TIENE LA PALABRA

Feliz Navidad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En este único día especial para toda la humanidad tendríamos que realizarnos de tal manera que ya no haya palabras para discernir esta fuente de Amor; yo invito a todos los lectores, amigos y familiares a que nos detengamos un minuto en este día, a reflexionar y buscar si lo que estamos haciendo esta bien; sí, es aconsejable a este místico y simbólico día de Navidad.

Estamos viviendo en un mundo hostil; de dolor, de mucha tristeza, y quien de nosotros hoy está en armonía con el día; con esa Gloria que se nos presenta todos los años. Necesario es buscarnos en lo más profundo de nosotros mismos, en nuestro corazón, si realmente estamos actuando como bien deberíamos. Quién no tiene un hijo, un familiar enfermo; un amigo hostigado o simplemente una familia necesitada de calor, de amparo. Cuantos millones de niños hoy no tienen un pan para festejar y rendirle atributo a nuestro Niño Jesús y sin embargo él esta ahí, esperando que en cada hogar hoy haya un mundo feliz; un mundo de armonía, un mundo de paz.

En estos días es todo un regocijo de compras, de materialización para un festejo que en lo más profundo de nuestros corazones simplemente es y será para muchos, para muchísimos de nosotros, un día más de dolor, de tristeza y de querernos recomponer, así, por unos pocos minutos de todos nuestros seres queridos; unos porque se marcharon a cumplir otras misiones ­no sujetas a nuestros obstáculos y restricciones aquí en la Tierra- y una muy buena parte porque más allá de nuestros errores y virtudes, todos tenemos a alguien en la cárcel, en algún hospital o simplemente en una casa de salud, en esa penumbra que muchos no queremos reconocer.

Y sin embargo, como se los dije, se les ve en un despliegue de compras, de risas y escaramuzas que si nos ponemos a pensar y a meditar un segundo, no vienen acompañadas a este glorioso día; es lamentable y feo decirlo, pero es la realidad que no queremos reconocer. ¿Comprar y gastar de lo mejor? Históricas jornadas se viven todos los años y no nos cansaremos de decirle al mundo que la Navidad tiene otro espíritu; más noble, más puro y lo que es mayor, más amor que nunca. Y sin embargo seguimos y seguimos en esa maldita oscuridad; donde no hay luz y mucho menos esperanzas. La Tierra día a día nos habla y sin embargo estamos siempre en el limbo.

Por eso amigos lectores, amigos, conocidos y parientes hagamos en algún momento de esta jornada un alto y enfrentémonos a la realidad que a cada uno conmueve; reflexionemos y ayudemos a nuestros hijos a que también ellos comprendan el porqué de esta Navidad. No se trata de hastiarnos de comidas, de bebidas y de alcoholes que luego dejarán en nosotros esos espantosos dolores de una permanencia y un decir: «¡Ay Dios mío! ¿Por qué a mí?» o «Fíjate lo que paso allá y aquí…»

Ha nacido el Niño cantan los ruiseñores, florece el lirio, un varón santo y fuerte cuidará al niño. A San José Dios le encarga que vele la paz y el bien. María es elegida virgen y madre, y San José, su esposo, el casto padre. Noble José, disfrutará del gozo nuevo en Belén. Ha nacido el Niño.

En Belén de Judá nace el Mesías, en nueva humanidad siembra alegrías. Entre pañales late la libertad de los mortales. Suavidad y ternura, florecida dulzura de amor de madre al hijo. Virginal hermosura que al Niño da cobijo.

Un ángel da la nueva a los pastores, que nació el rey de reyes, digno de honores. ¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz a los hombre buenos! ¡Paz y venturas! El Niño Jesús dormía, los ángeles le cantaban, los pastores le adoraban y la Virgen sonreía.

Está el Niño Jesús en el pesebre, vienen a visitarle siervos y reyes. La estrella brilla, nos señala el camino de la alegría. La buena nueva por el mundo se extiende, ¡el amor llega!

¡Vamos, vamos, vamos! Vamos al portal, que el Niño Jesús nos quiere abrazar. ¡Vamos, vamos, vamos! Vamos a Belén, que el Niño Jesús nos trae paz y bien. El Niño nos bendice con su manita y sus ojos sonríen cuando nos mira.

