ESTAMPAS DEL VIEJO CARNAVAL
Por 18 y Río Branco había un camión grandote en la puerta de la sastrería El Mago. Bajo la atenta mirada de Carlitos y de muchos curiosos subían unos hermosos trajes de arlequines. Así luciría la murga ese año 1954 gracias a los sastres de ese tradicional comercio montevideano. Cuando el vestuario llegó al local de ensayo de Ansina y San Salvador, en pleno Barrio Sur, todos se alborotaron. Una ropa muy hermosa y original nacida de la imaginación de Céspedes y plasmada en los talleres de El Mago. Otra murga que por esos días dejó su huella fueron «Los Curtidores de Diablos». Dirigidos por Valentín Trasante que también hacía las letras, tenían una casa donde ensayaban en Constituyente y Minas. Una de las primeras murgas que se jugó muy fuerte en el tema político internacional fue la llamada «Lo que el Viento se Llevó». Por principios de los años ’40 con el nazismo en su apogeo, esos muchachos fueron valientes al satirizar a Hitler. No olvidemos que en aquel viejo Montevideo, la Alemania nazi tenía muchos poderosos simpatizantes, en especial en un diario de gran circulación que salía en la noche. También existía una rica colectividad alemana con muchas vinculaciones comerciales y con muchos políticos del partido de gobierno. Aún así la murga fue muy guapa y hacía reír a todos los vecinos de los tablados con un cuplé de tremenda denuncia contra el nazismo y sus colaboradores. Satirizaban a Hitler y a Mussolini en unos versos muy famosos que decían: «¡Ay Benito, Benito, tu tienes tu amigo que es don Adolfito..!» También en aquel cuplé la valiente murga «Lo que el Viento se Llevó» tenía un encendido elogio al ejército ruso y todas las tropas aliadas. Su director fue Washington Cardozo y las letras tan valiosas fueron de Esteban Chimko. Fue una murga del barrio Cordón pues su local de ensayo estaba en la casa de uno de sus componentes ubicada en Paysandú y Piedra Alta. Entre los conjuntos de negros y lubolos comenzó a llamar la atención un pintor que escribía hermosas canciones. Por mediados del 50 nacieron los bellos versos que el joven Páez Vilaró hizo para la Morenada de Juan Angel Silva y Los Guerreros Africanos del gran bailarín y director Luis Reyes. De las murgas más viejas fueron «Don Bochinche y Cía.» y «Los Pichones de este Año». Esta última, que en la actualidad casi nadie recuerda, había nacido por el año 1917. Por la década del ’40, la dirigía Antonio Passanante y su local de ensayo se ubicaba en Juan Paullier casi Martín García. Los integrantes de «Los Pichones de este Año» se reunían al terminar su ronda de tablados en un gran Café con billares que había en Cuñapirú y Juan Paullier donde iban otros conjuntos de La Comercial como «La Cocina entró en calor». El «Loro» Collazo culminaba su extensa trayectoria junto a Momo con la troupe y revista llamada «Momento Musical». En la mayoría de los tablados el público obligaba, al terminar su actuación, a que ese conjunto interpretara los más viejos y recordados éxitos de El Loro con la «Oxford» y «Los Atenienses». Y ante el regocijo de los vecinos, la muchachada de «Momento Musical» interpretaba el mítico «Adiós mi Barrio» y la pícara «Si lo supiera mamá». Estampas y canciones del viejo Carnaval que dieron una luz inextinguible al Montevideo del ayer. Con más recuerdos y música los esperamos en la 40, Radio Fénix todos los sábados a las 18 horas.
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