Mejor transporte
Extender las redes de saneamiento, impulsar el desarrollo comercial del Paso Molino, la construcción de una nueva terminal de intercambio de transporte en el Cerro, la situación social y económica de la zona y la necesidad de implementar políticas que beneficien a los residentes del lugar, fueron las propuestas centrales expuestas el martes en el Foro Montevideo Oeste que se llevó a cabo hasta el día de ayer en el Palacio Municipal.
El foro comenzó el lunes y se extendió durante tres jornadas. A lo largo de ellas se debatió sobre proyectos turísticos, sociales, medioambientales y de obras. La zona oeste de Montevideo abarca el Cerro, Pajas Blancas, Melilla, Santa Catalina, Santiago Vázquez, Nuevo París y Paso de la Arena.
Priorizar el transporte
Se buscará en esta parte de la ciudad implementar la primera experiencia orientada hacia un cambio de las estructuras urbanas, ya que la zona oeste posee una gran cantidad de asentamientos irregulares, según Roberto Villarmarzo, director del Departamento de Acondicionamiento Urbano de la IMM.
Villarmarzo señaló, además, la necesidad de fomentar políticas relacionadas con la población del lugar. Habló de democratizar la accesibilidad del trabajo por medio de la priorización del transporte público. Para ello se instalará una terminal de intercambio en el Cerro, similar a la existente en Paso de la Arena que agilizará el transporte público y beneficiará a los usuarios.
Otra aspecto relacionado con el transporte que contribuirá a las mejoras de la zona es la jerarquización de las vías de transporte de cargas. Controlando y ordenando dichas vías se logrará agilizar la conectividad con el puerto, aeropuerto, áreas logísticas y parques naturales. También se intentará ampliar la oferta para el disfrute del tiempo libre.
Igualdad de oportunidades
Villarmarzo habló también del derecho a una vivienda digna en un lugar en donde abundan los asentamientos irregulares. Aseguró que la falta de empleo conlleva a la imposibilidad de una vivienda en condiciones. «La sociedad empuja a las familias urbanas –por falta de un empleo digno– hacia la marginalidad. La vida en un asentamiento es una alternativa y no una mancha. La ciudad irregular es una expresión física de la pobreza humana. Es imprescindible adoptar políticas para eliminar la pobreza, apostar al individuo como productor y sostén de su habitat. Y el uso del suelo con fines productivos es un recurso para que los montevideanos tengan empleo».
Bernardino Ayala, director nacional de Vivienda, destacó la importancia de la cantidad de edificios que se construyeron en la zona en los últimos tiempos y aseguró además que el ministerio tiene especial interés en invertir en esa zona, y fomentar de ese modo el crecimiento de esa área despoblada.
Sin trabajo
Por su parte Miguel Fernández Galeano, director de la División Salud y Programas Sociales de la IMM, expuso sobre la necesidad de favorecer a las grandes mayorías de vecinos, que sufren carencias en cuanto a la educación y la salud.
Señaló que para que esto sea posible es necesario que los gobiernos locales obtengan recursos, puesto que sin ellos nada es posible. Fernández Galeano concluyó que no habrán resultados macroeconómicos mientras no haya «trabajo, trabajo y trabajo, puesto que sin él nada tiene sentido».
El sacerdote Jorge Techera, del zonal 14, resaltó la importancia de la Iglesia en la zona. Afirmó que desde ella se llevan a cabo políticas destinadas a ayudar a la población, como apoyo escolar, alfabetización, capacitación, centro de rehabilitación para drogadictos y consultorios jurídicos sociales.
Delia Rodríguez, presidenta de Asentamientos de la Junta Departamental de Montevideo, analizó la situación de la infancia y la necesidad de políticas sociales en la zona. Dijo que en esta parte de la ciudad se encuentran 160 asentamientos, que constituyen el 50 por ciento de los existentes en la ciudad. *
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