TIENE LA PALABRA

¿Qué le pasó a Hugo Batalla?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

1989 fue un año que hizo temblar las raíces del Frente Amplio, o más bien sus ramas.

En aquel poderoso árbol que había crecido desde el pie desde 1971, vientos de discordia entre «dos izquierdas (¿?)», (fábula como la «teoría de los dos demonios de Bush), hicieron que dos de las mejores ramas se desgajaran:

*La del Gobierno del Pueblo («la 99″), cuyo máximo dirigente fue uno de los mejores hombres (en todo el sentido de la palabra) del Frente Amplio: mano derecha de Zelmar, Hugo Batalla, luchador de luchadores, que salvó de la tortura a tantos y tantos uruguayos y uruguayas, abogado de «pleitos perdidos» desde el comienzo ya que se dilucidaban frente a la «¿Justicia Militar?». Abogado de Seregni y de Raúl Sendic.

*La del PDC, con Lescano a la cabeza.

Nos dejaron casi al mismo tiempo, el PDC ya desde diciembre de 1988 y Batalla desde marzo de 1989. Podría haberse caído el edificio al salirse dos piedras fundacionales.

El PDC, cuyo lema usamos en las elecciones de 1971 para votar la fórmula Seregni-Crottogini, escindido de la Unión Cívica (el «partido de los católicos» fundado en 1911) a fines de los cincuenta, con Juan Pablo Terra y su Movimiento Social Cristiano junto con otro denominado Juventud Demócrata Cristiana, fue junto al Partido Comunista y el Partido Socialista, además de una gran cantidad de ciudadanos independientes, artífice de esto que hoy llamamos Frente Amplio, como lo fue también del «Encuentro Progresista», nombre de una significación muy importante, al que se le agregó luego lo de «Nueva Mayoría», en el triunfo que al final llevó al Frente Amplio al gobierno.

Todos sufrimos aquel desmembramiento, tanto los de un lado como los del otro.

Junto a la Unión Cívica, Batalla y el PDC forjaron una alianza que se dio en llamar el «Nuevo Espacio» del cual Batalla es el candidato a la Presidencia de la República y obtiene una banca de Senador para el período 1990-1995.

Luego el PDC conforma la Alianza Progresista con el grupo de Nin y los escindidos del PGP de Batalla y vuelve al Frente Amplio, y Batalla con sus filas ya muy desvaídas, «vuelve también», pero al Partido Colorado, con Sanguinetti de la mano para ser el vicepresidente de éste en el período 1995-2000.

Tristeza creo que sentimos todos (aunque también indignación) al ver, a aquel otrora conductor del Gobierno del Pueblo con todo lo que ese nombre significara en su momento, junto al sátrapa.

Pasaron veinte años y todavía no lo podemos creer. ¿Qué causó tan grande cambio en la mente lúcida de aquel calabrés defensor de los derechos humanos?

Las actividades a nivel internacional son numerosas, siendo invitado a participar en diversos paneles y debates sobre Derechos Humanos, Integración y Consolidación Democrática en varios países. Integró también el Parlamento Latinoamericano, del cual fue su vicepresidente durante los años 1968-1969. Fue Miembro Alterno del Comité de Derechos Humanos de los Parlamentarios de la Unión Interparlamentaria Mundial durante el período 1990-93. Posteriormente, durante los años 1993 a 1998 fue designado Miembro Titular del mismo, desempeñándose como vicepresidente de dicho Comité en enero de 1996 en ejercicio de la presidencia desde setiembre de 1996 y como presidente a partir de enero de 1997. Su actividad política y social ha sido merecedora de numerosos reconocimientos internacionales.

