aprendió nada de lo que pasó, y siguen sin mirar para el costado. En América Central: Guatemala, Honduras, etc, hay hambruna por la sequía, los niños no tienen fuerza para llorar siquiera y ellos gastan «30 millones de dólares en un simulacro» en el cual, la policía y las ambulancias en algún caso llegaron «una hora tarde».

Esto me parece una tomada de pelo al mundo que se ha puesto a sus pies para ayudar en el desastre y en «su guerra». Esto me asombra y me indigna, y me pregunto ¿siguen sin mirar para el costado? ¿haciendo uso de su opulencia y sin mirar para abajo sabiendo que al lado suyo hay gente que muere de hambre? ¿No han aprendido nada?

Me despido de usted dándole las gracias por poder expresar mi pensamiento libremente, gracias.

EDGARDO NUÑEZ – [email protected]

 

Los sucesos del 11 de setiembre

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* Nuestra Organización tiene como lema: pan, democracia, paz, pues estamos convencidas de que la satisfacción de las necesidades humanas están íntimamente ligadas a la existencia de democracia y paz.

Hoy la paz mundial está amenazada. Los bárbaros actos terroristas que enlutan al pueblo de los EEUU y que conmovieran al mundo, las declaraciones prometedoras de guerra en respuesta al terrorismo entrañan, dado el desarrollo armamentístico, peligros de consecuencias imprevisibles para los destinos de los seres humanos y del propio planeta.

La paz es un bien supremo cuya defensa y su mantenimiento es derecho y patrimonio de la humanidad. Queremos la paz. Necesitamos la paz.

Nos unimos a todos los que defienden y postulan el camino del diálogo, la sensatez, la calma, la unidad de pueblos y gobiernos, de la gente de buena voluntad, como el único válido y posible para crear un escudo eficaz contra la intolerancia, contra todo tipo de terrorismo, contra la guerra.

Actitudes y unidad imprescindibles para lograr una sociedad más justa, solidaria, igualitaria, donde niñas y niños, mujeres y hombres de todo el mundo, sin discriminaciones, puedan crecer, desarrollarse, crear en paz y libertad.

DRA. MAGDALENA SUEIRO – SECRETARIA GENERAL

PROF. BLANCA SCANDROGLIO

UMU PIRIAPOLIS

 

Sin teléfono en Pinamar

Sr. Bracco

Presidente de Antel

 

* Mi nombre es Gabriela Sánchez, C.I. 3.989.635-1, vivo en la localidad de Pinamar, departamento de Canelones y soy usuaria del servicio telefónico número 037-693 86.

Estoy en la semana 38 de embarazo, es decir a término del mismo, por lo tanto puedo necesitar atención para el nacimiento de mi bebé en cualquier momento.

Hoy hace una semana que estoy sin línea telefónica.

Sé por mis vecinos, que toda esta zona está, desde entonces, sin teléfono.

Al reclamar reiteradamente, confirmando lo antedicho, se me ha expresado además que Antel no sabe exactamente cuándo va a reanudar sus servicios.

Entiendo que de la misma manera que Antel exige el pago en fecha, es de mi derecho reclamar la disponibilidad del servicio.

Saluda a usted atentamente,

GABRIELA SANCHEZ – C.I. 3.989.635-1

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