Tiene la Palabra
El presunto chofer de Millor se defiende
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Con relación al contenido de la carta publicada en el diario que usted dirige, día 13 de agosto de 2001, en la página 25 (Cartas al Señor Director), corresponde hacer las siguientes aclaraciones: el peatón cruza corriendo, usando el walkman. Hago una maniobra para evitar embestirlo, no lográndolo por estar el pavimento mojado. En cuanto a la velocidad circulaba en forma moderada, prueba de ello es la posición final del vehículo luego del accidente.
No sólo que me detuve sino que le presté asistencia en forma inmediata, siendo asistido a mi solicitud por SUAT y por UCM. En todo momento lo acompañé, solicitando a las autoridades que me permitieran acompañarlo. Así como seguí su evolución clínica. El día del accidente luego de hacer los trámites correspondientes, inmediatamente, concurrí al Sanatorio donde fue tratado en donde se nos informó que ya había sido dado de alta, retirándose por sus propios medios. Y posteriormente me interesé a través de los informes médicos y de visitas que se le realizara en su domicilio.
El senador doctor Pablo Millor no tiene chofer, en la oportunidad no viajaba en el vehículo y ni siquiera se encontraba en la ciudad de Montevideo.
Para concluir, todos somos iguales frente a la Ley, no lo aprendí ahora lo sé desde muy chiquito, lo comparto y lo defiendo. Sin otro particular le saluda atentamente,
ALBERTO PEREZ – C.I. 1.695.567-7
Agradecimiento por donaciones
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por intermedio de su prestigioso diario quiero agradecer a la profesora Mirta Couto, de Luis A. de Herrera 1961, que muy gentilmente y con amor me cedió su estudio para mandar un casete a Almería, España.
Desde allí recibo donaciones de parte de Manuela Espósito de Rodríguez para mi nieto Natanael Mora que padece epilepsia.
Su padre, Ruben Nelson Mora, lo abandonó y no le pasa plata ni para un litro de leche. La madre estudia enfermería y trabaja. Por culpa del abandono del padre, el niño enfermó y lo pusimos en el Instituto para la conducta. Cada vez que venía se descompensaba. Lourdes, la visitadora, y Marysa, directora, nos culparon a nosotros.
El niño fue rescatado con alto cuadro de anemia y dosis alta de benzodiazepina. Gracias a Dios se está recuperando y quiero agradecerle también a la doctora Teresita del Casmu.
NELIDA HELVECIA BARRAGAN – C.I. 1.089.924-2
Batllismo del EP
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En respuesta a la carta titulada «Quiero un Partido Colorado batllista y popular», escrita por María Hilda K. de Vázquez y publicada el 2 de los corrientes, opino: Quiero al Encuentro Progresista-Frente Amplio pues es lo más parecido –salvando las épocas– al Partido Colorado popular de José Batlle y Ordóñez. Los políticos que prometieron una vida digna no forman parte del gobierno de coalición que rige los destinos del Uruguay con una funesta política económica para la clase trabajadora uruguaya.
ENRIQUE FELIPE PRESTO REY – C. I. 1.083.035-4
El costo país
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hay personas para quienes todo pasa por bajar el costo país. Nos enteramos hoy que un diputado forista, Alejo Fernández Chaves, pidió en comisión, a pedido de un ex diputado también forista actual presidente del BHU (cargo político) Ariel Lausarot, y éste a pedido de alguien que también pertenecía al Partido Colorado y a la aduana –vaya coincidencia–, creo que dijeron Iocco de apellido, hoy fallecido, como decía pidió en comisión a un aduanero mafioso y prófugo; lo más indignante es que tanto Fernández Chaves como Lausarot no lo conocían y nunca lo vieron trabajar, linda manera de bajar el costo país, más o menos parecido a los famosos contratos de obras y servicios, repartidos a dedazos limpios –o sucios– entre parientes y amigos de quienes casualmente quieren bajar el costo país y se preocupan por el futuro de sus hijos, no de los hijos de todos. Vergüenza debería darles, lo que tendrían que haber hecho tanto el diputado como el presidente del BHU, hubiera sido renunciar. No sé cómo les da el rostro para reírse y hablar de gauchada política. Como se dice comúnmente «no tiene goyete».
Sin otro particular, lo saluda,
LUIS RODRIGUEZ FLEITAS – C.I. 1.952.128-9
El olvido del Sodre
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Es incomprensible que una institución del prestigio que goza y que los orientales extrañamos mucho desde su luctuosa desaparición, haya permitido que su nueva comisión haya borrado de un «plumazo» las prebendas o pequeñas concesiones monetarias en sus espectáculos, que aún se brindan en una sala donde se oye mal y se ve peor, fuera de otras incomodidades que no nombramos.
Me extrañé sobremanera que el domingo próximo pasado en el espectáculo de Ballet, la nueva Comisión haya suspendido las rebajas para estudiantes, jubilados, pensionistas, Tarjeta Joven, Senior, etc.
Pensar, Señor Director, que otras instituciones han logrado la adhesión multitudinaria de la población, al adecuar los costos a las posibilidades de toda la población, haciendo así llegar la cultura a todos.
Me refiero especialmente a la Intendencia Municipal de Montevideo, con el Pasaporte Dorado, a Cinemateca, con su Socio Espectacular, etc.
Señor Director, sugiero, salvo mejor opinión que se revean las actuales disposiciones del novato Directorio, para que los ejemplos cundan y los espectáculos artísticos sean alcanzados por todos los habitantes, cualquiera sea su posición social y/o económica.
Así sea.
Atentamente lo saluda
AMABELIA ESTHER DELFINO – C.I. 406.534-7
Cuando la vida la cambiamos por un problema
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Era un duro, había echado más de cien veces la semilla al suelo. En inviernos crudos y veranos calientes, en un clima casi siempre inestable, cosechando buenas y de las otras.
En una producción que desde siempre dependió de la mano de Dios en su mayor parte y de algunos poderes que están por encima del agricultor. Nos contaba que había caído cuatro veces empresarialmente y otras tantas se levantó. Pero le tocó la última, la más dura y la agarró con 86 años.
Ya el temple no es el mismo, pero tampoco el entorno y aquellos amigos que antes habían dado una mano, también están más débiles. Y lo que puede pasar por vergüenza de hombre, puede pesar mucho más que la necesidad de seguir resistiendo y viviendo.
Dos secuestros de bienes le ganaron la pulseada, un banco privado y una estación de servicio. El último empujón para un luchador. Don Conrado se fue y nos legó el optimismo de aquellos que vuelan con espigas doradas y girasoles brillantes como el sol.
Lo despedimos en silencio y guardando su lección.
AGRICULTORES DE YOUNG
Compartí tu opinión con toda la comunidad