TIENE LA PALABRA
Marco Enríquez Ominami no es de izquierda
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Mi carta tiene por motivo entregar una importante aclaración con respecto a dos artículos publicados en la sección «Mundo» por vuestro prestigioso diario y que se refieren a las candidaturas presidenciales en Chile.
Allí se afirma, en ambos artículos, que el postulante a la presidencia de la República Marco Enríquez-Ominami es un candidato de filiación «independiente de izquierda».
Pues bien, siendo yo chileno y estando bastante enterado de la situación política en Chile, pues participo plenamente de ésta en mi país, puedo asegurar que la candidatura de don Marco Enríquez-Ominami, por afirmaciones del propio Enríquez-Ominami, en foros, entrevistas, y por la composición de sus asesores y de quienes conforman su Comando Central, no corresponde a lo que entendemos ser de izquierda, como definición. Ejemplos hay muchos que dan cuenta de esto. No hace mucho, este candidato en un foro radial descartó definitivamente llamar a una Asamblea Constituyente en nuestro país, como eje estratégico de un cambio sociopolítico como el que se ha impulsado en Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador y aquí en el propio Uruguay, para cambiar la Constitución política del Estado y seguramente los lectores de su diario se sorprenderán al saber que en Chile aún nos regimos por la misma Constitución política elaborada en 1980 durante la dictadura de Pinochet.
Por otra parte, el candidato Enríquez-Ominami ha legitimado la existencia del Tribunal Constitucional, que es un enclave que se mantiene también desde la dictadura pinochetista. Este candidato propone cambios sociales sin modificar la estructura económica actual de mi país. Recuerdo además que Chile se encuentra entre las naciones con mayor desigualdad social en el mundo. Plantea además la privatización del 5% de lo que queda en manos del Estado chileno del cobre y del 10% de las otras empresas que aún posee el Estado. Esto por cierto significa seguir entregando nuestro patrimonio social, ya tan gibarizado, a las empresas trasnacionales, las que sin duda ven en este candidato a un muy buen protector de sus intereses. De allí entonces que nadie que se diga de izquierda podría tener en su programa presidencial tamaño regalo a las trasnacionales. Podría seguir enumerando una cantidad enorme de propuestas y dichos de este candidato que no es de izquierda, ni tampoco progresista, pero creo que éstas bastan para aclarar ante sus lectores quién es este candidato. Sacarse fotos con el presidente Lula de Brasil o con Rafael Correa de Ecuador no le da «patente de izquierda». Eso lo determina su programa presidencial, su historia política y ante todo su consecuencia entre su teoría y su práctica, lo que en el caso de este candidato determina todo lo contrario.
Agrego algo más: dentro de su Comando participan reconocidos personajes derechistas, e incluso pinochetistas, que por cierto nada tienen que ver con la izquierda.
Por último deseo poner en claro a sus lectores que el auténtico y único candidato que representa a la izquierda en Chile se llama Jorge Arrate Mac Niven y es un destacado abogado, economista, escritor y político chileno, un socialista allendista. … El es el candidato de la coalición Juntos Podemos Más / Frente Amplio (conglomerado que está integrado por el Partido Comunista, Partido Izquierda Cristiana, Socialistas Allendistas y gran cantidad de organizaciones políticas y sociales de izquierda). Jorge Arrate es el único Candidato a la presidencia de la República que ha llamado a los sectores progresistas a unir Fuerzas y construir un Nuevo Pacto Democrático y Popular, cuyo Programa propone a nuestro pueblo ponerse a tono con los procesos progresistas y revolucionarios que hoy están en desarrollo en América Latina. Es la única candidatura que presenta propuestas transformadoras relativas a nuestra soberanía nacional, la recuperación del cobre para todos los chilenos, una educación nacional sin fines de lucro, un sistema de salud que cubra las necesidades de toda la población, etc. Es la candidatura que plantea que en esta elección de diciembre se instale la cuarta urna para consultar a los electores su opinión acerca de cambiar la actual Constitución impuesta por la dictadura de Pinochet, convocando a una Asamblea Constituyente.
Jorge Arrate representa la alternativa real a las otras tres candidaturas neoliberales que compiten en Chile.
Atentamente,
PAUL HAMMER Delegado Internacional, invitado por el Frente Amplio y el PCU
No se debe acusar sin pruebas
Sr. Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Por la presente solicito a usted tenga la bondad de publicar en el diario que dirige la carta abierta a los ex presidentes doctores Jorge Batlle Ibáñez y Luis Alberto Lacalle de Herrera.
Doctor Jorge Batlle Ibáñez
Doctor Luis Alberto Lacalle de Herrera
Respetados señores
Me dirijo a ustedes por este medio para recordarles algunas cosas que no es bueno que ciudadanos de su alta figuración y responsabilidad olviden.
La primera es que estamos en un régimen democrático liberal en el que se debe acusar con prueba o al menos indicio constatable, y en el que al acusado se lo presume inocente hasta probar de modo fehaciente su culpabilidad. No debería tener que explicárselos, pues ambos son abogados.
La segunda es que cuando se acusa con ligereza, la acusación termina afeando al acusador. La palabra que se dice y la piedra que se arroja tienen en común que no vuelven atrás, aunque la palabra dicha de modo irreflexivo porque quiero creer que ha sido de modo irreflexivo a veces es un boomerang que golpea muy fuerte.
La tercera es que el miedo no es una manera digna de ganarse la adhesión de los ciudadanos, ni de mostrar el respeto que merece la ciudadanía y su inteligencia.
La cuarta, dirigida a usted, doctor Lacalle, es recordarle que es nieto de un hombre que luchó con Saravia, tomando las armas contra el gobierno constitucional de Batlle y Ordóñez. Si de ese pasado violento alguien hubiese tomado argumento para objetar los siguientes cincuenta y cinco años de vida política pacífica de su abuelo, hubiera sido un irrespetuoso.
Soy frenteamplista, debe quedar claro, pero tengo un profundo respeto por los partidos fundacionales, su legado y su gente. Dado el rol de liderazgo que ambos asumen en tales partidos, les debo especial respeto además del que les corresponde por simplemente ser hombres y ciudadanos pero actitudes como esta que han tomado ante el «caso Feldman» me dificultan un tanto cumplir tan alto deber.
Saluda a ustedes atentamente,
JUAN DE MARSILIO
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