¿Fantasmas en el BROU?
Los fantasmas se han apoderado de la sucursal ubicada en José Belloni 4296 de Montevideo. Los expertos no saben si se trata de una falla técnica o una sugestión colectiva.
Pero desde hace varios meses, los técnicos en seguridad del BROU están enloquecidos con las inesperadas e injustificadas alarmas de la sucursal y por otros extraños acontecimientos.
Temores
Según una alta fuente de la seguridad del BROU, la sucursal Piedras Blancas comenzó a adquirir una rara reputación que podría justificar la apertura de un «expediente X».
Cada poco tiempo, la alarma central era activada. Cuando concurrían los técnicos en seguridad, no encontraban motivo alguno para que sonara, y mientras se encontraban en el local, se escuchaban ruidos de arrastre de cadenas.
Temerosos de ser objeto de burlas, los técnicos que sufrían esa experiencia, se preocupaban de no trasmitirla. La repetición del incidente animó a alguien a preguntar si los demás técnicos no habían escuchado ruidos extraños en la sucursal de Piedras Blancas, cada vez que iban a inspeccionar las injustificadas alarmas.
Así, uno a uno, varios funcionarios reconocieron haber escuchado ruidos de cadenas. También añadieron a la lista de eventos extraños, que mientras se encontraban en el local sonaban los teléfonos internos en llamadas producidas por otros teléfonos internos de la sucursal, pese a que no había nadie. También mencionaron que se apagaban las luces cuando le daban las espaldas a los interruptores, las volvían a encender, y cuando se daban vuelta, se volvían a apagar.
Sin embargo, nadie constató una corriente de aire helado, como en la película «Sexto sentido», ni sombras que se deslizaran por las paredes, ni mucho menos, la aparición de un fantasma.
El temor a lo inesperado y la falta de explicación a estos eventos, se extendió a los policías de custodia.
Al punto tal de que una noche, un policía se negó a ingresar al local. Esa noche, un técnico de seguridad del Banco República y dos efectivos policiales, entraron al local a inspeccionar, respondiendo a la alarma.
En un momento de distracción, uno de los agentes se demoró dentro del banco. En la puerta, el técnico del banco le pidió al agente que volviera a buscar a su compañero, pero este se negó de plano.
Nada especial había sucedido, sólo una demora en el baño que sirvió para demostrar hasta qué grado el temor o superstición había alcanzado a quienes estaban involucrados con ese local.
Mala ventilación
En nuevas investigaciones, los técnicos en seguridad sólo lograron descubrir el origen del ruido de cadenas. El sonido era producido por el sistema de ventilación del local.
Hasta ahora, nadie ha explicado los demás eventos, aunque no se descarta que sean accidentes electrónicos que adquirieron otra dimensión a partir de la sugestión provocada por el ruido de cadenas inicial, el elemento más clásico de los cuentos de terror. *
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