Condecorado como pocos: Por sus actividades en la lucha por los Derechos Humanos le fue otorgada en 1987 el Reconocimiento Nacional del Mérito. Fue, además, condecorado por la República Italiana como «Comendatore dell Ordine Al Merito della República Italiana», el 2 de junio de 1993. Debido a su ascendencia calabresa, y teniendo en cuenta sus méritos, el Centro Culturale Calabrese, lo reconoció como «Calabrés Ilustre» el 16 de octubre de 1995. En el mismo país es nombrado ciudadano Honorario de la Ganadi. Fue, además, condecorado por el gobierno de la República Federativa del Brasil en oportunidad de una visita realizada al mismo en 1996. En su visita al Uruguay del 14 de marzo de 1997, el presidente de Francia Jacques Chirac, condecora al Dr. Hugo Batalla con la Legión de Honor de la República Francesa.

¿Cómo pudo aliarse con el Partido Colorado en cuyas filas persistían los cómplices de la dictadura? ¿Cómo convivió con ellos? ¿De qué hablaban; cómo discutía sobre los derechos de los trabajadores aquel dirigente sindical metalúrgico y asesor jurídico de AEBU? ¿Cómo podía mantener a Fau a su lado, que a la postre fuera su sucesor y defensor de los militares secuestradores de niños, asesinos de mujeres?

Triste, alejado de «su pueblo», hasta tuvo que mudarse de La Teja… Fallece el 3 de octubre de 1998.

Un recuerdo doloroso.

HERNAN ZUNIN – [email protected]

 

Falta de respeto en el homenaje a Wilson

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Una de las cosas por las que me enorgullece mi país es que tiene un sistema democrático en el que todos podemos expresar nuestras ideas políticas sin temor a represalia alguna, como sucedía en la otrora noche larga que tuvimos que vivir.

Habiendo crecido en aquella época me considero pues, una mujer tolerante que entiende que no todos pensamos igual y que cada cual tiene derecho a enarbolar su bandera si se considera representado por ella.

En ese entendido, no me molestó que cuando concurrí al Cementerio del Buceo por la mañana estuvieran en la vereda de enfrente a la puerta principal unos jóvenes, con banderas pertenecientes al Partido Nacional y simpatizantes del Dr. Larrañaga.

Lo que sí me molestó fue que cuando, luego de poner unas flores a mis seres queridos, encaminando ya mis pasos hacia la salida en el cementerio mismo, sentir altoparlantes y música partidaria y público enarbolando sus banderas de lado a lado en pleno mitin político, portando cada uno un clavel de color blanco, por supuesto, contentos, charlando amigablemente, olvidando quizás que no era un lugar donde debían demostrar su fuerza sino todo lo contrario, era un lugar de recogimiento donde debían honrar la memoria de alguien que ahora duerme el sueño de los justos y quien sufrió también la intolerancia de sus ideas, debiendo asilarse y sufrir prisión cuando regresó al país.

Esas personas, en su mayoría jóvenes, con sus boinas blancas que sin duda no conocieron en vida al propio Wilson Ferreira Aldunate, estaban junto a los organizadores del evento, hablando ruidosamente, riendo olvidando el lugar donde se encontraban.

Yo pensé, que ni siquiera demostraron respecto ni para el propio caudillo que venían a reverenciar, sin duda el lugar de su último reposo no los conmovió, sino más bien, estaban ahí para escuchar a su candidato y la flor que portaban era más bien un detalle y no el fin por el cual concurrían.

Nos esperan meses de mucha reflexión, en ellos los uruguayos tendremos que dar nuestro voto a aquel que consideremos el mejor de acuerdo a nuestras convicciones, hay varios candidatos y un solo lugar, los habrá bien intencionados y habrá de aquellos que no midan las formas de poder llegar al sillón presidencial.

No me quedé a esperar la llegada del Dr. Larrañaga, es más, no sé si cuando llegó al cementerio se sorprendió de tanta algarabía o por el contrario lo esperaba y se sumo a la muchedumbre.

Dr. Larrañaga, si Ud. llevó simplemente una flor a quien Ud. reverencia como caudillo e inspirador suyo lo respecto, si por el contrario Ud. hizo una arenga política, le digo, que tiene Ud. todo el territorio uruguayo para hacerlo y que el cementerio nos lo deje a quienes vamos a poner una flor a quienes se fueron antes que nosotros

Atentamente

DOCTORA NANCY ARAMBEL – C.I. 1.425.810-0

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