TERAPIA SEXUAL
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Me gustaría sacarme una duda que tengo hace ya algún tiempo; si bien no es un «problema» que considere que no lo puedo solucionar, me gustaría que tú me aclararas un poco más la cuestión.
Soy una mujer de 25 años e inicié mis relaciones sexuales a los 19. Desde entonces, o no logro experimentar el orgasmo o demoro mucho tiempo. De a poco me empecé a dar cuenta de que es algo bastante normal en algunas mujeres y que puedo buscar formas de experimentar el orgasmo, pero la mayoría de las veces me lleva mucho tiempo (no lo calculo exactamente pero creo que ya llegué a demorar unos 30 minutos) y a veces estoy a punto y pienso que voy a tener el orgasmo y no lo tengo, ¡me cuesta!
Entiendo que hay muchas formas de «jugar» con la pareja que te permiten tarde o temprano obtener el orgasmo (por lo general el sexo oral es la forma en que llego con seguridad), pero después hay posiciones en las que sé con certeza que no voy a llegar. Igual, con el tiempo siento que he mejorado mucho, ya que en algunas posiciones en las que antes era imposible obtener un orgasmo, ahora lo logro aunque demore.
Creo que puede ser algo psicológico, porque ya sé las formas en que puedo obtener el orgasmo y sé las que no, entonces siempre estoy pensando en eso. También pienso si no tiene que ver con la masturbación, ya que cuando era más chica y aún no tenía relaciones, me acuerdo que lo hacía muy seguido…
Lo que yo quiero saber es por qué me pasa esto y si hay alguna forma de solucionarlo, ya que por más que yo entienda que es algo normal y pueda convivir con esto, preferiría que no me pasara. Desde ya, muchas gracias.
Para acceder al orgasmo pueden influir muchas variables, tales como: contexto adecuado en cuanto a intimidad, temperatura y tiempo; autoconocimiento de las zonas erógenas principales del propio cuerpo y forma de estimularlas; posiciones preferenciales en que la sensibilidad a la excitación es mayor; deseo de estar con esa persona por la que se siente atracción y no hay rencores pendientes; fantasías personales o de los dos; concentración en las propias sensaciones, etc.
Es sabido que la mujer necesita el triple de sangre en sus genitales que el varón para lograr una buena excitación y por lo mismo, es normal que demore más en obtener los mismos resultados que su pareja.
La experiencia de «autoestimularse» (masturbar quiere decir «profanar con las manos», por lo que prefiero este otro término que no le agrega connotaciones negativas a esta actividad que, para la sexología, no las tiene) por lo general ayuda al momento de tener relaciones sexuales porque la mujer puede saber cómo necesita ser estimulada y transmitírselo a su compañero, lo mismo el saber que en determinada posición le es más fácil llegar al orgasmo… Creo que esos dos conocimientos son muy importantes y no todas las mujeres los tienen, es más, por no conocerse lo suficiente a sí mismas, no saben qué necesitan o qué pueden pedir a su pareja. Aprovecha lo más posible lo que sabes de ti y no te preocupes si puedes de una única forma, lo importante es que en cada encuentro tengas tu gratificación, de tal forma que desees repetirlo.
Con la práctica irás dándote cuenta qué puedes agregar y qué debes desechar para disfrutar más de esas relaciones sexuales, pero sobre todo, recuerda que si te pones de espectadora de ti misma, de qué vas sintiendo y qué no, dejarás de ser actora, te saldrás de la situación y no podrás funcionar como deseas. Es importante dejarse llevar por las sensaciones y no pensar demasiado sobre qué se está haciendo.
Hay técnicas y ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu capacidad orgásmica y enriquecer tus encuentros sexuales que se aprenden en pocas sesiones de terapia.
Hola Soledad, somos A y B y queremos saber sobre la eyaculación precoz, cómo son los síntomas. Cuando tenemos relaciones, B eyacula enseguida de haber empezado y a veces no se da cuenta cuándo le va a venir y no lo puede controlar. Además, como te puedes imaginar no logramos disfrutar ninguno de los dos y nuestro tiempo se reduce a unos pocos minutos (entre tres y cinco). Esto no sucedía anteriormente, ocurre desde hace dos años y llevamos diez años de pareja. B tiene 40 años y yo 28. Agradecemos tu respuesta.
Se considera eyaculación precoz a toda emisión de semen que se realiza involuntariamente antes de lo deseado, por el contrario, eyaculación retardada es la que llega más tarde de lo esperado. El varón tiene la posibilidad de controlar el momento de su eyaculación y tenerla cuando lo desea tanto él como su compañera.
Cuando surge un cambio en la sexualidad o en cualquier parte de nuestro organismo, lo primero que aconsejo es ir al médico correspondiente, en este caso al urólogo, para ver si no hay algo que se deba corregir a nivel físico. Cuando todo está bien, entonces se puede pensar que el problema tiene motivaciones psicológicas y existen técnicas y ejercicios que se pueden aprender en pocas sesiones de terapia que ayudan a solucionarlo. No es mágico, requiere de trabajo diario y constancia, pero se corrige a corto plazo si realmente se desea hacerlo.
La psicóloga y sexóloga Soledad Márquez contestará, a través de esta columna, las preguntas que se le dirijan al teléfono 9084510, al e-mail [email protected] o a la redacción de La República (NO RESPONDE PREGUNTAS HECHAS A SU CELULAR POR SMS) (Avda. Garibaldi 2579, Montevideo).
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