Hoy continúa. Tras diez años sin tocar, actuará el Peyote Asesino

Comenzó ayer la 6ª edición de una fiesta muy esperada

Durante años, el festival de rock de Durazno fue sinónimo de «fin de año». En octubre o noviembre, miles de personas, de todas las edades, se concentraban en el Parque de la Hispanidad y eran testigos directos de un espectáculo inigualable en Uruguay.

En el 2008, sin embargo, la fiesta no se llevó a cabo y se pospuso para este fin de semana. Esta vez, cuando termine de tocar la última banda invitada ­el Peyote Asesino-, los jóvenes deberán volver a sus responsabilidades y comenzarán verdaderamente el año.

 

Sorpresa

A diferencia de otros años, a primeras horas del sábado, las calles de Durazno no estaban tan concurridas. Tampoco estuvo «muy pesada» la carretera, la entrada al parque de la Hispanidad, ni se complicó la llegada hasta primeras horas de la tarde.

El grueso de las personas llegó en horas de la tarde cuando empezaron a tocar las bandas más reconocidas.

Ayer la grilla arrancó con Muromets, siguió con Némesis, Loto, Harry, Bufón, Chala Madre, Cursi, Graffolitas, Buitres, La Trampa y culminó con El Cuarteto de Nos, que presentó temas de su último disco.

 

Un show

La música es la excusa para reunir a personas de todas las edades, provenientes de todo el país. Muchos se trasladan con la bandera de su banda, dejando en claro su preferencia y gusto musical. Este año se sumaron además las banderas políticas y todo tipo de publicidad política, tanto en el Parque de la Hispanidad, en el kilómetro 180 de la Ruta 5, como en la ciudad de Durazno.

Mientras el intendente de Durazno, Carmelo Vidalín, circulaba por la ciudad, Marcos Carámbula, precandidato presidencial del Frente Amplio, también lo hizo.

El candidato frenteamplista llegó rodeado de jóvenes hasta la plaza donde se encuentra el monumento a Cristóbal Colón, y allí se tomó fotos con ellos y otros jóvenes que estaban en la vuelta.

Además se distribuyeron calcomanías de distintos partidos políticos y colgaron pasacalles en las cercanías del parque.

 

Afecto de la gente

Como ocurre en cada Pilsen Rock, los vecinos de Durazno recibieron con entusiasmo y gran ansiedad a los foráneos que llegaron en busca de rock. Los comerciantes instalados en la vía pública también, aunque reconocieron que ayer no fue buen día para las ventas y esperan repuntar en la presente jornada.

Las necesidades básicas tuvieron su costo: agua caliente para el mate $10, baño $5, refuerzos desde $10, milanesas desde $15 y cerveza desde $40.

Las plazas y espacios verdes arbolados se transformaron en refugios debido al intenso calor que hizo. Allí compartieron espacio distintas tribus y se podía divisar al mismo tiempo gente comiendo manzanas, otros empanadas de $10, algunos empinaban la botella de cerveza o se fumaban un porrito. La convivencia se caracterizó, como ocurre siempre, por ser pacífica.

Cabe señalar que empapelaron la ciudad con afiches de Consumo Cuidado, programa que lleva adelante la Junta Nacional de Drogas, la ONG El Abrojo y la Facultad de Psicología. «Viniste. No te pierdas», decían los afiches dirigidos a los jóvenes. Asimismo, al ingreso del predio repartieron folletos informativos incentivando a un consumo más responsable.

 

Hoy luego de 10 años

Sin duda la banda que ha generado más expectativa es el Peyote Asesino, por su retorno, luego de 10 años de haberse separado. El Peyote cerrará la sexta edición del Pilsen Rock; pero desde las 16 horas estarán presentes La Sellada, Closet, San Bardo´s, Vendetta, Socio, Transe Mental Machine, Rey Toro, Hereford, Trotsky Vengarán y Peyote Asesino.

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