Estudiantes liceales participan en competencia futurista
La ciencia destronó la hegemonía de la religión en el Renacimiento. Fue fundamental para la revolución industrial, y, ya en el siglo XX, conquistó el entretenimiento y la vida cotidiana.
Desde siempre, la ciencia fue imaginada para el futuro. Los estudiantes liceales de nuestro país no desestiman utilizarla como una forma de educación y de entretenimiento a la vez. Un concurso organizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad ORT, estimula y permite el intercambio de conocimiento en robótica entre los estudiantes de sexto de ingeniería, que además trabajan en equipo para motivar la cooperación.
Con el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), Microsoft Uruguay y el Instituto Tecnológico CTC, se promueven las nuevas tecnologías y, a su vez, permite que los jóvenes estudiantes desarrollen sus habilidades.
En ese esquema se realizó una competencia local entre grupos estudiantiles que trabajan sobre la plataforma de desarrollo de robots LEGO Mindstorm NXT. Participaron todos los centros de enseñanza media del Uruguay, cuyos egresados estén habilitados a seguir estudios universitarios en el área de Ingeniería, según se puede leer en las bases del concurso (www.ort.edu.uy/raes).
Competencia
La competencia se realiza en tres sedes; la primera instancia fue en Montevideo. Posteriormente, se traslada a Maldonado y Paysandú.
La primera actividad tuvo como ganadores a los estudiantes de la Escuela y Liceo Elbio Fernández, y en segundo lugar a los del Instituto Francisco Bauzá, de Montevideo. Terceros fueron los estudiantes del Liceo Instituto Alfredo Vázquez Acevedo. Según explicó Tomás Gallo (Bauzá) «el proyecto lo trabajamos dos semanas; la primera tuvimos la capacitación en el uso del programa».
El y su grupo, compuesto por dos estudiantes más de su liceo, lograron el segundo lugar en la instancia de competencia de Montevideo en el club Defensor Sporting. «La competencia fue la de que los robots, que fueron programados por nosotros mismos, con el apoyo de una docente del liceo, para que ellos siguieran una línea negra en el piso y, cuando llegaban al final, debían tomar una pelota y ubicarla en un cesto».
Gallo, de sexto del nocturno en Ingeniería, explicó que «nos fueron muy útiles las personas de la ORT que, si los llamábamos cada dos minutos, respondían nuestras dudas». Dijo además que «había tenido antes contacto con los robots» y que es su intención «seguir estudiando sobre el tema».
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