Los efectos del cambio climático se manifiestan hasta debajo del agua
Los científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur creen que el cambio climático podría volver a algunas especies más agresivas.
Los experimentos llevados a cabo por este equipo en Sydney revelan que un ligero aumento de la temperatura del agua de uno o dos grados podría hacer que los peces se volvieran 30 veces más agresivos y activos.
La razón es que con un entorno más cálido, el metabolismo de estos animales se acelera rápidamente. Y si con el aumento de la actividad los peces se vuelven más llamativos, lo tendrán más difícil para escapar de algunos depredadores.
«Un pez que nada solo en su entorno y es activo en todo momento será más fácilmente visible para un depredador que un pez que es más tranquilo», dijo Peter Bio, uno de los responsables del estudio.
«Con aguas más calientes los animales se van a volver más audaces, lo que sencillamente les va a exponer más a ser devorados por otros peces», dijo Bio al corresponsal de la BBC en Sidney, Phil Mercer.
Biro dijo que la idea de que un pez pueda tener personalidad puede resultar sorprendente a primera vista, pero defendió que es importante si los científicos quieren comprender cómo responden los animales a los desafíos ecológicos.
Estos investigadores no saben aún cuáles serán los efectos a largo plazo del cambio climático sobre la Gran Barrera de Coral, aunque sospechan que ciertas especies podrán adaptarse bien a condiciones más cálidas.
Sin embargo, el principal desafío para la vida animal llegará si la temperatura de los océanos sube y baja por temporadas, lo que haría mucho más complicada la aclimatación a los animales.
Atracción fatal
Los peces criados en aguas acidificadas perdieron la habilidad de «oler» el peligro. La acidificación de los océanos puede causar que los peces se vuelvan incapaces de «oler el peligro» y se acerquen fatalmente a sus depredadores, afirman a su vez los científicos australianos.
Un grupo de investigadores que estudia los efectos de la acidificación provocada por la disolución de CO2 en los arrecifes coralinos halló que esta «pone en riesgo» la supervivencia de los peces.
Peces payaso criados en aguas con alto nivel de acidificación se acercaban en lugar de alejarse de las señales químicas liberadas por peces depredadores. El estudio fue publicado en la revista especializada Ecology Letters, y lo dirigió Danielle Dixson, de la Universidad James Cook, en Queensland, Australia.
El factor humano
El aumento en las emisiones de dióxido de carbono está volviendo más ácidos los océanos y algunos organismos ya están sufriendo las consecuencias, dijo en una entrevista reciente con BBC Mundo, Roberto Iglesias Prieto, jefe de la Unidad Académica Puerto Morelos, Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, de la Universidad Autónoma de México.
Según el experto, la actividad humana ha coadyuvado a incrementar la cantidad de CO2 en la atmósfera y parte de ese gas que está en la atmósfera se disuelve en el océano. Ella y sus colegas hicieron pruebas con larva de peces payaso naranja que crecieron en agua con el mismo nivel de pH que su hábitat en arrecifes de coral oceánicos y los compararon con peces que crecieron en agua más ácida.
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