Uruguay: se necesita impulso para convertirse en Hollywood
El país cuenta con una industria audiovisual en crecimiento, pero para resultar atractivo frente a otras opciones necesita contar con incentivos fiscales, sostiene en su análisis.
Recuerda que en 2008 sólo el 31% de los filmes estadounidenses se rodó en la Meca del cine.
Para salvar al sector, el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, aprobó un paquete de medidas con reducciones fiscales de hasta 25%.
Sin embargo, parece que el remedio ha llegado demasiado tarde.
El problema de Hollywood es que otras regiones están compitiendo de forma más agresiva en el sector de la producción audiovisual, ofreciendo incentivos fiscales y reembolsos en efectivo para los productores dispuestos a filmar allí.
Los productores buscan la mayor calidad al menor costo. Por ello, han comenzado a trasladarse a otros estados o países que pueden proporcionar materiales y mano de obra de buena calidad y baratos, reducciones de los impuestos y créditos sin intereses para financiar los proyectos.
Una política fiscal favorable ha sido en numerosos casos la estrategia para atraer negocios. En este sentido De León enumera las ventajas fiscales en diferentes países y ciudades.
Israel otorga reducciones impositivas para quienes inviertan en producciones cinematográficas locales, en un intento por promover la cultura israelí y su imagen en el extranjero, y Nueva York elevó a 30% el crédito fiscal que ofrecía a las productoras para rodar en esa región. Nuevo México reembolsa el 25% de los impuestos que hayan pagado las empresas del sector y el 50% de los salarios pagados a residentes, mientras que en Brasil existe una ley que permite a las empresas invertir dinero de impuestos en películas. La producción de largometrajes en el país aumentó el año pasado de 40 a más de 70.
China ha introducido una política de impuestos preferenciales a las compañías culturales. Además, las compañías de alta tecnología que apoyan a la industria cultural podrán disfrutar de un impuesto preferencial sobre el ingreso del 15%, en vez del general del 25%.
El equipo y los accesorios para la producción de productos culturales están libres de impuestos de importación.
España estableció una deducción por inversiones en producciones de largometrajes y series audiovisuales hasta 2012 y en Bélgica existe un mecanismo de financiación que involucra a instituciones bancarias que intermedian entre los inversores y los productores de proyectos audiovisuales, estableciendo beneficios fiscales para los inversores.
Situación local
Pierina de León explica que en 2001 Uruguay exportaba el 15% de su producción audiovisual. Hoy, esa cifra trepó al 90%.
Este crecimiento exponencial se basa en ventajas paisajísticas, buenas redes de comunicación y logística, el bajo costo y la calificación profesional del personal.
El sector audiovisual nuclea a unas 200 empresas y es un importante generador de empleo directo (actores, extras, técnicos, vestuaristas) e indirecto (catering, carpinteros, hotelería, etcétera).
Sin embargo, en Uruguay la industria audiovisual no tiene los incentivos tributarios que existen en el resto del mundo.
Concluye en que «es cierto que en 2005 se eliminó el IVA de los servicios que se prestan a empresas extranjeras que eligen Uruguay para filmar películas, publicidad y programas de TV. Si bien ello representa una apuesta a esta industria, se necesita aún más.
Es necesario contar con una exoneración del Impuesto a la Renta de esas empresas, que permita seguir potenciando las ventajas competitivas de nuestro país y los excelentes recursos que esta industria genera cada vez que un proyecto decide alojarse en Uruguay».
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