TIENE LA PALABRA

Porqué los pueblos no votan contra sí mismos

Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens

El país todo se juega el destino de sus próximos 50 años.

Es imprescindible un nuevo período de gobierno frenteamplista.

Después de un crecimiento sostenido en cada elección, después de sortear una nefasta, sangrienta y cobarde dictadura, después de superar todas las vallas habidas y por haber, incluida la ingeniosa ley de balotaje en la que para ganar nuestra fuerza política debía tener más del 50% no de los votos válidos, sino más del 50% de los votos emitidos, incluidos los votos en blanco y anulados, y de no importar si tenés una diferencia de 10% con el segundo más votado, aún así el pueblo uruguayo, lenta pero inexorablemente llevó a nuestra fuerza política al gobierno nacional.

Y las condiciones en los que toma los destinos de nuestra gente, no eran las mejores, hay un país prácticamente arruinado por la crisis de 2002, asfixiado por vencimientos de deuda, con un desempleo mayúsculo, con un aparato productivo destruido, con un BPS fundido, con los niveles más altos de pobreza e indigencia de nuestra gente, con un sistema de salud pública y mutual jaqueado por intereses corporativos médico-comerciales, en el que el paciente era lo que menos importaba, con una enseñanza pública agonizante, sin actualizar, sin presupuesto, sin ideas claras, con una emigración desenfrenada de uruguayos hacia el exterior empujados por la falta de oportunidades, con Bancos estatales con un pasivo de deuda pública jamás vista, con productores rurales familiares endeudados con sus manos atadas, impotentes de producir y por ende de lograr dar cumplimiento a su deuda con un horizonte de desesperanza y frustración empujados a dejar su entorno con lo que ello significa, y así podríamos seguir enumerando situaciones de ese país que recibió nuestro querido Frente Amplio hace casi 5 años.

Y tuvimos que aprender a gobernar, sí, es así, debimos aprender a gobernar. Y vaya que logramos hacerlo, transformando todas esas adversidades en realidades, con una conducción económica inteligente y adecuada a los tiempos y situaciones de país, se logró en poco tiempo descomprimir la presión de la deuda que nos arrinconaba en lo inmediato postergando los vencimientos para un futuro más venturoso, se liquidó la deuda con el FMI evitando la intervención de este organismo en nuestra soberanía nacional, se logró un equilibrio fiscal adecuado que permitió captar las mayores inversiones que el país ha recibido en los últimos cincuenta años. Y eso permitió que se llevara adelante el Plan de Emergencia, que logró en primera instancia, y a través de una pensión mensual, dignificar la vida de cientos de miles de uruguayos que estaban marginados no solo territorialmente en las ciudades, sino que lo que era peor estaban marginados de la vida misma, pudieron comer alimentos envasados, no restos extraídos de la basura, pudieron volver a comprar… sí a comprar con su propio dinero, ese dinero que la sociedad toda aportó para que ellos recuperaran la dignidad.

Se cambió el rumbo y el destino de los fondos de la gente, fueron hacia quienes más necesitaban, fue a esos que despectivamente un señor terrateniente definió como atorrantes. Hoy esta gente, terminado el plan de emergencia y a través del Panes, se sigue integrando lenta pero inexorablemente a su-nuestra sociedad, rescatados de ese olvido histórico en el que estuvieron sumidos.

Se logró en estos cuatro años y fracción, llegar a los niveles más bajos de desempleo que tuvo el país en su historia incluyendo en el Uruguay productivo, a gente de más de 40 años que no lograban reinserción laboral posible, y a jóvenes que por primera vez salían a ese mercado laboral. Y el trabajo es el derecho humano fundamental, por medio del cual el individuo se realiza como persona útil a su familia y a su sociedad.

Se llevó adelante, disponiendo de un presupuesto histórico del 4,5% del PBI para la enseñanza, llevar adelante el Plan Ceibal, revolución con todas las letras, y una de las tantas realidades a través de las que esta fuerza cumplió con su promesa de hacer temblar hasta las raíces de los árboles.

Se abre así una ventana al mundo en cada uno de los hogares donde vive un niño en edad escolar, no importa condición económica o situación geográfica en donde se encuentre.

Se cuadruplicó el monto de las jubilaciones mínimas en este país, más del 85% de los jubilados no aporta IRPF por lo que logró un aumento real de su ingreso mensual.

El BPS tiene hoy el mayor número histórico de aportantes en toda su historia y por primera vez en más de 50 años… Tiene superávit.

Se logró reinstalar los Consejos de Salarios, con negociaciones tripartitas en las cuales el Estado oficia como garante mediador, se respeta la actividad sindical y se brindan normas claras de negociación colectiva en el país. Por primera vez se incluyen en las negociaciones colectivas a las empleadas domésticas y a los peones rurales.

Se logra una recuperación salarial de casi el 30%, absorbiendo la pérdida tenida en el anterior gobierno y aumentando sustancialmente el poder de compra de los ciudadanos.

Se lleva adelante el Sistema Integrado de Salud, a través del cual la totalidad de los niños del país tiene acceso a la salud, también se incluyen a través del mismo a un importante número de jubilados de bajos ingresos, y en una próxima etapa se universalizará el ingreso de los mismos, se bajan los tiques de medicamentos y se puso la atención de salud al servicio de la gente, dejando atrás las limitantes impuestas por los corporativismos médicos que hacían comercio indiscriminado con la salud popular.

Porque en ese marco se lograron más de 10.000 operaciones de ojos a través de aquella Operación Milagro, con la cual muchos compatriotas pudieron recuperar su visión y más que eso recuperar su vida y su autoestima.

Pero lo que logró este gobierno no solo fueron esas 10.000 operaciones de ojos, a través de ello le hizo abrir los ojos a toda la sociedad uruguaya demostrando que no sólo el que tiene dinero puede acceder a este tipo de operaciones… sino que todos los uruguayos tenemos de acá en más los mismos derechos de salud.

y no puedo continuar… sería para llenar carillas y carillas de logros. Que quedan cosas pendientes sí… un montón, pero la pucha que sí se hizo mucho más de lo que estábamos acostumbrados a que las fuerzas políticas hicieran, y para seguir cambiando, para marcar el rumbo definido por el que deberán transitar los destinos de este país en los próximas décadas es imprescindible un próximo gobierno progresista, para que no se tuerzan más los caminos hacia la justicia social, hacia el bienestar de las grandes mayorías, el futuro de nuestros hijos y nietos está en nuestras manos. Lo del principio: Porque los pueblos no votan contra sí mismos.

¡Viva el Frente Amplio! ¡Viva el Uruguay!

Hector Macari C.I. 1.228.168-2

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