TIENE LA PALABRA

No respetaron el minuto de silencio por Benedetti

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Ante la muerte física de uno de nuestros grandes hombres, el compañero Mario Benedetti, ya se ha escrito todo o casi todo. De todas partes del mundo han llegado las condolencias, desde todos los ámbitos del país se ha reconocido su valor literario, y lo más importante, sus valores como ser humano. He leído en nuestro diario que el canal VTV no participó por igual. Pero lo más lamentable se suscitó en el Estadio Centenario cuando se solicitó un minuto de silencio, pero parece que las hinchadas no se dieron cuenta de ello, después pedimos ser respetados en cualquier ámbito, ¿nos merecemos pedir algo? Hablamos de violencia, esto no es una forma de ella, creo que es una vergüenza, ojalá esto se vea mundialmente, para que todos puedan ver esta vergüenza gratuita, eso somos simplemente… No porque esto haya sucedido con don Mario, lamentablemente sucede siempre, no se tiene respeto jamás cuando se solicita el minuto de silencio, esta es parte de nuestra cultura, nos enojamos cuando se ríen de nosotros los argentinos que nos venden cualquier programa y la mayoría lo consume, por ello mis felicitaciones a la señora Breccia por su nuevo programa.

Sin más que con mucho dolor le agradezco la publicación de esta.

TOTI

 

No más discriminación en las FFAA

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hay cosas que reconfortan, sí señor. Una de ellas es comprobar que los homosexuales ya no tendrán vedado su acceso a las Fuerzas Armadas. Un decreto presidencial les abre sus puertas al cancelar en el reglamento de la institución militar una cláusula que discriminaba a las personas por su orientación sexual, y que entraba en colisión con los derechos fundamentales. Muro vergonzoso que ha caído y que expresaba lo que el poder democrático (¿?) pensaba de nosotros (homos, heteros), de sí mismo y de cómo debían ser nuestras relaciones sexuales.

En mayo de 1990 la OMS dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad, pero las FFAA, pagadas con el dinero de todos, con su arraigada cultura institucional militaba en contra de los homosexuales y se creía «antibiotizada» contra el virus de «desviaciones manifiestas de la sexualidad». Fuerzas Armadas que, con todas las excepciones que efectiva y afortunadamente existen, más barbaridades había cometido en nuestra historia reciente, y tenía dos varas de medir valores morales, legales o simplemente humanos y aplicaba una u otra según sus intereses.

Aunque no es del todo cierto que la reputación sea como la virginidad, irrecuperable, costará que las FFAA uruguayas sean un referente de respeto, garantía y protección de los derechos de las personas en general, con especial atención a los colectivos discriminados por su orientación sexual, su origen racial o sus creencias religiosas.

Asociaciones militares de distinto orden, que mantienen el espíritu de los horrores, algunos militares retirados, políticos e insultadores patrioteros han criticado escandalizados el decreto.

Discursos con argumentos que no se utilizaron para cuestionar a los militares represores procesados y encarcelados por delitos cometidos durante la dictadura cívico-militar. Con la voluntad implícita de desacreditar o de difundir una imagen caricaturizada o esquemática de los homosexuales el coronel (r) Silva, en desacuerdo con el decreto, pregunta: «¿A qué baño van?» ¡Toma castaña!

La homosexualidad no conoce de religiones, de ideologías, de instituciones de control o de resistencia. Si bien no existen encuestas para poder extraer de la realidad de las FFAA la existencia de homosexuales, haberlos, haylos (perdón por el arcaismo).

El decreto presidencial es un paso valeroso en la lucha por los derechos de los ciudadanos que padecen prejuicios y discriminación. No obstante la lucha contra la homofobia no se resuelve por decreto (aunque los decretos ayudan a combatirla). La garantía legal de los derechos es a menudo insuficiente para salir de la desventaja social. Aún queda camino para pasar de la cultura machista y homófoba a la cultura de la igualdad, que garantiza la convivencia. Si queremos seguir adelante, claro. Ahora toca a desaprender, a desaprender prejuicios, estigmas, estereotipos y malos hábitos, o buenos hábitos obsoletos.

Un saludo cordial,

GUSTAVO CZECH-BERGTHOLT CI: Nº 914.426-9

 

Agradecimiento a la ex ministra Daisy Tourné

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Soy el esposo de la madre de uno de los chicos del Liceo Miranda que Ud. recibió el día de la marcha por los niños asesinados en nuestro barrio. En lo personal no comparto muchos de los conceptos de la carta que se leyó ese día por parte de los muchachos, pero como bien ellos dicen, la tolerancia es aceptar a los demás tal cual son.

Pero no es esta carta que ellos leyeron lo que motiva la presente, sino el expresarle mi más profundo agradecimiento y reconocimiento por dos hechos relacionados con la mencionada marcha. El primero de ellos muy conocido y promocionado por toda la prensa que fue que Ud. los recibió en su despacho, pero el segundo y que nadie, salvo unos pocos sabemos, es que Ud. le envió un correo electrónico a por lo menos uno de ellos (el hijo de mi esposa) en una demostración de interés realmente insólita para quienes tuvimos que pasar por tantas y tantas experiencias (muy malas) con diversos ministros del Interior desde el año 1968 hasta el año 2005.

Ministros soberbios que jamás recibieron estudiantes en sus despachos, que los hicieron apalear fuera cual fuera el motivo de su reclamo y que muchísimo menos, se hubieran preocupado, como la ha hecho Ud. a través de este correo electrónico. Este gesto la enaltece porque además no fue público, no fue electoral ni electorero. Fue honesto y sincero. Vaya mi más sincero reconocimiento, mi admiración y mi respeto por su valor, su sencillez y su espíritu republicano y democrático. Gracias ministra, Ud. logró algo que no siempre es fácil, me hizo sentir orgulloso de un ministro del Interior de nuestro país.

Vaya a Ud. mi más sincero reconocimiento y disculpe si hago esto público, pero no es justo que el pueblo uruguayo no conozca este hecho que la muestra como lo que es, un gran ser humano ante todo.

Cordialmente

CARLOS ESCANDE  C.I. 1.175.000-8

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