ONG comparten logros, avances, fracasos, aciertos y experiencias
En la jornada de ayer se analizaron los avances que han tenido las organizaciones hasta el momento.
En nuestro país, cada vez son más las organizaciones no gubernamentales (ONG), que trabajan aspectos que generan preocupación en la sociedad.
Muchas de las actividades son financiadas con dinero proveniente del exterior.
En este marco, la Embajada de Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Fundación Interamericana (IAF) responsable de la financiación de proyectos en Uruguay por el valor de 800.000 dólares, organizaron el primer Encuentro Internacional de Organizaciones para el Desarrollo Social.
La apertura del encuentro estuvo a cargo de Robin Matthewman, encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos de América. Participaron representantes del Banco Mundial y representantes de diversas ONG.
Organizaciones consolidadas
En los últimos tiempos, la presencia de las organizaciones no gubernamentales en diversos ámbitos de la sociedad civil se ha vuelto cada vez más notoria.
Este es uno de los principales avances que han alcanzado las ONG en nuestro país, según explicó Juan Pablo Monteverde, representante de la Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales orientadas al desarrollo (Anong).
«Las ONG tienen gran importancia en la construcción de ciudadanía, de participación y en la interlocución con el Estado, puesto que juntos dan sentido a los proyectos propuestos por el propio gobierno», señaló el entrevistado.
«Uno de los grandes avances es que la sociedad civil está más presente en numerosas mesas de diálogo, donde interactúa con el Estado», agregó Monteverde. Lo que clasificó como «indispensable» para la construcción de la democracia.
Experiencias a destacar
Responsables del Centro de Apoyo al Desarrollo Integral de Casavalle (CADI), de la Unión Nacional de Ciegos, de la Asociación de Productores Lecheros de Paysandú y Una casa, un sueño, compartieron sus experiencias con quienes participaron del encuentro.
El proyecto Una casa, un sueño, fue financiado principalmente por la Fundación Interamericana y consistió en la transformación de la Villa del Chancho en una cooperativa de viviendas definitivas. El proceso de trabajo llevó aproximadamente cinco años y los vecinos continúan esforzándose para conseguir mejoras.
La IAF también apoyó a la Asociación de Productores Lecheros de Paysandú, que abordó la problemática de la migración social y las carencias del medio rural.
Por otra parte, el Banco Mundial, financió el proyecto de una publicación de la Unión Nacional de Ciegos.
Se trata de un producto concreto, una revista, pensada para informar a las personas con discapacidad visual, que se publica en distintos soportes. En la iniciativa se ponderó la falta de información que existe sobre los derechos de las personas con problemas en la visión y la escasa formación educativa que tiene el 80% de esta población.
Por último, se conoció la experiencia promovida desde el 2007 por el BID, que se lleva a cabo en el centro de Casavalle. Desde la organización trabajan por la inserción laboral y educativa de las mujeres, desde la primera hasta la tercera edad.
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