Sano y sin daños, pudieron capturar al jaguar que escapó de la reserva
Fue necesario montar un gran operativo para tratar de ubicar en el monte al animal fugado, con el agravante de que si presentaba riesgo extremo, sería sacrificado.
Funcionarios municipales, policías y soldados tendieron un discreto cerco, hasta que en horas de la noche el jaguar retornó a su guarida, sano y salvo, sin haber provocado ningún incidente.
Las autoridades tratan de investigar las razones de esa fuga, aunque prevalece la impresión de que manos anónimas y maliciosas rompieron parte del tejido perimetral del recinto, lo que hizo posible que la fiera escapara.
La avería se produjo precisamente en las instalaciones donde se custodia a una pareja de jaguares en la reserva de fauna del cerro Pan de Azúcar, muy próxima al balneario de Piriápolis.
El sábado, tras más de 16 horas de mucha tensión e incertidumbre, el jaguar retornó a su guarida sobre la hora 22.00.
Una vez que las autoridades tomaron cuenta de que el ejemplar, una hembra de 2 años y unos 80 kilos de peso, había escapado de su encierro, fue necesario desplegar un operativo sin antecedentes.
Se hizo necesario además comunicar a la población cercana que tuviera las máximas precauciones.
Desde media mañana del sábado, el animal, que no llegó a mostrarse agresivo, estuvo a la vista del personal de la reserva y del propio director, Tabaré González, quienes recibieron el apoyo de efectivos de la Policía, de la guardia rural y del ejército, muchos de ellos equipados con armas largas.
Por razones de seguridad, el ingreso al paseo estuvo prohibido durante toda la jornada, en tanto los funcionarios que se encargaron de reducir al animal hicieron un cerco que poco a poco se estrechaba.
Primero se intentó reducirla con un rifle sanitario y aplicarle algún sedante, pero no resultó efectivo. Por esa razón, la opción siguiente fue la de acercarle algo de comida, con algún somnífero, aunque tampoco se hizo necesario.
Todo el operativo tuvo que llevarse a cabo con mucha calma, para evitar alguna reacción inesperada del animal.
De esa forma, policías, soldados y personal de la reserva esperaron pacientemente, pero ya entrada la noche el animal decidió retornar a por sus propios medios, en medio de un temporal de lluvia y viento que se abatía en la zona.
Por fortuna no hay que lamentar daños, tampoco el animal experimentó lesiones ni ninguna clase de intoxicación y pudo reunirse con el jaguar macho que también se encuentra en la reserva. Eso es también importante porque se trata de lograr la reproducción de esta especie, prácticamente extinguida.
Paralelamente, comenzó una investigación interna y policial para determinar cómo se produjo la rotura de parte del tejido.
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