VECINOS DE SAN ANTONIO, EN CANELONES

Denuncian "estafa" con viviendas

an Antonio es una pequeña localidad ubicada en la empobrecida zona de Canelones conocida como «santoral». Hace dos años, 98 familias de bajos recursos conformaron la cooperativa Unisiav y viajaron hasta Montevideo para solicitar asesoramiento al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma).

Entonces, según manifestó a LA REPUBLICA la presidenta de la referida cooperativa, Sandra Fuentes, una funcionaria les brindó los teléfonos de tres empresas. De esa manera llegaron a Adrover –que además ocupa el cargo de secretario del diputado Luis Alberto Lacalle Pou– quien les aseguró que representaba al «Instituto Técnico Capitán Artigas».

En una carta dirigida al ministro de Vivienda, Carlos Cat, señalan que hasta junio pasado, los cooperativistas creían que Unisiav había sido inscripta ante el Mvotma, tal como les había asegurado el dirigente blanco. Sin embargo, ese mes, y tras realizar una consulta en esa secretaría de Estado, comprobaron que no era así.

Al constatar esa situación, una abogada del Mvotma les sugirió «hacer una denuncia escrita» y les explicó que «Adrover no existía como instituto técnico, sino como empresa», por lo que los habitantes de San Antonio «no tenían obligación de contratarla». Según subrayan en el texto, el secretario de la comisión departamental blanca les había prohibido concurrir al Ministerio, argumentando que se les tomaría como un «grupo conflictivo y correría riesgos el préstamo». «Es aquí cuando enfrentamos a Adrover, quien nos dijo que políticamente conseguiría que se comenzara a construir en tres meses», señalan. Resaltan que intentó que firmaran «un papel en blanco» y una «prestación de servicios en letras poco legibles, amenazando que si no firmábamos, trancaba el préstamo en el Ministerio».

«Hoy por hoy, y ante nuestra negativa de firmar y querer deslindarnos de ellos, esta empresa recorre San Antonio puerta a puerta, visitando a suplentes y algún titular de nuestra cooperativa, prometiendo que las viviendas saldrán rápidamente».

En otro tramo de la misiva, sostienen que los recibos de pago «no son oficiales» ni se entregan «copias de lo que se firma». «No nos enseñaron a trabajar en cooperativa –lo cual debió hacer el famoso instituto que ahora no lo es– y además nos han presionado de muchas maneras», agregan.

«Cara de bobos»

«Como somos de afuera se aprovecharon de nosotros. Nos vieron cara de bobos», manifestó Fuentes, quien recordó que desde hace dos años aguardan la concreción del préstamo. Dijo además que días atrás una asistente social del Ministerio de Vivienda se entrevistó con los socios de la cooperativa para conocer sus situaciones familiares.

«No queremos ensuciar a nadie, simplemente buscamos nuestro techo», advirtió la presidenta de Unisiav, quien insistió en la «humilidad» y «modestia» de las familias que aún esperan una vivienda propia. «Nos estaban estafando», añadió. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje