Entrevista. Nora Castro, nueva presidenta del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay

"Hay que ir hacia una política de humanización que extinga la marginación"

«Existe miedo en la sociedad uruguaya en relación a estos temas», dijo ayer en entrevista con LA REPUBLICA la nueva presidenta del Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay (INAU), Nora Castro. Está de acuerdo con un proyecto de humanización y dice que a las personas privadas de libertad no se las puede obligar a trabajar.

«Hay que enamorar con un proyecto de educación y trabajo y para eso se necesita profundizar la formación y capacitación de la gente que trabaja en el INAU», señaló.

 

­¿Qué cambios piensa aplicar a corto plazo en el INAU?

­Primero hay entender bien la situación planteada, porque una cosa es la disposición legal y otra es la práctica institucional. Casi siempre en una institución no son las primeras las que se pueden cambiar, y en una tan grande, las prácticas son muy complejas y se arrastran de muchos años.

En segundo término coincidíamos con el compañero Tabaré (Vázquez) en impulsar un accionar coordinado desde distintos organismos del Estado, porque hay una situación que no sé cómo llamarla, si de emergencia, de urgencia o cómo. No es que sea nueva pero sí es compleja y contiene tres temas muy importantes: la situación de calle, para la que tenemos gente formada pero no tenemos los suficientes lugares para transformarla; en segundo lugar las adicciones, y por último los infractores.

Hay elementos que conspiran y mucho como lo es el hacinamiento. Desde ese punto de vista el criterio será ir hacia una política de humanización tendiente a la extinción de la marginación, convecidos de que el aumento de penas o el engrosamiento de los barrotes son elementos en contra. Para ese proyecto hay que tener en cuenta que de lo único que está privada la persona es de su libertad. Pero a nadie se le puede obligar a trabajar. Hay que enamorar con un proyecto de educación y trabajo, y para eso se necesita profundizar la formación y capacitación de la gente que trabaja en el INAU.

 

­Concretamente, respecto al Interj, hay denuncias de corrupción recientes realizadas por el padre Mateo Méndez y varios informes de organismos internacionales y de la sociedad civil que hablan de violaciones a los derechos humanos. ¿Se va a investigar?

­Se va a investigar y se va a procurar el diseño de programas que, en muchos casos, van a tener que ser franjeados. No se puede pensar en un solo programa para todo el mundo porque son muy diversas las situaciones.

 

­¿Cómo observaba usted el INAU antes de que pasara todo esto y se le ofreciera estar al frente del organismo?

­Con altísima preocupación. Yo creo que hay varios elementos que han conspirado contra esto. Uno es no haberle dado a las políticas de infancia y de adolescencia la centralidad que deben tener. Otro es el miedo que existe en la sociedad uruguaya en relación a estos temas. Esos son aspectos muy importantes que hay que trabajar pero no puede hacerse en dos meses, sino a largo plazo.

Por otra parte está el tema de la partidización de las acciones. Esto no quiere decir que yo intente eludir la responsabilidad que como integrante de la fuerza de gobierno tengo; pero el hecho de que en estos días hayamos recibido el saludo y apoyo de representantes de distintos voceros políticos y sociales también nos hace pensar: capaz que ésta es la oportunidad de que todos nos pongamos la misma camiseta uruguaya con fuerza, para ver si encontramos alguna solución.

 

­¿Se siente apoyada por la oposición?

­En este momento sí. Tenemos distintas posturas, pero me parece bueno conversar y tener disposición para ver cómo podemos llevar adelante esto. Sin sacar el cuerpo a las responsabilidades y siempre trabajando en equipo.

 

­¿Faltó presupuesto por parte de esta legislatura para las políticas de infancia?

­Se le brindó mucho. Pero en estos temas pasa como con la salud: siempre faltan. De Rendición de Cuentas ahora no podemos sacar más nada porque ya se votó, pero estamos tratando de que se nos prendan todas las lamparitas para buscar recursos.

 

«Un funcionario del instituto no es como el de una fábrica» :El INAU y su gente

­¿Habrá cambios a nivel del funcionariado cuando usted asuma, como se ha escuchado decir durante el transcurso de estos días?

­No. En este momento hay que entender que el diálogo con los trabajadores será fundamental.

Pero hay que saber que tienen que estar para su función, y hay que darles todas las oportunidades para la formación. Eso incluye la evaluación y el diseño.

No se puede evaluar a un funcionario de este tipo de la misma manera que a un funcionario de una fábrica.

­¿Ya está pensando en su equipo?

­En algunas cosas sí, pero hasta no estar adentro y no conocer los funcionarios que están allí, es difícil.

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