IMM afirma que se solucionaron errores en la recarga de boletos
Al igual que ocurrió cuando las tarjetas magnéticas comenzaron a usarse por primera vez, esta nueva etapa del Sistema de Transporte Metropolitano (STM) – la recarga de las tarjetas para los cerca de 240.000 estudiantes de las categorías A y B- comenzó con dificultades técnicas.
A partir del 2 de enero, los locales habilitados comenzaron a recargar las tarjetas magnéticas que permitirán que los estudiantes se sumen a la tecnología que, hasta el momento, sólo está apta para la venta de los boletos de dos horas. Los que ya poseen boletos podrán utilizarlos hasta el 16 de febrero. Sin embargo, algunos inconvenientes han obstaculizado el procedimiento.
El lunes, en varios locales de ventas de boletos como los ubicados en la terminal Tres Cruces o en un hipermercado sobre la avenida Agraciada se informaba que el sistema no estaba «disponible». «Seguramente no esté listo hasta el sábado», dijo uno de los empleados.
Ayer por la tarde, la situación se había modificado. En los sitios de venta consultados por LA REPUBLICA se indicó que «algunas tarjetas se habían podido recargar», aunque no todas. «La mitad de las personas que llegan no están en el sistema», informó una funcionaria de un local céntrico. La situación no era diferente en el resto.
«Estamos todos igual», dijo un empleado que trabaja en un shopping. «A algunos les hemos podido recargar la tarjeta y no ha habido problema, pero a muchos hay que decirles la verdad: seguí participando».
Solucionado
Desde la Intendencia de Montevideo (IMM), los técnicos comunicaron que, si bien es cierto que hubo problemas hasta ayer, los inconvenientes fueron solucionados y el sistema estaba funcionando en «óptimas» condiciones. No obstante, en la recorrida que realizó LA REPUBLICA durante la tarde, aún había problemas para que los usuarios se hallaran en el banco de datos informático.
En un local de TUSA, Claudia comentó que, como su tarjeta no funcionaba, debió renovarla a un costo de $24. «Ya me dijeron que la mayoría van a tener que sacarlas de nuevo», anunció a quienes aún aguardaban en la fila. Dentro, la empleada señaló que los usuarios que deben sacar una nueva tarjeta son aquellos que tienen una que no puede «leerse». «Si la sacaron en Tupci no la pagan, pero si la sacaron en Cutcsa, sí», aclaró, en referencia a quienes no aparecían en la base de datos.
No obstante Justo Onandi, director (I) de Tránsito de la IMM, negó esta posibilidad. Agregó que cualquier usuario pueden denunciar una situación similar por el teléfono 1950 5050. Onandi precisó, sin embargo, que una tarjeta con errores lógicos (es decir, aquella que, aunque no está rota, no puede «leerse») debe renovarse. Para recibir otra, los usuarios tienen que abonar $24, que corresponden al laminado y la nueva fotografía digital. También pagan el mismo monto aquellas personas que poseen tarjetas dañadas por su mal uso o conservación. «Esto es responsabilidad del usuario», recordó Onandi.
«A partir de ahora si un usuario no está en la base de datos es porque no saca boletos de estudiante desde hace muchos meses, o simplemente el beneficio no le corresponde, pero no por un error informático. No va a haber problemas, casi con seguridad, para los que sacaron en todo 2009″, aseguró. Las personas que no aparezcan en la base de datos deberán comunicarse al 1950 5050, ya que es la IMM la que centraliza los nombres de los estudiantes inscriptos que envían los centros de estudio de todos los niveles. «Acá vamos a revisar si el beneficio les corresponde o no. En caso de que no esté incluido, puede pasar que haya habido un error en el lugar donde estudia y va a tener que concurrir ahí», explicó.
Jubilados
Desde el 2 de enero, cerca de 70.000 jubilados y pensionistas comenzaron a usar sus tarjetas magnéticas, aunque continuarán pagando el boleto en efectivo, tal como ocurre con el boleto de dos horas. Por ello, y a diferencia de los estudiantes, no deben realizar recargas.
Onandi informó que, de las 55.000 tarjetas ya entregadas, sólo 600 se usaron el domingo.
«Quizá por una cuestión generacional».
Para garantizar un período de adaptación, los jubilados podrán seguir usando su viejo carné hasta el 16 de febrero.
Aquellos que realizaron el trámite el año pasado, y que todavía no poseen la tarjeta, deberán retirarla a partir del 15 de enero en el atrio municipal.
Tendrán un mes de plazo. Quienes no han realizado el trámite, podrán hacerlo en los locales de venta del INJU (Avda. 18 de Julio y Eduardo Acevedo) y de la ex Terminal Goes.
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