TIENE LA PALABRA

Haz lo que yo legislo pero no lo que yo hago

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Una honda consternación sacude a toda la ciudadanía, nuestro sagrado Palacio de las Leyes, bastión inexpugnable de la democracia ha sido, lamentablemente, invadido por esa ola de violencia que azota a nuestra sociedad.

El martes 17 de marzo de 2009 un nuevo acto de salvajismo se ha llevado a cabo, esta vez en la Cámara de Diputados; allí los representantes del pueblo, luego de decirse cosas tales como cagón, y otras sutilezas por el estilo, se tiraron varios golpes al mejor estilo de Cris Namús. Y hay profusos antecedentes en esta matera, el 27 de diciembre de 2007, el senador Francisco Gallinal abofeteó al senador frenteamplista Alberto Breccia, haciéndole volar los lentes por el aire. Un poco más atrás en el tiempo, el día 6 de noviembre de 2007 (creemos que de allí en adelante será conocido como el 6N uruguayo), hubo trompadas entre varios representantes del pueblo en el propio Palacio Legislativo, donde se destacó, entre varios, el diputado Lacalle Pou.

Allí tuvimos oportunidad de conocer a un integrante de la Cámara de Diputados, que hasta ese momento había permanecido ignorado, un tal Oligar Caputo. Y ante estos hechos violentos e inusitados, entendemos que es nuestro deber dar la voz de alarma. para que cosas como esta no vuelvan a suceder.

¿O es que vamos a permanecer de brazos cruzados hasta que esto derive en hechos más lamentables aún, y los pasillos del ambulatorio se tiñan con la sangre de algún inocente?

Señores, creemos que este es el momento preciso para que nosotros, los hinchas de fútbol, planteándolo como iniciativa ciudadana, legislemos en la materia, para evitar que estos vergonzosos espectáculos sigan ocurriendo.

Decimos esto porque no es la primera vez que pasan hechos semejantes, recordemos que en un lejano 11 de julio, el diputado Jorge Machiñena, con un impecable uno dos, dejó en la lona y totalmente fuera de combate al entonces diputado Jaime Trobo.

Los uruguayos siempre estamos copiando lo que pasa en los países vecinos, pero esto no puede continuar así, ¡basta!

Porque a este paso, no lo duden, dentro de poco, vamos a ver formarse esos famosos coros, propios de las «barras bravas», en el propio seno de las bancadas de los distintos partidos políticos, que con sus cánticos obscenos agreden a sus adversarios.

Es como si lo estuviésemos viendo, las bancadas blanca y colorada, cantando a coro a la del Frente Amplio, «hijos nuestros», «hijos nuestros», etc.

Y los legisladores del Frente Amplio respondiendo: «despacito, despacito, despacito, les rompimos el c….».

Y que dejar para cuando el Movimiento Plancha tenga su propio representante en la Cámara, con seguridad que desde el lugar ocupado por el Foro Batllista partirá ese siniestro grito gemelo de «Hierro Hierro».

Ni que hablar de los trofeos de guerra que habrán de exhibir los bandos rivales, por un lado el herrerismo blandiendo el famoso sobretodo, mientras que por el otro, la gente del Foro enarbolará desafiante el poncho blanco.

Temblamos tan solo de pensar, que como antaño, se volverán a tirar objetos contundentes a diestra y siniestra, recordemos si no los famosos vasos voladores del diputado Edison Rijo.

Nuestra propuesta:

Por eso, y para que esto no vuelva a suceder nunca más, entendemos que es necesario, más aún, imprescindible, legislar en materia de pérdida de votos para todos aquellos partidos políticos cuyas hinchadas (digo legisladores) cometan actos reñidos con las buenas costumbres y la convivencia civilizada.

Llegado a este punto proponemos que a aquellos partidos políticos cuyos legisladores cometan actos de violencia, dentro o fuera del recinto del Palacio Legislativo, se les sancione con la quita de 20.000 votos por cada infracción que cometan, a las normas establecidas.

Estos votos serán descontados de los que puedan obtener en el primer acto eleccionario posterior a los incidentes.

De no alcanzar los votos obtenidos para poder aplicar la sanción, el saldo pasará automáticamente a descontarse en la elección siguiente.

Asimismo se aplicará una sanción económica, que podrá ser en dólares, euros, etc., que se descontará de las donaciones pre-electorales que como todos sabemos se realizan a los partidos políticos por parte de particulares y empresas adherentes, en algunos casos hasta 2 o 3 años después de pasadas las elecciones.

