La plaza de los trabajadores: un espacio polémico y muy frecuentado
Monumentos, graffitis, patinetas, bicicletas, actos políticos, reclamos populares y espectáculos de Carnaval son algunas de las manifestaciones que se dan cita en la Plaza 1° de Mayo-Mártires de Chicago.
Sin duda, el evento más importante ocurre cada primero de mayo, ocasión en que cientos de trabajadores se unen para festejar su día.
Proyecto polémico
Hacia 1992, la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) llamó a licitación para la construcción de la plaza. El proyecto ganador fue el del arquitecto Franco Comerci y entre 1994 y 1996 se desarrolló la plaza.
Está ubicada entre la Av. de las Leyes, Av. General Flores, Yatay, Prolongación José L. Terra y Batoví. Se trata de «un área de gran tensión urbana que ha permanecido durante décadas caótica y sin carácter», según describe la primera edición de la Guía Arquitectónica y Urbanística de Montevideo de la IMM.
Además de estar próxima al Palacio Legislativo, se encuentra cerca de la facultad de Medicina y la de Química, del Instituto de Profesores Artigas (IPA), el Palacio Sudamérica, el Mercado Agrícola y la ex fábrica textil de Alpargatas. Desde la plaza se divisan edificios emblemáticos que ilustran distintas épocas de nuestra ciudad: la torre de Antel, el palacio municipal y el antiguo edificio de Casa Soler, entre otros.
Su estructura no se asemeja a la de una plaza tradicional, por lo que fue criticada en más de una ocasión. No se divisan plantas, ni los clásicos bancos de plaza, lo que causa sorpresa y a veces rechazo. Tampoco responde a las características urbanísticas, estéticas y arquitectónicas de la construcción más importante de la zona: el Palacio Legislativo.
Predomina el hormigón y la austeridad. Por su estructura física es una plaza cerrada y profunda, apropiada para jugar al fútbol, andar en bicicleta y patines; actividades que se desarrollan con frecuencia.
En el predio se destaca el gran pórtico de hormigón y hierro que da hacia Av. de las Leyes. Desde el centro de la plaza, por momentos, el muro tapa al suntuoso edificio del Palacio, construido en el primer cuarto del siglo XX.
«La plaza manifiesta el espíritu de la época, años 80-90″, explicó Franco Comerci. «Es una plaza hecha para la gente, para el uso de la gente, diferente a otras plazas», agregó.
Luego comentó que «la plaza fue criticada muchas veces, pero no por lo arquitectónico, sino que fueron críticas de orden político».
Punto de encuentro
Desde sus comienzos la plaza fue muy criticada por su abstracción, sin embargo skaters y patinadores se apropiaron de ella. En la actualidad los más chicos andan en bicicleta, juegan al fútbol o practican otros deportes. Las personas mayores pasan el rato en los bancos de hormigón, mientras que algunos jóvenes hacen «la previa», antes de entrar a los boliches que se encuentran cerca. Muchas personas la viven como una zona de tránsito, para bajar o subir al ómnibus, puesto que alberga varias paradas de transporte colectivo.
«Es simplemente una plaza; que sea abstracta no es un problema, sí lo es lo poco que cuidamos nuestros espacios públicos», reflexionó Comerci, sobre su estado actual.
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