Indiscutido: en la categoría de murgas, el conjunto ganador era A Contramano para la gran mayoría
Antes de iniciarse el certamen, en uno de nuestros artículos presagiábamos que este año, en murgas, se iba a ganar cantando.
Para realizar esa afirmación tomábamos en cuenta la distribución de puntajes que establece el reglamento y quiénes habían sido designados para cubrir el rubro «Voces, arreglos y musicalidad»: dos personas con antecedentes en el concurso y que suelen marcar diferencias considerables entre los diferentes participantes, haciendo primar su gusto sobre el de la mayoría.
Partiendo de esa premisa y observando la conformación de los planteles, se podía deducir que A Contramano, Asaltantes con Patente, Curtidores de Hongos, El Gran Tuleque y Los Diablos Verdes aparecían como favoritas a priori. Y esto lo escribimos y lo dijimos públicamente meses antes de empezar el concurso.
Ya en plena disputa, valorando las propuestas de esos cinco candidatos, concluimos, ya en la primera rueda, que A Contramano respondía al perfil requerido, porque además de cantar en forma excelente, en los demás rubros era lo suficientemente contundente.
No nos equivocamos; con la excepción de Asaltantes con Patente, que fue relegada a un séptimo lugar, los restantes conjuntos estuvieron entre los cinco mejores.
No existieron sorpresas, aunque esto no significa que compartamos el fallo; en realidad discrepamos con él, al igual que muchísima gente que tenía otros nombres entre sus preferidas. Más allá del hecho de que la murga que ganó, en nuestra opinión era la que lo merecía.
En los pasajes a la liguilla, ya empezó a vislumbrarse lo que se daría a la hora de la verdad, basta con repasar cuáles eran los conjuntos que ingresaban y los que quedaban afuera, en la consideración de los diferentes jurados.
En sus doce elegidas, Juan Aldado («Voces, arreglos y musicalidad») tenía a Momolandia y desplazaba a Queso Magro, La Gran Siete y Demimurga.
Gonzalo Comesaña, su colega de rubro tampoco tenía a las dos últimas citadas.
Alvaro Ramírez («Fundamentos de la categoría») no ponía en la definición a La Gran Muñeca y Demimurga.
Andrés Tulipano («Textos e interpretación») empataba en el lugar 12 a La Gran Muñeca y Demimurga y no incluía a La Gran Siete.
Alvaro Carballo, el otro analista de textos, ponía a La Mojigata, igualaba en el lugar 11 a La Clave, Asaltantes con Patente y Demimurga y postergaba a El Gran Tuleque y La Gran Muñeca.
Norma Berriolo («Puesta en escena y movimiento escénico») dejaba en el puesto 12 a Asaltantes con Patente y La Mojigata, sin tomar en cuenta a La Gran Muñeca y Demimurga.
Renée De León, quien solamente calificaba visión global, tenía a tres undécimas: El Gran Tuleque, Asaltantes con Patente y Demimurga y mandaba más abajo a La Gran Muñeca.
Finalmente, Heber Vera («Vestuario y maquillaje») nivelaba en el último peldaño a Japilong y Momolandia, mientras que La Cofradía, La Gran Muñeca y Demimurga no entraban en sus cálculos.
Con estos datos primarios que les hemos brindado, ya pueden ir formándose una idea aproximada para tratar de entender qué fue lo que sucedió con los fallos en esta categoría de resolución tan compleja.
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