TIENE LA PALABRA

¡Qué presidente tenemos! El tipo es todo lo contrario…

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Sí señor, el «Pepe»… presidente

El tipo es todo lo contrario.

Los zapatos comunes lo lastiman.

Sus pies son un desafío para el podólogo y las hormas.

La tierra de su quinta, y del camino de su casa, siempre viajan con él de alguna forma.

No tiene perros de raza y con papeles, apenas una perrita común y sin una pata.

Los diseños de Armani y Versace no están pensados para su cuerpo ancho y pesado.

Las corbatas de seda no encuentran un cuello desde donde colgar elegantemente hasta la cintura.

No huele a Polo, Mont Blanc o Dolce & Gavana. Apenas una colonia popular, después de afeitarse.

Su pelo y las tijeras se resisten mutuamente al encuentro, pero hacen pactos puntuales, por obligación.

El bigote ganó su permanencia por intransigente.

Su perfil no ofrece garantías de nobleza.

Las pequeñas gafas encuentran apoyo suficiente en la punta de la nariz afilada.

Y bajo las cejas pobladas sus ojos inquisidores y socarrones devuelven una mirada de niño de gruesas pestañas.

La fotografía social no se deleita con su sonrisa.

No practica ningún deporte.

El cigarrillo censurado seguramente realiza incursiones clandestinas entre sus dedos y su garganta sabe gustar de una buena copa o de un mate amargo bien cebado.

Forma parte de aquellos que se asomaron al infierno y saben disfrutar de la vida, pero también de aquellos que eligieron no detenerse en el Paraíso.

Fue líder de la guerrilla urbana. Fue derrotado. Fue acribillado.

Fue rehén de la dictadura militar y sobrevivió a la tortura, a la locura, a once años de cautiverio y de venganza.

Fue liberado en democracia, pero nunca amnistiado, y se dedicó a la política sosteniendo los mismos valores y principios que lo impulsaron a la lucha armada.

Cuando habla, todo el mundo presta atención.

Sus verdaderos adversarios saben que hay coherencias y verdades que no las sostiene el que quiere, sino el que puede.

Aunque su gesto natural es la sonrisa y el buen humor, no se demora en alzar la voz y en maldecir groseramente cuando se le vuelan los pájaros de la paciencia.

No es precisamente la imagen de un abuelo venerable.

Pobre por elección, sueña en voz alta, estudia, trabaja, agita los cambios colectivos.

Los poderosos no pueden encontrarle la vuelta, la gente lo vota sin que prometa nada.

La política, el aparato, el partido, las cúpulas, se quedaron de pronto sin casilleros para este hombre que está adentro pero a la vez está afuera del trillo habitual, de los moldes establecidos, del juego fácil.

Sus propios seguidores saben que no pueden acompasarle el tranco. Más bien, siempre saben que están en falta.

Los frívolos saben que no está en venta.

El tipo es todo lo contrario. Tal vez por eso nunca pueda ser políticamente correcto.

Cuando puede, se ocupa de sus flores.

Porque sabe que sus flores, algún día, se ocuparán de él.

Pero todavía no es tiempo. Hay mucho por hacer, por proponer y por molestar.

Fue ministro de Ganadería.

Es senador de la República.

Sus íntimos, le dicen «el Viejo».

Todos lo conocen como «el Pepe».

Este domingo 29 de noviembre de 2009

ha sido electo presidente de la República Oriental del Uruguay…

De tanto en tanto, la historia nos interpela, nos desafía, nos conmueve… Y uno intuye, olfatea, y elige, de qué lado estará…

RUBEN MUÑOZ [email protected]

 

China Zorrilla y la barbarie neoliberal

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Lacalle, líder en Uruguay del neoliberalismo, defiende las políticas que proponen el achicamiento al máximo del Estado, (y consecuentemente el reinado sin condiciones del mercado), la máxima desregulación de las relaciones laborales, la no vigencia de los Consejos de Salarios, la represión y la mano dura contra los pobres,… las privatizaciones que dejen el camino despejado a las emisoras de radio y televisión, o a la producción de energía y transportes.

Mujica dice: «Tenemos que tener memoria de lo que fueron las pérdidas de puestos de trabajo, durante el período 90­95. El salario se depreciaba mientras la economía crecía, y nada de eso es casual.

Es una política que involucionó las formas de repartir. Con Lacalle llegó la flexibilización laboral, los convenios laborales quedaron por el camino y el salario quedó sumergido.

En este gobierno el salario creció en la misma proporción que la economía, y sobre gasto social ni hablemos de la diferencia con los gobiernos anteriores. Esto significa repartir en favor de los más débiles.

En esta materia Uruguay estableció un diferencial positivo en el contexto de América Latina. Es la marca que nos dejó el batllismo como saldo positivo en el transcurrir histórico.

En los 90 esa herencia, que ya estaba lesionada gravemente, se empezó a revertir dramáticamente.

Al ritmo de las receta de los Chicago Boy’s se quiso privatizar y liberalizar todo. Se llegó al paroxismo doctrinario de que el ministro De Posadas propuso eliminar el Ministerio de Industrias, ya que de eso se encargaba el mercado. La discusión de esto, es decir del rol del Estado, es curiosa y tal vez anacrónica en vista de lo que está pasando en el mundo.

La conclusión es que acá hay quienes son más realistas que el rey.

En la corte desaparecieron los doctrinarios neoliberales, pero acá proliferan. Sobre el pedido de Lacalle de que no se invierta en Uruguay, claramente se trata ­aunque parezca increíble­ de un operativo de sabotaje a la economía uruguaya. Hoy la explosión de la sociedad del conocimiento tiene implicancias decisivas, ya que la distancia entre el portador del conocimiento y el que carece de él, se magnifica.»

FREDDY SORRIBAS [email protected]

 

A José  Mujica

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

A José Mujica

La Victoria del Viejo Guerrero

Esta noche cargada de alegría,

este pecho que está por estallar, la esperanza de más felices días, el ensueño que acaba de anidar.

Las entrañas de viejos luchadores, el coraje de un pueblo sin igual, la victoria que hoy luce inmaculada, en la noche sagrada de este altar.

Altar de esta Patria idolatrada

y el sueño sin fin de libertad, es el goce del triunfo del guerrero

que hoy toca la gloria en su hábitat.

Eres viento que al soplar arrasa todo, eres lluvia que al caer despeja y lava, el augurio de la era hoy comenzada, y el mentor de las bonanzas anheladas.

Por ti llegan la dicha y la alegría, por ti aflora la paz tan requerida, eres luz en el sendero en que nos guías, y remanso en la anarquía de esta vida.

MARTHA ROMERO

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