TIENE LA PALABRA
Mensaje urgente para la I.M.M.
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El día 30 por la mañana en una de mis caminatas constato que una señal de «Ceda el paso» estaba tirada en la acera y que se acercaba una persona en un carrito a tratar de arreglarla, dándole golpes con un martillo. Buena fue mi sorpresa al volver y darme cuenta que se la había llevado.
Como es una esquina peligrosa y ya se han producido en ella muchos accidentes importantes, le ruego por favor envíe este mensaje urgente a la Dirección de la Intendencia que corresponda.
La esquina es en Chaná y Blanes. Por favor si vuestra orden tomase carácter de urgente, le agradecería siempre.
Cordialmente,
C.A.B.L. C.I: 944.476-0
La candidatura de Lacalle
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Vi con gran preocupación el planteo de un compañero frenteamplista que afirma que votará en octubre la lista 738 (yo votaré la 90, así que corremos parejo), pero en su caso dice que deberíamos votar al Dr. Lacalle en las internas, porque nuestro adversario será el otro contendor. Discrepo radicalmente y lo siento. Para empezar, los del FA votamos en el FA, y en su caso como en el mío al Cro. Cdor. Danilo Astori. En segundo lugar considero un adversario mucho más peligroso al Dr. Lacalle, pues cuenta con mucho más respaldo económico internacional para su campaña no vamos a olvidar sus vínculos bonaerenses, con Aznar «y ainda mais» ni sus dotes de «zorro viejo». En tercer lugar a tener en cuenta es lo que se propone hacer de llegar a ganar.
¿Usted no desconfiaría de alguien que fragmenta el ideario artiguista como lo acaba de hacer el Dr. Lacalle para sacar caprichosas coincidencias con sus propósitos? ¿Usted no desconfiaría de quien quiso vender bienes patrimoniales de los orientales en 1992, a la orientalidad como si fuera el propietario? Con gran esfuerzo lo impedimos en 1992, porque sospecho que hasta el Escudo, la Bandera y el Himno podrían haber corrido riesgo. Por último es alguien que habla de «campaña dura», y reclama «lealtad» a partir del 29 de junio. ¿Usted, no desconfiaría? Yo sí. Quien reclama lealtad sin remitirse a hechos en su apoyo, es porque no está muy seguro respecto a su propia conducta. Máxime cuando exige no hurgar más en el pasado. Estoy jubilado, pero como activo padecí el IRP bajo su gobierno, y prometía que sería por tan solo 2 años a lo máximo. Conclusión: ¡No a las especulaciones! ¡Las credenciales del FA son harto sobradas para ganar en octubre!
NACHO C.I: 1.542.313-6
Emergencia del Casmu Nº 1
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Esta carta es un agregado y en solidaridad a la publicada el día martes 23 de junio de 2009, enviada por el Sr. Miguel Feldman.
Soy sobrina de la persona referida en la carta, y también, de quien la escribió. Estoy radicada en el exterior desde hace unos años, y lamentablemente, no pude viajar para acompañar a mi familia. También estoy muy triste por lo sucedido, y estando lejos, se torna más difícil. Aún más difícil saber y escuchar el relato de lo sucedido en la Emergencia del Casmu 1, totalmente inexcusable. Estuve al tanto de la situación en forma telefónica, es más, 24 horas antes de que se produjera el fallecimiento, hable con mi tía. No se sentía bien. No estaba conforme para nada con el alta (precoz?) que le dieron, sin diagnóstico claro. Yo menos, soy médica, trabajé un tiempo en Uruguay, y me pregunto una y mil veces, cómo nadie pudo sentarse 5 minutos con el familiar del paciente, y explicarle algo. Lo sé, las Emergencias son lugares en el que las cuestiones se deben resolver rápidamente, no hay tiempo para mucho… lo sé, pero si no hay tiempo para dar informes, ni controlar a los pacientes, entonces menos para la diversión, la sociabilidad y la dispersión.
Sé lo duro que es trabajar en la salud, y en las condiciones en que se trabaja. Que estaban en conflicto, y con problemas en percibir los haberes. Pero eso no es excusa para no hacer nada en una emergencia. El día que uno elige la profesión ligada a la Salud, y acepta trabajar en una emergencia, tiene ciertas obligaciones, que si no las puede cumplir, debe tener la mínima dignidad de hacerlo saber y retirarse. Y no tomar a los pacientes de rehenes. Y es así en todas partes.
Yo tampoco hablo de mala praxis, ni voy a acusar a nadie pues ni siquiera pude estar allí, solo pude dar algunos consejos que lamentablemente no sirvieron. Lo que no entiendo es cómo a un paciente que lo envían de alta para la casa en no muy buenas condiciones, sin una idea clara de lo que le estaba pasando y sin ninguna coordinación entre personal médico y de enfermería, en el comienzo de un fin de semana largo, que consulta reiteradas veces en domicilio, y no se siente bien, y no se tiene clara idea de lo que sucede, por qué no lo trasladaron nuevamente a la Emergencia, es más porque no lo internaron en Sanatorio. Tal vez el final hubiera sido el mismo, muerte sin diagnóstico, pero tal vez hubiese recibido la atención digna que se merece todo ser humano.
Atte.
ANDREA APELBAUM Toronto, Canada
La grandeza de Enrique Rodríguez
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Estoy leyendo la portada del día 27 de junio, en la que, como no podía ser de otra manera en un diario democrático y plural, lo más destacado es la foto de la manifestación con que se levantó la huelga de resistencia al golpe. Y me atrevo a asegurar eso, porque recuerdo perfectamente ese día, fue la primera manifestación tan grande en que participé, en la que no habían carteles ni pasacalles, sólo gente que coreaba consignas.
En la nota aparecen varios referentes políticos de la época, que jugaron un papel importantísimo en la resistencia posterior, pero no hay referencia a un discurso pronunciado por uno de los pocos representante de los trabajadores en ese momento en el Parlamento, el compañero Enrique Rodríguez (zapatero de profesión) que desde su banca de senador sin engolar la voz, ni gritar dijo: «La clase obrera no fallará» sabiendo de antemano lo que significaría el no fallar para los trabajadores, su clase.
El costo en cárcel, tortura, muertes y desapariciones pagado por los trabajadores en la resistencia a la dictadura, merece ser recordado también en sus representantes políticos de aquella época, como una forma de hacer justicia histórica con los que pagaron el precio más alto, por el odio desatado por los represores.
Y también hacer justicia con estos nombres, que fueron nuestros referentes y verdaderos docentes de la política, formadores de ciudadanía, inspiradores del sacrificio posterior.
Desde ya agradezco su atención.
Un abrazo
LUIS GUERRA [email protected]
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