LA RADIO DEL TUPI-NAMBA
Por la Plaza Independencia y el Tupí-Nambá. ¡Cuántos montevideanos de las primeras décadas del siglo XX habrán dicho esas palabras! Lugar de encuentro de los amantes del café y de las más conversadas tertulias. También el viejo Tupí fue un hervidero de novedades. Los libros más recientes traídos por el joven poeta Sabat Ercasty. Nuevos estilos del arte analizados en la mesa presidida por José Cúneo rodeado de jóvenes estudiantes de las bellas artes. Y también en ese sofisticado café había novedades acordes a los tiempos modernos que se venían con todo. Así fue cuando su dueño apareció con una grandota radio de capilla que le habían traído de Norteamérica sus amigos de la Parva Domus. Un aparato de lustrada madera y una reluciente perillita en su frente con la marca General Electric.
Por mucho tiempo estuvo ubicada en un extremo del mostrador, casi rozando el enorme espejo del fondo donde estaba grabado, en letras doradas, el nombre Tupí Nambá. Esa radio la prendían principalmente en la mañana y al mediodía. Es que el bullicio de las charlas en la noche hacía imposible disfrutar sus sonidos. Era el comienzo de la época dorada de la radiotelefonía en el Uruguay. Comenzaban a brillar y ser famosos muchos artistas y programas. La Edinson Broadcasting, llamada «la radio de las familias» tenía su principal atracción en el artista Tito Serrano y su audición nativista y teatral «Brochazos Camperos». Las pocas veces que esa radio de capilla del Tupí se prendía de noche era cuando había trasmisiones desde los teatros Artigas y el cercano Solís, realizadas por la popular CX28, la Edinson. Parroquianos que no habían conseguido entradas, agarraban para el Tupí de la Plaza. Ahí estaban, escuchando una obra teatral mientras degustaban un rico y exclusivo café de moka. Sentados en el fondo, tenían que parar bien la oreja si pretendían escuchar algo, pues los viernes y sábados a la noche el recinto desbordaba de parlanchines habitués. También estuvo prendida y muy fuerte cuando la emisora Sadrep y el señor De Feo trasmitieron en forma exclusiva y pionera el recordado Campeonato de Básket desde Chile. Muy temprano, los parroquianos que trabajaban en la Ciudad Vieja desayunaban y escuchaban los programas de «onda corta». La inglesa BBC y la Radio de Francia se escuchaban muy nítidas ya que, un mozo que además era técnico, había colocado una pequeña antena sobre el tradicional techito que daba a la Plaza Independencia.
Las novedades de la guerra y algo de música se alternaban, y los madrugadores mojaban las medialunas de miel en un enorme café con leche. Luego, mientras fumaban un cigarrillo marca Sheik, hojeaban algunos de la gran cantidad de diarios que el Tupí ofrecía gratuitamente a sus clientes. Al medio día estaba «El Diario Rural» en la CX12 Radio Westinghouse. Y una estrella de la radiotelefonía y el Carnaval se sentaba en sus mesas. Fue el Loro Collazo que tenía su audición en CX32 Radio El Aguila. Cuando su Troupe Ateniense actuaba en el Teatro Artigas de Andes, al terminar, llegaban al Tupí. Lo acompañaban varios médicos, abogados y estudiantes que integraban esa legendaria troupe.
Con más recuerdos y música los esperamos en la 40, Radio Fénix.
Compartí tu opinión con toda la comunidad