TIENE LA PALABRA
Alguien tiene que decirlo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Resulta muy preocupante lo que se está viendo en los últimos tiempos. Me refiero a la posibilidad cierta de que en las próximas elecciones nacionales del 25 de octubre el Frente Amplio no obtenga la mayoría. Ya desde las elecciones internas del mes de junio nos quedó a todos la sospecha de que puede existir algún cangrejo debajo de la piedra. Los que desde siempre hemos buscado un aparato político de justicia social, tenemos legítimas inquietudes, y buscamos la explicación de los fenómenos sociales y políticos. ¿Cómo puede ser que haya tenido tan poca convocatoria en junio un partido que ejerce un gobierno con casi o con más del 50% de apoyo popular? ¿Cuál es el cangrejo que se esconde debajo de la piedra?
Estoy ensayando una explicación, y la veo detrás de uno de los aspectos más controvertidos del gobierno del Frente Amplio durante los últimos cinco años.
Todos los que aspiramos a la justicia social hemos pensado y desarrollado la idea central de que la política fiscal debe sustentarse en la idea de que se contribuya al erario nacional en función de los ingresos que cada uno tiene. Nuestra filosofía fue y es que se tribute de acuerdo a los ingresos que se tienen en cada hogar. Más allá de si hablamos de renta, de ingreso o de cualquier otro nombre, o si incluimos las deducciones o no, o si las incluimos más adelante, que no son más que aspectos formales y/o transitorios de una filosofía fiscal, lo que sí nos parece y nos pareció siempre importante fue que el impuesto a la renta personal fuera proporcional a los ingresos últimos que cada uno tiene, es decir a los ingresos «líquidos» que recibe el hogar o cada persona. Sobre esa base reflexionamos, y sobre esa base convocamos y explicamos a la gente que queríamos su voto para ponerlo en práctica. Y de alguna manera, luego de que no lo logramos hacer entender en 1989 y por eso perdimos la elección, en 2004 sí la gente comprendió esa idea y nos dio el voto, y por eso logramos en 2004 lo que no habíamos logrado en 1989, y por la misma razón una vez no y otra vez sí.
Sin embargo, luego de esto, en el período de gobierno que está por finalizar, no se ha actuado de acuerdo a lo previsto o a lo prometido. En lugar de ser un impuesto justo, el IRPF ha pasado a ser un impuesto totalmente injusto. En ningún país del mundo que exista un impuesto a las rentas se da el caso de lo que ha sucedido en Uruguay. Cuando se comenzó a instrumentar la forma que iba a adquirir el nuevo impuesto, surgió por parte del entonces ministro de Economía, hoy candidato a la vicepresidencia de la República, la brillante idea de crear un impuesto «dual». Esto no se dice mucho y casi nadie lo sabe. Los legisladores que lo votaron sí lo saben, pero no lo dicen. Cuando se le pregunta al entonces ministro de Economía, da vueltas y vueltas, agrega u oculta hechos, los tergiversa, y en definitiva, pretende que no echemos luz sobre el problema. Así aparece como que la verdad es que los trabajadores que ganan menos no pagan este impuesto, y por ahí queda el asunto. Sin embargo, hay otras cifras que son las verdaderamente macroeconómicas, es decir que el 90% del impuesto a la renta de las personas físicas lo pagan distintas franjas de trabajadores, en tanto que los sectores de la sociedad que reciben los más altos ingresos, los que son dueños de estancias, de casas en Punta del Este, de yates, de los viajes a Europa cada 3 meses, de los depósitos bancarios, de las patonas, los Aundi y los Mercedes Benz, esos solamente aportan el 10% del impuesto a la renta de las personas físicas. ¿Cómo puede ser que los que tienen mayores ingresos sean los que aportan menos? Sencillamente, por el carácter «dual» del impuesto, por el cual el aporte que realizan los trabajadores puede llegar al 35% del ingreso, mientras que el que aportan los dueños del «capital» no puede en ningún caso ser mayor del 12%. Es decir, se establecieron dos varas para pedir la misma cosa. Basta leer la ley, que cualquiera puede bajar de Internet, para comprobar esto que estoy diciendo. Si vos sos trabajador te puedo cobrar hasta el 35% del ingreso, pero si sos capitalista, como máximo te voy a cobrar el 12%. Esto es lo que nadie sabe, es lo que el entonces ministro de Economía ocultó, oculta, y pretende que no nos demos cuenta. Pero la gente no es tonta, y sabe que este impuesto es tan o más malo que el impuesto a los sueldos, porque a pesar de que ambos son injustos porque no graban a los que más tienen, al menos el anterior impuesto a los sueldos no pretendía ser justo, desde el pique te decía que era a los sueldos, en tanto que este nuevo impuesto dice ser a la renta, con lo que oculta su verdadero fin.
Pero no contento con haber establecido y consolidado esta injusticia mayúscula, el ex ministro de Economía, por el mismo acto que creó este impuesto, impuso además la rebaja de 5% en los aportes que las empresas deben realizar al BPS como aportes patronales, y además de otro 5% más que se rebajan los impuestos a las empresas, mediante toda una obra de ingeniería financiera por la cual se sustituye el antiguo Impuesto a la Renta de la Industria y Comercio por un nuevo Impuesto a las Actividades Empresariales, que por supuesto, como no podía ser de otra manera para acentuar aún más la injusticia impositiva, el aporte del capital a la recaudación resulta ser por la suma de estas dos rebajas impositivas 10% menor que lo que era hasta ese momento. En definitiva, otro 10% que se rebajan los impuestos a los negocios, mientras se cargaba por todas las vías la carga impositiva al trabajo.
Conste que aquí no me refiero para nada a otras dos herramientas aplicadas al gran capital, cuanto más grande más aplicado, como son las exoneraciones impositivas y la creación de Zonas Francas por doquier, a diestra y siniestra. A ningún trabajador se lo exonera de pagar impuestos, pero a los grandes capitales sí, y cuanto más grandes más es la posibilidad de que se los exonere. Y cuanto más extranjeros, más es la posibilidad que se los exonere. ¿Por qué este señor ex ministro no le otorga Zonas Francas a los capitales nacionales, o a los capitales chicos, o a las Cooperativas de trabajadores? ¿O por que no se les otorgan Zonas Francas a los trabajadores o a las Cooperativas?
Yo creo que como los uruguayos no somos tontos, todos vemos que esto es una gran injusticia, además de la más grande de las mentiras, por lo cual no estamos dispuestos a dar el voto a este señor que nos engañó a todos, frenteamplistas y no, pero con el visto bueno de los demás integrantes del gobierno, que se hicieron los distraídos.
Lamentablemente esto es lo que nos va a premiar con la derrota. Todo gracias este señor que es una eminencia de la economía, y a otros personajes del gobierno que saben todo esto pero no lo dicen. Mi interpretación de todos estos hechos, que han afectado a muy vastos sectores sociales pero que han beneficiado y mucho a los poderosos, que además son beneficiarios además de los enormes excedentes económicos logrados en cuatro años de enorme crecimiento en los volúmenes y en los precios del producto nacional. Todo esto, interpreto yo, es lo que todos sabemos pero nadie dice. No queda muy bien decirlo. Cuando nos encontremos en el cuarto secreto nadie nos ve.
Saludo a Ud. Muy atte.
DARIO C.I. 1.323871-2
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