TERAPIA SEXUAL

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Tengo una duda que me carcome y necesito evacuarla. La semana pasada fui al baile con mis amigos y conocí dos chicas. Luego de entablar una larga conversación, surgió de ellas el irnos a su apartamento para tener una «fiestita».

Al principio todo iba bien, ambas eran bisexuales, yo les había aclarado
previamente que nunca había estado en una situación similar.
Todo se desarrollaba de forma «normal», hasta que en un momento una de ellas sacó un consolador. Yo pensé que simplemente lo iban a utilizar ellas, pero llevado por las bebidas yo también hice uso de él. Desde esa noche en adelante, vivo cuestionándome si por haber realizado eso, ¿soy homosexual o bisexual o sigo siendo heterosexual? No puedo negar que la experiencia me gustó, eso es lo que me hace dudar. Espero que me respondas lo antes posible.
Ser homosexual es sentirse atraído, incluso excitarse, ante fantasías, imágenes o personas del mismo sexo. La zona erógena por excelencia del varón es el glande del pene, porque estimulándola, suele dar gran placer y por lo mismo, facilita llegar al orgasmo. Sentir placer con el sexo anal sólo indica que has erogeneizado esa parte de tu cuerpo, nada más, y no cambia en absoluto tu orientación sexual.

Es más, se ha denominado el Punto G del varón (emulando el Punto G de la mujer que describiera Grafemberg en 1927) al de masaje rectal de la próstata, por el gran placer que sienten muchos en esa zona, sin importar su orientación sexual.

Sin embargo, sólo el 25% aproximadamente de los varones (incluidos los homosexuales) llega al orgasmo exclusivamente con esos estímulos.

Existe la creencia popular de que tanto lesbianas como gays desean y mantienen relaciones similares a las de los heterosexuales (de acuerdo a sus posibilidades o con accesorios), pero no tiene necesariamente que ser así, hay muchas otras posibilidades y formas de hacer el amor o de relacionarse sexualmente, que pueden ser muy gratificantes y que dependen de la creatividad de la pareja y de sus fantasías o sensibilidades.

Por lo tanto, respondiendo en concreto tu pregunta: no se es homosexual por sentir placer en la penetración anal ni todos los homosexuales tienen necesariamente que disfrutar de ello.

 

Estamos juntas tres amigas escribiéndote. Nuestras edades son 20, 21 y 25. Ninguna de las tres ha tenido aún relaciones sexuales. Pensamos que se debe a nuestra educación que fue muy represora. O quizás a algún trauma que no recordamos y tengamos temor de pasar por esa experiencia. Nos gustaría que nos dieras su opinión al respecto . Desde ya te agradecemos por atender las inquietudes de los jóvenes y ojalá nos puedas responder. Felicitaciones por tu trabajo. ¡Hasta la próxima.

Pienso que cada una debe de tener su propia historia y características personales que expliquen los por qué de no haber vivido aún este tipo de experiencia y que no sería adecuada una generalización.

Los motivos pueden ser muchos y muy variados, pero evidentemente que la educación influye y mucho en todas nuestras actitudes, a veces porque la acatamos tal cual y otras porque vivimos valores de contra, es decir, lo opuesto a lo enseñado. En ninguna de las dos circunstancias actuamos libremente. Los traumas, también pueden ser una causa y el hecho de no recordar motivos, puede relacionarse con la angustia que ocasionó lo vivido e hizo que se olvidara pero al subsistir en el inconsciente, determine actitudes presentes. También habría que ver qué oportunidades tuvieron, cómo fueron planteadas, qué sentían por la otra persona, etc. etc. antes de hacer cualquier tipo de diagnóstico.

Lo aconsejable es no dejarse presionar por lo que piensan o hicieron otras mujeres de la edad de ustedes, salteándose las condiciones que cada una necesita para que, cuando surja un encuentro sexual sea una vivencia placentera, pues lo más probable es que, de darse así, la experiencia resultara traumática y/ o frustrante y luego no les interese repetirla.

 

Tengo 25 años y se me ha dificultado llegar a un orgasmo en forma natural con mi pareja. Quisiera saber si es un problema físico o psíquico. Gracias.

La dificultad en llegar al orgasmo suele tener múltiples causas: ya sea propias de cada uno/a, y/o de la interrelación de la pareja. El motivo más frecuente es la falta de comunicación entre las partes, con el consiguiente desconocimiento de las necesidades que tiene el/la otro/a para disfrutar plenamente de la relación sexual.

Pero tú haces mención a «un orgasmo en forma natural». Podría contestarte que no hay un orgasmo antinatural, pero pienso que te refieres a que no lo logras vía vaginal sin otro tipo de estímulos. ¿Cierto?

La mujer tiene dos zonas erógenas primarias por excelencia que son el clítoris y el primer tercio de la vagina y su estimulación favorece el orgasmo.

Por lo mismo, lo natural podría decirse que es llegar al orgasmo con la estimulación del clítoris y el primer tercio de la vagina y la antinatural la que pretende que la mujer necesita nada más que la penetración vaginal profunda.

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