"Nos salvamos de suerte"
«Nos salvamos de suerte», dijo Ruben Perdomo, a raíz del naufragio del «Danny F II». Sin poder ver nada a causa del fuel oil que cayó junto con el barco, Juan Pablo sobrevivió siete horas aferrado a un remo. Guillermo, por su parte, aguantó seis en medio del mar. «Me acuerdo clarito del caos cuando estábamos arriba del barco, esperando a que terminara de hundirse para saltar. Ruben estaba del otro lado con Víctor, nuestro compañero brasilero, pero nosotros tres estábamos juntos para tratar de ayudarnos y, obviamente, ayudar a alguien más». «Cuando me lanzo al agua, me chupó hacia abajo, así, a lo bruto. Cuando salí, lo primero que encontré fue una tabla. Al rato llegó un bote de emergencia». Mientras ellos sobrevivían en las aguas del Mediterráneo, la noticia empezó a llegar, fragmentada y poco a poco, a sus familias aquí, en Uruguay. Paola, la madre de Guillermo, escuchó su voz por primera vez en la radio. Laura, madre de Juan Pablo, le escuchaba: «No fue para tanto», en tanto que Nicolás «no podía creer» que los medios de comunicación uruguayos le dieran tanta importancia al hecho.
Compartí tu opinión con toda la comunidad