Demanda. ¿A quién responden los candidatos de los partidos Colorado y Nacional?

Capurro cuestiona: "¿Qué tienen que ver en las elecciones docentes?"

¿Qué la llevó a dar un paso tan importante, de ser la principal dirigente de un sindicato tan fuerte como el de los maestros a querer ser consejera de ANEP?

­Cuando comenzamos a hacer los congresos previos a la Ley de Educación a nivel sindical, los congreso pedagógicos y demás instancias, defendíamos el espacio de participación de los docentes en el gobierno de la enseñanza.

La ley en vigencia lo habilitó y realmente me sorprendió cuando un grupo de compañeros me abordó y me dijo que para ellos la persona más representativa del magisterio nacional para desempeñar ese cargo, esa representación participativa de los docentes, debía ser yo.

Confieso que la idea me llevó muchos meses de maduración y de consulta en la familia.

Cuando nos dimos cuenta, ya estábamos en el proceso de campaña con el respaldo de los compañeros. Tuve en cuenta la altura de mi carrera, que mi hogar está en Mercedes y muchas cosas más, pero tuve que decidir. No eludo responsabilidades, como no eludí la secretaría general de la FUM en 2004, y creo que por algo los compañeros me eligieron aquella vez, y ahora.

 

­¿Cómo va a ser para usted estar del otro lado? Los gremios aceptaron que los consejeros sean independientes de los sindicatos que los eligen.

­Eso también formó parte de nuestro análisis. Cuando tuvimos que enfrentarnos a compañeros en esta administración de gobierno, porque disentíamos con ellos, lo hicimos porque la FUM tomó resoluciones y yo tenía que ser la portadora de esa voz.

Ahora hay un complejidad mayor, porque el cuerpo electoral son mis propios compañeros. Va a ser difícil estar a la altura de la función, ya que será nueva para mí y nuevo para el sistema, la participación de los docentes.

Los sindicatos tienen una plataforma por la cual van a luchar y nosotros vamos a tener que interponer los intereses generales por encima de los particulares.

 

­¿De esa forma usted considera que se neutraliza la opinión de algunos políticos de derecha y de izquierda sobre el «corporativismo en la educación»?

­Nunca se nos ocurrió que íbamos a ser calificados de esa manera por la derecha ni por la izquierda. Una corporación es algo distinto. En los sindicatos compartimos con compañeros de distinto origen político y siempre hemos defendido la participación general, y por esa razón es que, por ejemplo, en la FUM realizamos elecciones secretas cada dos años. Desde hace veinte años nuestro gremio hace importantes aportes a la educación toda desde la revista «Quehacer Educativo», que ya tiene un centenar de números editados. Nos hemos preocupado por la vida y los estudios de nuestros compañeros con los hogares de magisterio, donde viven 80 estudiantes de todo el país, y las colonias de vacaciones, todo aporte del dinero de nuestros compañeros.

Eso no se parece a una corporación. Se busca devaluar con lo del «corporativismo» la actitud y el compromiso del sindicalismo uruguayo, que siempre trabajó en la pluralidad desde una central de trabajadores, y esto no ocurre en ninguna parte del mundo.

Tampoco está bien poner a todos los compañeros en la misma bolsa de la izquierda, como tampoco de la derecha, ya que hemos hecho las cosas de tal forma para que los compañeros de cualquier colectividad participen abiertamente. Si hacemos una traspolación sobre la idea de un «corporativismo de izquierda» tal como nos acusan algunas personas, preguntamos: ¿Qué tienen que ver los políticos con las elecciones de los docentes? ¿A quién responden los candidatos que pusieron los partidos Colorado y Nacional? Igual yo no me olvido que ellos, blancos y colorados, son también mis compañeros. Por eso tenemos que cuidar los términos de cómo nos manejamos.

­¿Qué temas se deben afrontar con urgencia?

­Debemos seguir atendiendo a todos los niños a partir de las mejoras de las habilidades para aprender. Eso también debe atenderse a partir de la formación permanente de los docentes. Hay una importante franja de niños, los más vulnerables, cuya familia está desdibujada. Eso debemos atenderlo también ya que es esencial el trabajo y formación del docente, pero también el estímulo de la familia, dónde comienza la educación de los niños.

Hemos mejorado ­en cuanto a las condiciones laborales, relacionadas con la calidad educativa­ los salarios, aunque consideramos que es insuficiente. Es por eso que pedimos más presupuesto, y luego de haber llegado en el actual período al 4,5% del PBI, solicitamos el 6%.

Pero también es indispensable la mejora en las condiciones edilicias para enseñar bien y aprender bien. El estímulo a los estudiantes también nos parece un factor determinante, con becas de trabajo a los estudiantes de UTU para que realicen labores relacionadas a su campo de estudio en los propios edificios de la ANEP.

Además tenemos que cambiar la gestión del Codicen, haciéndola más ágil, y siempre al servicio del educando, que es quien nos motiva y es el objetivo de nuestra labor docente.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje