La Gran Siete festejó sus 20 años en la Sala Zitarrosa, a todo humor
Veinte años después, la gran mayoría de quienes alguna vez vistieron la camiseta de la murga otrora del barrio Belgrano se juntó para celebrar. En otro caso seguramente se hubiese apelado a momentos de alto contenido emotivo pero tratándose de La Gran Siete no sería creíble y tampoco demasiado disfrutable para el público, que sabe lo que va a buscar en ella.
Cuando eran las 19.02 horas del sábado 12 de mayo, las luces de la Sala Zitarrosa se apagaron, para instantes después volver a ser encendidas. En el centro del escenario, con el torso desnudo y la clásica veta humorística que lo distingue, Líber Abdala comenzó a entonar una muy particular versión del tema de Ruben Rada «Detrás del vidrio», obviamente con letra adaptada.
Enseguida, treinta murguistas a cara descubierta irrumpen al canto de la clásica canción «Cuando calla la armonía». «Cebolla» Borsalino, Emiliano y Ernesto Muñoz, Federico Marinari, «Cartucho» Inthammoussou, Hugo Bravo, Pedro Takorián y el mismísimo Lamolle, entre otros, comenzaron el show.
A modo de tradicional despedida murguera se produjo la primera bajada a la platea para proyectar un audiovisual con la figura inmensa de Servando Ruiz anunciando la presencia en el concurso de la murga auto homenajeada.
Mientras «Amor profundo», el tema de Alberto Wolf, era proyectado, se alternaban algunas imágenes de aquellos murguistas con unos cuantos años menos, pero con la misma postura humorística de siempre.
Un casi irreconocible Guillermo Lamolle, morocho, con barba y bigote pasaba el tono para que el coro al unísono desplegara un saludo de presentación de los que en tantas oportunidades pudimos presenciar en el Teatro de Verano o en algún escenario barrial.
Culminada la proyección los murguistas, ahora sí con sus disfraces, dan paso a este muy bien compactado y coordinado espectáculo con el cuplé de «los piojos», enganchando posteriormente con algún fragmento de un año muy recordado, como fue 2003 con «Vaimaca Perú» a cargo de Hugo Bravo y «la horda». Posteriormente fue el momento para los únicos invitados de la noche, «La Mojigata», que cantó la retirada de 2005 «A la luna».
En esta vasta historia no podía faltar el ganador de la mención al mejor cuplé del año 1997, «El tilde», interpretado por quien originalmente lo hizo, Edgardo Roullier. Cerraron con el recordado «Los filósofos piojosos» y el «Canto final».
Con algo más de setenta personas en escena transcurrió el festejo. Era hora de dejar la Sala Zitarrosa para que quienes agotaron la primera función pudieran ingresar a disfrutar de una actuación que reunió los momentos más recordados de esta murga que caló hondamente entre las nuevas generaciones.
Es curioso, el alma de esta «Gran Siete» e innegable protagonista del Carnaval como expresión artística, Guillermo Lamolle, confesó hace no mucho tiempo que antes de subirse al tablado no había tenido mucho que ver con la fiesta de febrero. Tal vez este sea uno de los factores por los que la gente continúa acercándose a un ensayo a escuchar a un coro esquinero, esa «magia» que trasmite la murga al cantar.
Especial para fanáticos
El espectáculo completo brindado por La Gran Siete va a ser difundido por «Carnaval del Futuro» online, tu radio en Internet, el próximo lunes a partir de las 22.00 horas, en lo que será el inicio de la semana de estrenos para comenzar el invierno. Les anticipamos que el martes, en el mismo horario, estará Edú «Pitufo» Lombardo con todos sus éxitos, en «Los elegidos».
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