Pero no pensemos mal, ¿acaso no sabemos que los uruguayos siempre dejamos todo para último momento? Y claro siempre hay algunos que exageran un poco.

Se colocarán cámaras de video en todos los recintos de manera tal de poder identificar con facilidad a los revoltosos.

Asimismo los infractores perderán sus derechos de locatarios, clausurándose por un tiempo prudencial los despachos, clubes, casas partidarias, etc., quedando a determinación del tribunal que entienda en cada caso, el lugar donde habrán de llevarse a cabo las futuras sesiones, cuidando siempre que el mismo reúna las máximas garantías de seguridad; como ser el Villa Española Boxing Club, el Club de los Ñatos, etc.

El momento es ahora ciudadanos, no a las «barras bravas» legislativas.

EL SABA – C.I: 1.011.090-6

 

Fui, soy y seré partícipe del cambio

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El día viernes 6 del presente mes en el espacio «Tiene la Palabra» el Sr. Juan Vogchumian hace referencia a algunos puntos que personalmente me gustaría contestar tratando de no usar más de las 500 palabras que aproximadamente él uso.

Dice tener 39 años y que reside en Valencia hace ya un buen tiempo, que se informa por LA REPUBLICA en la red y que tiene ilusiones de volver aunque sea con «la frente marchita».

Luego continúa diciendo que él y otros uruguayos no tienen claro los cambios que se están produciendo en el Uruguay. Dice también que extraña a los familiares y amigos, a Peñarol y Nacional, los asados y las llamadas de Palermo.

Más adelante dice haber visto otras formas sociales más justas, más certeras a la hora de defender los derechos de los ciudadanos y cómo un hospital público desempeña su labor para todos por igual. También ve una seguridad social que abarca todas las necesidades de los ciudadanos, aún de aquellos más desprotegidos. Y también vio lo bien que funcionan las fuerzas de seguridad y que llega a fin de mes con lo que gana y le sobra para el ocio y mandar algunos euros.

Luego arremete contra el Uruguay que extraña tanto. Porque no hay trabajo dice, que los liceos y escuelas y hospitales están de paro, la inseguridad ciudadana, y además con los problemas de vivienda para comprar o para alquilar.

Después dice que quiere al Uruguay, la playa, los barrios, los medios tanques, y quiere recorrer las calles y ver desaparecer los barcos en el horizonte, y remata diciendo que «podrán sacar a los uruguayos del Uruguay, pero nunca sacaran al Uruguay de los uruguayos».

Evidentemente en Valencia tiene todo lo que precisa menos lo que extraña. (¿No extraña el dulce de leche y las tortas fritas?)

Yo me pregunto: ¿va a esperar que los cambios que él dice no tener claros se continúen dando y den sus mejores frutos para ahí sí volver? ¿Por qué no se quedó y luchó con los que nos quedamos para ser partícipe del cambio? ¿o piensa volver aunque sea «con la frente marchita» a disfrutar del cambio que otros podamos, seguramente, lograr?

Evidentemente usted se fue en democracia, por lo tanto no lo sacó ni lo echó nadie, como pretende dar a entender.

El resultado que tengamos en Uruguay es también responsabilidad y resultado de los que se fueron negando su apoyo y su esfuerzo para un cambio real y duradero.

Para tener en Uruguay lo que tiene en Valencia quizás vuelva «con la frente marchita» a
sí que elija, Valencia, o Uruguay y ser partícipe del cambio.

Conste que tengo 60 años y parientes en el exterior al que nunca quise irme a pesar de las posibilidades.

Hoy, puedo decir que fui, soy y seré partícipe del cambio. Como no llego a las 500 palabras ¡Salud Uruguay!

H.A.D.A. – C.I. 1.176.977.8

 

Los viejos, los jóvenes y la Ley  de Caducidad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El Frente Amplio, en su campaña política, dijo que no iba a anular la Ley de Caducidad. En unos días entramos en el último año de su administración y teniendo mayorías parlamentarias, no la ha llevado a cabo. En el día de hoy declaró esa Ley inconstitucional, a pedido de la fiscal Guianze, y solamente para un caso concreto. Lo que me preocupa es que estamos involucrando a los jóvenes, en problemas que tuvimos los viejos.

Y para ellos no instrumentamos soluciones, que les ayuden a labrarse un porvenir dentro de nuestro país.

Lo saluda atentamente

JOSE R. – C.C. 17.534

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