Afectados. En calidad y en rendimiento

Los cultivos de invierno amenazados por la cantidad de lluvia que cayó

Las lluvias caídas en las últimas semanas dificultaron los controles que se realizan en las plantaciones y es muy posible que la calidad y rendimiento de los cultivos de invierno se vean seriamente afectados.

Esta posibilidad ya había sido adelantada, pero fue confirmada el viernes de tarde por el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Andrés Berterreche, quien destacó el contraste que esto depara en la medida que se esperaba una cosecha récord de parte de los agricultores, ya sea de cebada, como de trigo.

La información surge en momentos en que parecen calmarse las aguas del río Uruguay, cuyo caudal se mantenía ayer en lento pero sostenido descenso.

En el caso de Mercedes el caudal de río Negro presentaba una disminución del orden de los tres centímetros por hora, mientras se esperaba que los evacuados comenzaran a regresar a sus hogares.

En Villa Soriano, sin embargo, el cambio todavía no había llegado y en las últimas horas debieron evacuarse otras familias.

Frente a Salto el río Uruguay se mantenía estable, con leve tendencia a la baja, y las autoridades adelantaron que no se espera un crecimiento mayor al que llegó a alcanzar recientemente, por lo menos para los próximos días.

Como se sabe, las lluvias caídas en noviembre promediaron unos 700 milímetros, lo que multiplica por cinco o por seis el promedio mensual.

La demora en los controles facilitó el brote de un hongo que puede hacer perder calidad y rendimiento en las cosechas y que afecta determinadas variedades de trigo.

Sólo queda esperar al retroceso del agua en las zonas inundadas para analizar en qué situación están las cosechas, dijo Berterreche. Una vez que se disponga de ese dato será el momento de tomar las medidas adecuadas.

Comentó el ministro que lo más razonable es promover la interacción público­privada, que analice y tome las decisiones correspondientes.

Dijo también que al margen de los daños causados por las últimas lluvias, lo más deseable sería tener una visión más profunda de la gestión del riesgo agropecuario, para no tener que «correr todo el tiempo atrás de una seca, de una inundación, de un aumento de precios o de insumos». Planteó «una discusión a nivel país», y añadió que sólo con una correcta planificación, se podrá lograr el desarrollo sostenido de la actividad agropecuaria.

Recordó que ya existe un fondo agropecuario de emergencia, implementado por este gobierno, que se ejecutó en la época de la sequía, pero a lo que se aspira es a evitar los daños, no a actuar luego de las catástrofes. «Por eso tenemos que tener un paquete de herramientas conjuntas para anticiparnos».

 

Grandes pérdidas en Salto

En Salto, mientras tanto, se registraron importantes pérdidas en la producción de una docena de establecimientos hortícolas de Corralito, localidad rural cita al sur de la capital departamental, sobre la ribera del río Uruguay.

Las pérdidas registradas son consecuencia de que sus tierras se vieron invadidas por la crecida, lo que les provocó daños tan cuantiosos. Otro grupo de productores ­entre 35 y 40 casos­ sufre pérdidas también muy importantes, que van desde el 50 al 80 por ciento de la producción, también como consecuencia del exceso de agua de lluvia que generó daños severos en varios productos. Los daños alcanzarían unos 3 mil dólares por hectárea para medio centenar de productores. El comportamiento climático ha provocado daños importantes en algunos cultivos, como zapallos y zanahorias, cuyas cosechas se están perdiendo en un 80 por ciento aproximadamente y en las cebollas las pérdidas alcanzaron un 50 por ciento.

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