TIENE LA PALABRA
¿Inseguridad: mi opinión
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
La seguridad de nuestra población no se ha tomado con la seriedad que se merecen. Tengo más de 30 años trabajando en seguridad y he visto cambiar muchos ministros del Interior sin que se elabore un plan de seguridad que le cierre el libre transitar de los delincuentes.
Lo toman como un tema netamente político, mostrando una vidriera, y este tema es demasiado serio como para hacer vidriera.
Los medios de prensa hablan de proponer la pena de muerte, que la población tenga armas en su casa para defenderse y de bajar la edad de los menores.
En mi opinión ninguna de estas soluciones es la adecuada para responder a los actos de la delincuencia.
Pienso que ningún ser humano tiene el derecho de quitarle la vida a otro ser humano por ningún motivo.
Sí puedo estar de acuerdo que las penas deben ser más duras y en algunos o la mayoría de los casos de homicidios se debería sentenciar con condena perpetua.
Hoy homicidas que, después de destruir una familia, y cumplidos 25 años de condena, quedan libres.
No me parece correcto que la población tenga en posesión de armas de fuegos con el riesgo que dichas armas sean usadas en su contra, muchísimos casos se dieron y esas armas han sido usadas en forma indebida, y para el Código Penal el homicidio es homicidio siempre, no importa que la víctima sea un delincuente.
Sí creo que la seguridad nos involucra a todos y todos debemos poner un poco de nosotros para rechazar cualquier tipo de delitos y actos violentos.
Hago un reconocimiento muy grande a la labor de la Policía por su función sacrificada y heroica, investigando, reuniendo pruebas y poniendo a los delincuentes a disposición de la Justicia, que solo en el mes de mayo procesó a más de 400 personas.
Pero la sociedad entera no quiere cantidad de procesados, sino evitar que se llegue al delito, que la represión sea casi cero, 99% de prevención y 1% de represión.
Las cárceles están superpobladas y los gobiernos en la preocupación por la comodidad de los presos quieren hacer más cárceles, si no alcanzan cinco haremos diez, el deterioro en las cárceles son producidos por quienes viven ahí, la comodidad también se la tendrían que forjar ellos.
Estoy de acuerdo con la libertad anticipada de los presos que han cometido delitos menores, pero aquellos que se vaya a integrar a la sociedad deberían tener un año de preparación, e implementarse una especie de «filtro» que permita saber que se ha rehabilitado y es un buen ciudadano, pero con el seguimiento y el apoyo necesario.
No estoy de acuerdo en que la Policía sea guardia de cárceles, muchos de estos policías que reunieron pruebas, investigaron para procesar a un delincuente y hoy tienen que estar prestando servicio en una cárcel.
Ciudadanos, autoridades, poder político, Poder Legislativo, Poder Judicial han dejado espacio para que los delincuentes y los violentos crezcan, ¿hasta cuándo vamos a dejar que avancen? ¿no es tiempo que le empecemos a cerrar los caminos?
Hay una solución.
El Instituto Policial cumple una función muy importante dentro de la sociedad, la función más importante es la prevención, si no se cumple en buena forma nace la inseguridad.
La Policía es la que tiene que cerrarles los caminos a los delincuentes, utilizando un sistema de prevención eficaz, que no sea por unos pocos días y luego se vuelva a lo mismo.
En todos los barrios comentan lo mismo, que la Policía está en la comisaría esperando que ocurra algo para salir a tomar los datos, mandan una recorrida por un breve tiempo donde ocurrió el hecho y luego se vuelve a lo mismo.
Tuve la oportunidad de recorrer kilómetros y kilómetros dentro de la ciudad a pie, como en medio de transporte, sin encontrar policías en mi camino, así andan los delincuentes con el espacio suficiente.
No podemos vivir entre rejas mientras los delincuentes andan sueltos; que los derechos humanos sean para todos.
En estos tiempos las recorridas de a pie ya no sirven como tampoco sirven las recorridas en patrullero, para cerrarle los caminos a la delincuencia se necesitan muchas motos, 4 parejas de policías en motos por jurisdicción, con paradas de 20 minutos en distintas esquinas, con rotación durante las 24 horas del día; da la impresión que hubiera 15 parejas recorriendo y en la comisaría debería quedar el mínimo de agentes necesario.
Con este sistema se termina con el delincuente en la calle, la gente se siente más segura en su andar, comercios y casas de familia lo mismo, el policía estaría más cerca del vecino, este es el mejor medio de prevención, no hay otro.
Sería importante también que el comisario y personal jerárquico fuera de la comisaría se reuniera con todo el barrio por lo menos una vez al mes para escuchar las inquietudes de los vecinos, debe existir una comunicación más fluida entre comisaría y población.
El barrio debe entender que para llevar a cabo este medio de prevención se necesita apoyar a las comisarías, para que sea un éxito el operativo, con muchas motos y combustibles.
El gobierno debe invertir en seguridad dando más ingreso a policía, mejores sueldos.
No estoy de acuerdo que para ser un buen policía deben tener secundaria completa, hay muy buenos policías, excelentes profesionales, con solo sexto año de escuela y muchos policías procesados con secundaria completas.
Se debería designar una comisión de excelentes docentes en relaciones humanas que sean un filtro para los ingresos de los guardias del orden y tendremos una policía muy profesional.
Cuando hablamos de la violencia, tanto doméstica, en la vía pública o en escenarios deportivos creo que el Ministerio del Interior junto con el Mides deberían trabajar en un programa rico en su contenido para cada barrio, involucrar todos los escenarios que existan en cada zona con talleres dirigidos por profesionales ya sea sociólogos, asistentes sociales, psicólogos y abrirles las puertas a todo el voluntariado.
La sociedad mirará con estusiasmo que se haga una buena inversión en un programa como este.
Las cárceles están superpobladas de aquellos que alguna vez fueron delincuentes juveniles cuando no existía la pasta base, para que no se sigan poblando las cárceles, hay que ir adónde nacen y crecen para desviar ese camino que empiezan a tomar hacia la delincuencia, el Mides con el Ministerio del Interior lo pueden hacer.
Un dato muy importante: está comprobado que para los menores delincuentes no hay un castigo más grande que sus padres paguen por los actos que ellos cometieron, son capaz de prometer y cumplir con no seguir más en esos pasos; el Poder Judicial sabe que los menores son responsabilidad de los padres hasta la mayoría de edad, no habría tantos menores delincuentes y violentos y no habría tantos menores alojados en el INAU que no es ninguna solución juntarlos a todos en un lugar para «reeducarlos».
La seguridad de un barrio, una ciudad, un país depende de que se apliquen estos cambios en forma urgente.
Ciudadanos, autoridades, poder político, Legislativo, Judicial deberían tomar conciencia que aplicando estos cambios un país vive con la seguridad que se merece. Saluda a Ud. atte.,
O.D.R. C.I. 2.636.679-3
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