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PERSONAJES DEL TEATRO Y LA RADIO

La gente de la radiotelefonía como Barry cuando se presentaba en las salas teatrales tenía un gran respaldo de los sectores populares de Montevideo. Lo mismo sucedía con Julio César Armi, llamado «El actor de los Humildes». Su actividad en la vieja CX32 Radio Sur y también sus continuas obras filantrópicas determinaron que fuera muy querido por el pueblo. Cuando se presentó, también en la sala del Stella, con una recordada obra titulada «La sangre no miente» tuvo que agregar más funciones a las habituales pues su público se volcó a verlo en cantidades enormes. Era una obra que se basó en un libreto de Tomás Valenzuela que manejaba a la perfección los resortes del folletín y el melodrama, los géneros en los que Armi y su elenco fueron insuperables tanto en los radioteatros de la Radio Sur como en los escenarios. Cuando en el año 1964 se inauguró el Museo del Teatro y la Música de Agadu, su directiva invitó a la recordada actriz argentina Blanca Podestá, una auténtica gloria del teatro rioplatense. En su fugaz visita a Montevideo no tuvo la repercusión periodística que se merecía quizás porque era una señora muy mayor y ya alejada de la actividad. Igual el sensible Julio César Armi la reconoció como su maestra en el melodrama y la invitó a una de sus funciones haciéndola subir al escenario al fin de la obra. La señora Blanca Podestá recibió emocionada las palabras de Armi y una ovación de aquel público compuesto por gente muy humilde. Otro luchador de la radiotelefonía y el teatro fue el caballero Taño Bermúdez. Además de excelente libretista tenía una inconfundible voz que por esa década del 60 se identificó con la Radio Sur. En esa emisora realizó no sólo obras para adultos sino que también se dedicó al difícil género del teatro para niños. Fue el creador de un gran éxito como «El halcón de los mares» con aventuras que seguían la línea de la película americana «El pirata hidalgo» de gran impacto en las matinés de los cines de barrio. También Taño Bermúdez creó una interesante experiencia infantil que se llamó «El Club de los halconcitos» donde se afiliaron de manera gratuita más de 600 niños oyentes de la CX32 y recibían premios y entradas para los principales teatros montevideanos. Por esos años, la actividad teatral y radiotelefónica también se nutrió de muchas personalidades del movimiento tanguero. El cantor Oscar Nelson de la orquesta de Puglia y Pedroza se sumó en alguna oportunidad al elenco de Julio César Armi. La orquesta de Donato Racciatti y el actor y autor Mario Rivero se presentaban de manera habitual en salas como El Victoria. Un sitio donde concurría mucha gente de la radio, el tango y el teatro fue el Café Monterrey de la Plaza Independencia.

En sus mesas el gran tanguero y conductor de programas radiales Alberto Luces siempre daba una colaboración a los libretistas de los radioteatros de la Radio Nacional que le pedían ideas por saberlo gran conocedor del sentir de los montevideanos. Por la vieja Radio Universal, la comentarista de tango Lilián tenía una audición titulada «Al compás del corazón» en la que entre disco y disco recibía la visita de Julio Alassio, Aurora Rodríguez, Juan Casanovas, Isolina Núñez, Walter Dileva y otras estrellas de aquellos años. Con más recuerdos y música los esperamos todos los domingos a las 18.00 horas en CX40 Radio Fénix.

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