UN HOTEL UNICO PARA ANIMALES, SEGUN MODELO EUROPEO

Vacaciones para mascotas

Márquez tiene cincuenta años, es técnico agropecuario y trabajó durante mucho tiempo en el Interior del país. Siempre le gustaron los animales, en especial los perros, al punto de que el regalo de casamiento que entregó a su esposa el día de la boda fue una perrita cocker que la esperaba sobre el lecho nupcial. Su gusto por los canes lo llevó a abandonar su profesión hace 28 años, e instalar un criadero. Con el tiempo se vio en la necesidad de tener una veterinaria que favoreciera la cría de los animales, así que como las cosas venían bien puso una en la zona de Punta Carretas.

El negocio prosperó y se extendió a tres sucursales más. De allí surgió la posibilidad de crear un servicio que solucionara un problema frecuente de los clientes, que ante determinadas situaciones no tenían quién se hiciera cargo de sus animales.

De un fin de semana a un mes

Hace seis años comenzó a funcionar el hotel para mascotas Shadows, en una chacra ubicada cerca de Los Bulevares. Hasta allí llegan mayoritariamente perros. Las causas por las que estos animalitos pasan días o meses en el establecimientos son varias. Habitualmente se trata de personas que viajan, preparan una mudanza o están enfermas y encuentran una solución al poder dejar a su mascota en el hotel.

Aunque también se da un fenómeno nuevo, según Márquez, que consiste en dejar a los perros hospedados en Shadow por el fin de semana y retirarlos los lunes al mediodía. Este fenómeno responde a la sencilla razón de brindar a las mascotas la posibilidad de hacer ejercicio y estar en libertad. La mayor parte de los canes alojados en el hotel proviene de apartamentos y sólo salen con un paseador, atados, sin contar con un espacio verde para ejercitarse libremente. El lugar del que disponen los huéspedes es muy amplio. Hay un corral cercado, en el que los animales tienen espacio para correr y árboles para descansar a la sombra cuando lo deseen. También hay boxes amplios, con una casita en la que está el dormitorio con una cama de madera para dormir durante la noche. Casi todo el día están sueltos, juntos, mientras que por la noche se los encierra. Depende de las características del perro, si dormirá solo o con otro de igual raza y similares condiciones.

«Acá los perros se socializan, difícilmente se peleen. Al perro como todo ser viviente le gusta la compañía. Nosotros aconsejamos ponerlos con otro para que no se sientan solos, a menos que el dueño solicite expresamente que su animal no comparta el box», explica el criador.

«Cinco huesitos»

Cuando el animal llega, el primer paso es pasar por una revisación veterinaria, para saber si está en condiciones. No debe tener problemas de piel, ni de enfermedades que puedan contagiar a los demás huéspedes. Luego se le coloca una ampolla antipulgas. Las hembras pasan por un control extra que permite detectar el celo –si es así se la separa, en un box individual– y una posible preñación. En ese caso se le suministra una dieta especial y otros cuidados.

«Por la mañana los soltamos y juegan hasta el mediodía. Después duermen unas horas y chivean hasta la nochecita que los encerramos. Hay perros que el primer y segundo día extrañan el ambiente, la presencia de otros animales, pero les brindamos mucho afecto, los compensamos con una mayor cantidad de alimentación y se adaptan bien. Una cosa que nos ayuda mucho es el hecho de que el noventa por ciento de ellos proviene de nuestras veterinarias, eso nos permite conocer la historia clínica y familiar de cada uno de ellos, de ese modo reciben un trato personalizado, cada uno es llamado por su nombre y recibe atención y cariño durante la estadía. Yo siempre digo que este hotel no es cinco estrellas, es cinco huesitos», cuenta Marcelo.

Si la temporada de permanencia en el hotel es prolongada lo que se sugiere a los dueños es no visitarlos, puesto que los animales se ven afectados.

En los casos de períodos cortos es frecuente que los amos vayan a ver a sus mascotas, éstas luego de unas horas de tristeza vuelven a integrarse a la manada y jugar.

Códigos de respeto

Alojar un animal en Shadows cuesta entre seis y nueve dólares por día según el tamaño del animal. Este valor se aplica a los socios, los particulares abonan un quince por ciento más.

Por estadías prolongadas se hacen descuentos. En ese precio está incluida la atención veterinaria e higiene sanitaria, cuidado y alimentación, que depende de lo que el dueño solicite para su mascota.

El establecimiento tiene capacidad para alojar 24 perros. En verano el hotel está completo, el resto del año funciona con la mitad de animales, excepto en turismo y vacaciones de julio.

A cargo del lugar hay varias personas, el criador, un veterinario, un estudiante de veterinaria y un ayudante. «Los clientes me cuentan que cuando los perros vuelven a sus casas se comportan como verdaderos caballeros. Yo deduzco que eso se debe a que en la convivencia con otros animales aprenden códigos de respeto mutuo.

Un ejemplo es la limpieza, aquí no ensucian, esperan a que se los suelte para hacer sus necesidades. Otro caso es que no rompen nada y los dueños aseguran que en sus hogares destrozan todo».

Otros servicios

Shadows también edita una revista mensual, de distribución gratuita, con material sobre salud, cuidados, higiene y consejos para animales domésticos.

Además organizó un concurso literario, cuyo tema consistió en historias reales o de fantasía que tuvieron como protagonista a un animal. Se presentaron 215 cuentos, participaron niños y adultos.

El primer premio, denominado Horacio Quiroga, consiste en 15 mil pesos y se entregará el 8 de setiembre en la Casona (J. Ellauri 306).

«Hay cuentos que muestran cómo los uruguayos quieren a sus mascotas, algunos me emocionaron y hasta derramé más de una lágrima», relata Márquez. *

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