Le ofrecemos juguetes, sábanas limpias, y lo que el Niño quiere son más caricias. Viene en misión de amor desde otra orilla para dar el perdón, cerrar la herida. Una estrella luminosa guía al hombre penitente hacia un niño sonriente y una doncella preciosa.

En actitud amorosa, sus bracitos extendidos, somos todos acogidos por la gloriosa bondad del niño, que en santidad nos salvará, redimidos. El nace cada día en la tristeza, en el hambre y la sed del penitente, en la fe y caridad del oferente, en la flor virginal de la pureza.

Celebremos la llegada del Niño Jesús con alegría, paz y amor, esperando que permanezca en nosotros cada día del año. Les deseo muchas felicidades y parabienes en sus hogares, que reine la armonía familiar. Son los deseos de su amigo.

PROF. PEDRO  WAVELL RODRIGUEZ  – [email protected]

 

MPC consultores

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En este año de 2009, en el que tuvimos varias elecciones, ¡que suerte!, para aquellos que vimos cómo el Pepe se transformaba en el elegido Presidente de la República Oriental del Uruguay. Sr. José Mujica, todavía nos dura la alegría y, seguramente, nos va a durar por algunos años más.

Sin embargo, transcurridos algunos días, creo que debemos tener en cuenta algunas de aquellas cosas que estuvieron mal y que no deben repetirse.

Durante varias semanas, sino meses, estábamos pendientes de todas las consultoras que emitían sus datos, en general, en los noticieros de los canales de televisión. De acuerdo a los resultados que nos manifestaban estábamos, durante varios días, más contentos o más tristes y amargados (como dice el tango).

Creo que un porcentaje bien alto de la población esperaba esos resultados y también un porcentaje bien alto confiaba casi ciegamente en esos números.

Esa confianza que depositamos en las diferentes consultoras no tenía precio porque pensábamos que eran, por lo menos, objetivas aún cuando desconociéramos su método de trabajo.

Les creíamos aún más porque, en su gran mayoría los «números» y las tendencias eran muy parecidos. Digo «en su gran mayoría» porque hubo una que defraudó la buena fe de todos los ciudadanos.

Y cuando digo que defraudó la buena fe lo digo porque con el pasar de los meses se fue comprobando fehacientemente que tenía «la cancha flechada», que era subjetiva, que en realidad no era una consultora sino una empresa que intentó, con su mala fe, incidir ­aunque no podía mucho por su chabacanería­ en la votación de los uruguayos.

Creo que ya cualquiera se habrá dado cuenta que me refiero a MPC Consultores, dirigida por el Sr. Nery Pinatto.

Como para demostrar algo a veces basta y sobra con un botón, le transcribo a continuación una de esas «perlitas» del Sr. Pinatto: «*(…) ganará el Partido Nacional (refiriéndose al balotaje) con entre 52% y 55% de los votos, alcanzando el Frente entre el 40% y 43%»(declaraciones hechas en el diario «El País» el domingo 18 de octubre de 2009 en el suplemento dominical, pág. A10.

Y entonces me pregunto ¿quién es esta persona que sabiendo que podemos prestarle nuestra confianza nos miente con quién sabe qué fines?

Por suerte, en esa especie de «envalentamiento» típica del Sr. Pinatto también agregó que si sus pronósticos no eran acertados (no podían ser nunca acertados porque hasta él mismo se engañó) iba a renunciar a seguir con su Consultora.

Esa promesa que la puede hacer sólo una persona que sabe que está mintiendo porque, de no ser así, se hubiera ajustado simplemente a decir que eran datos objetivos como las Consultas serias, hoy vuelve a mentirnos. Así es, hoy 7 de diciembre de 2009 en su página web (www.mpc.com.uy <//www.mpc.com.uy/> ) termina su análisis de los
buenos contra los malos con un frase de típico corte patoteril: «Yo cumpliré con mi palabra, cuando así lo crea y por que así me comprometí. No por la imposición de estos (supongo que se debe referir a los que le están pidiendo que cumpla su palabra) inmorales»

Y por si no entendieron quién es el Sr. Nery Pinatto, termina diciendo «Que quede claro. Bien claro» (Tomá pa’vos, a guapo no me vas a ganar ­y a chanta tampoco­)

Saludo a ud. atte.

Héctor Palacios Molina  – C.I. 1.013.858-4

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