El SMU dio indicaciones a los médicos para evitar agresiones
Una ambulancia de Salud Pública concurrió a atender un caso en Casavalle que parecía ser un paciente con convulsiones. Pero al llegar se encontraron con una persona drogada con pasta base, quien golpeó a la médica, generando un nuevo paro en el subsector público.
Sin medidas
Los trabajadores de los servicios móviles de Salud Pública se declararon en conflicto y las policlínicas tampoco atienden pacientes a no ser en caso de urgencias y emergencias. Además, varios hospitales se plegaron a la medida en solidaridad con el personal agredido.
«Esto sucede porque la última vez no quedó en claro qué medidas se tomarían para prevenir las agresiones», indicó a LA REPUBLICA, el dirigente del SMU y médico de Salud Pública, doctor Daniel San Vicente. «Sabemos que no es fácil, pero son barrios complicados, donde hay sectores con muchos problemas».
Las agresiones a los médicos tuvo su punto más álgido a fines del año pasado cuando un médico de Salto fue asesinado por el esposo de una paciente. Suceso que ocasionó un paro médico y una jornada de reflexión de los profesionales en ese departamento.
Para hacer frente a estas situaciones fue que el SMU publicó este año en su página web (www.smu.org.uy), varios consejos para los médicos en caso de enfrentarse a un paciente o familiar que pueda resultar peligroso.
Aprender a prevenir
«Abordaje de situaciones difíciles» se llama el capítulo en el que se trata de explicar el porqué de las agresiones. Allí se indica que, «la hostilidad de los usuarios hacia un sistema sanitario que no cumple sus expectativas es dirigida hacia la figura del médico al que perciben como el culpable de un sistema socio-sanitario que no siempre es justo».
También explica que «hay que aprender a prevenir la agresión, saber percibirla incluso cuando aún sólo se manifiesta de manera encubierta. Para ello, el grado de experiencia del propio médico es decisivo», asegura.
El gremio plantea que es muy importante el manejo de la información y de los problemas que el paciente le lleva al médico para que este se los resuelva. Es preciso establecer un «vínculo de confianza» entre ambos.
Por eso se recomienda a los médicos tener mucho cuidado en la entrevista y manejar cuidadosamente la información que se le brinda, así como saber detectar en el paciente síntomas de agresividad.
Violencia encubierta
«Pacientes con expectativas diferentes sobre la atención que recibe o aquellos que desean obtener algo de forma ilícita, enfermos psiquiátricos con alteraciones del comportamiento o con tendencia a la agresividad, pueden reaccionar con violencia. Pero también aquellos que consideran que presionando y agrediendo a los médicos pueden obtener algún beneficio. En general el agresor espera más de lo que realmente se le está ofertando y cree que puede obtenerlo de esa manera, agrediendo», indica el manual.
«En cualquier caso, la actitud de ponernos por debajo del paciente, educar y renegociar con el paciente esas expectativas, abrirá vías para una relación más terapéutica. Es aconsejable no invadir el espacio del paciente manteniendo la distancia acostumbrada sin levantarse, escuchar atentamente y reconocer los signos que indican amenaza inminente de violencia», asegura la publicación.
También se hace especial hincapié en la reacción del médico frente a un paciente violento. Según el manual el profesional inexperto puede reaccionar con violencia, situación que solo agravaría el enfrentamiento con el usuario.
La violencia suele surgir por varios motivos: cuando la respuesta del médico es negativa a un requerimiento del paciente. Cuando se hace responsable al profesional de las frustraciones, cuando el usuario reclama responsabilidades y explicaciones. Pero también por un manejo inadecuado de la relación entre ambos.
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