Escrito por: Matías Rótulo |

Hay un viejo dicho en la educación que dice “la escuela sola, no puede”. Hace referencia a la exigencia social (a veces dicha en nombre de la sociedad por parte de los medios de comunicación), sobre soluciones “mágicas” en cuanto a algunas problemáticas.
La violencia “no es patrimonio de los centros educativos, y no se le puede pedir a la educación una solución mágica ya que no la tiene”, dijo ayer la consejera de la ANEP Lilián D’Elía, al inaugurar una jornada de presentación y debate sobre las estrategias que lleva adelante el sistema educativo público para prevenir la violencia.
Con el apoyo de Unesco y Unicef, y la OPP, la enseñanza pública, en todos los subsistemas educativos, inició un proceso de profundización de la prevención de la violencia en los propios centros de enseñanza, con la proyección social que permite el ámbito educativo.
Primaria, Secundaria, UTU y Formación Docente, establecieron estrategias de trabajo con los estudiantes y con los funcionarios. El proyecto “Convivencia: el centro educativo como espacio de aprendizaje”, ha dado “buenos resultados” partiendo de la base de la necesidad de “integración social” en los centros educativos, explicó la coordinadora de este proyecto institucional, Gabriela Bentancur.
El trabajo, en el caso de la propia formación básica de docentes, comenzó con la implementación del trabajo de los estudiantes en los centros educativos.
Según explicaron ayer las autoridades, se pretende que los estudiantes al egresar tengan las herramientas necesarias para la resolución de conflictos.
Por otro lado, los docentes cuentan con una guía de acción llamada “Guía de análisis e intervención en conflictos que se presentan en el ámbito educativo”, que le brinda a los docentes, un apoyo frente a un conflicto de violencia.
Generando un “clima agradable”, con incentivo a los estudiantes y apoyo docente, mientras se construyen herramientas de trabajo gracias a las prácticas positivas sobre el tema, se procura que desde la educación todos los actores se comprometan con el tema.
En todos los subsistemas se presentaron ayer las estrategias que se siguen a nivel nacional, que se enfocan a generar el clima agradable pretendido por los expertos.
Según explicó ayer Bentancur, se establecen líneas directas de acción para seguir trabajando en el tema de la prevención de la violencia. El sistema educativo generará y fortalecerá una “red de actores e instituciones sociales que atienden problemas de violencia en los centros educativos”.
A su vez, se promoverán “estilos de convivencia saludables y de resolución dialógica de conflictos”. Por otra parte, explicó Bentancur, se generarán y sistematizarán los conocimientos en el área de convivencia en espacios educativos. Por último, se creará un observatorio sobre convivencia en los centros educativos en Uruguay.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



