Tiene la palabra
Deobal SA niega compra de armamento
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* De nuestra mayor consideración:
El que suscribe, Walter Lozano, en carácter de presidente de la firma Deobal SA, se presenta ante usted a efectos de aclarar la situación creada al ser mencionado en el informe de fecha 22 de agosto de 2001 dirigido al señor ministro de Defensa Nacional, don Luis Brezzo, firmado por senadores de la bancada del EP-FA y publicado en LA REPUBLICA del 25 de agosto del corriente.
En el capítulo III-2 se nos involucra en la adquisición de materiales del Servicio de Armamento de la Armada y como empleadores del reservista Víctor González.
El objeto de esta nota es establecer la total falsedad de los hechos que se nos adjudican, dejando constancia de que no hemos adquirido, personal o empresarialmente, ningún material a ese Organismo ni a ningún otro de la Armada Nacional, y negamos, por falso, cualquier intento de relacionarnos laboralmente con el teniente Víctor González.
Solicitamos al señor Director, amparados en el derecho de réplica, se incluya la presente en un lugar similar al de la nota mencionada.
Quedamos a vuestra entera disposición para toda aclaración que se relacione con lo expresado, lamentando haber sido involucrados injustamente en un problema que no nos roza en lo más mínimo.
Sin otro particular lo saludo atentamente,
POR DEOBAL SA
WALTER LOZANO – PRESIDENTE
Hospital Militar: situación de injusticia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Estimado doctor Fasano:
Soy un profesional del Hospital Militar y quiero denunciar la situación de injusticia que vivimos.
Cuando nos arrestan nos hacen cumplir el horario de 8 a 20, con lo cual nos perjudican porque todo el mundo tiene otro trabajo; y cuando se les explica esto, nos dicen que al que no le guste que se vaya.
Ellos dicen que viven con un solo trabajo, pero es lógico teniendo en cuenta los beneficios de que gozan.
En vez de dedicarnos al paciente, tenemos que estar pendientes de que no entre algún oficial grande que puede sancionarnos.
Como profesionales, estamos equiparados, o sea que tenemos derechos y obligaciones según la Constitución. Muchos colegas han tenido problemas de vivienda, sin embargo, para los muchachos verdes hay apartamentos por los que pagan sumas irrisorias (las torres de Colorado y Bulevar Artigas son del Ejército).
Le pido si puede hacer algo a nivel político, que se haga una investigación o por lo menos que se entere el ministro. Como se imagina, no puedo firmar porque si se enteran, al otro día estoy en la calle: lamentablemente en este país todavía mandan los verdes.
Nada podemos reclamar porque después vienen las persecuciones. Hay mucha gente en tratamiento psiquiátrico por la presión que soportamos, con gente para vigilar nuestros movimientos.
Gracias por lo que pueda hacer.
PROFESIONAL DEL HOSPITAL MILITAR
Hospital Militar: otra vez la «buena conducta»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Desde hace 4 años estoy sin trabajo aunque soy odontóloga y con 30 años la vida se ve muy mal. Quiero denunciar lo que pasa en los llamados a cargos en el Hospital Militar central de las Fuerzas Armadas. En el llamado anterior entró gente que concurría a las clases a jorobar y se veía que tenía muñones en lugar de mano de odontólogo. Por ejemplo el hijo de un militar muy conocido: Aguerrondo.
En este llamado que se hizo para setiembre había una cola fenomenal y cuando fuimos a entregar el formulario de repente nos piden un papel «de buena conducta». No nos habían dicho nada cuando nos apuntamos, pero la teniente dijo «el coronel lo dispuso así». Tuve que irme en taxi hasta la comisaría, otros se fueron para sus casas.
Se dieron cuenta que todo estaba arreglado de antemano.
He gastado más de $ 600 en trámites pero es evidente que sólo es para los hijos de militares y nos hacen perder tiempo y sueños. La próxima vez le escribiré desde el exterior.
Páginas económicas: ¿por qué sacaron los indicadores de desempleo, pbi. El formato actual es difuso.
CARLA ALVAREZ
Dos madres presas: ¿se hizo justicia?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Esta es una carta abierta a los poderes del Estado, a las ONG, en fin a todos los ciudadanos y en especial a aquellos que tengan capacidad de realizar cambios en la estructura socioeconómica del país. Todos los años ocurre una tragedia entre los más humildes como consecuencia del incendio de la vivienda que habitan.
Dos madres jóvenes fueron procesadas por homicidio culposo por haber dejado solos a sus chicos.
Digamos que estas jóvenes madres paguen por su culpa de acción y/u omisión (que no hubiera sido tal si la casa hubiese sido de material, y si la instalación eléctrica hubiese tenido llave térmica).
¿Podemos dormir tranquilos? ¿Se hizo justicia verdaderamente?
Cuán fácilmente estamos prontos a juzgar. ¿Qué esperamos que pueda suceder en una sociedad en la cual muchos de sus integrantes tienen que vivir en hogares de chapa, cartón, nailon…. y una adolescente a los diecinueve años ya tiene tres hijos?
¿Dónde quedamos los que pecamos por omisión? ¿Qué fiscal pedirá nuestra condena por permitir que viviendas que son una trampa mortal y atentan contra la vida existan en nuestro país? ¿No es mil veces mayor la responsabilidad que les cabe a quienes tienen los medios necesarios para evitar que ello suceda y no actúan? ¿Qué juez los/nos condenará?
¿Dónde está nuestra sensibilidad de seres humanos? ¿La tenemos?
Nuestra Constitución ampara el derecho de todos a una vivienda digna; y si ello suena a utopía, pretendo romper tal esquema y hacer de ese derecho una realidad.
Pretendo despertar la real voluntad de hacer, en todos los actores, incluso en los propios damnificados.
Como dijo Luis Pérez Aguirre: «La solidaridad nos da una cierta capacidad de ‘sentir hasta en las tripas’ la miseria y el sufrimiento».
ANA MARIA CABRERA – C.I. 888.438-3
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