TIENE LA PALABRA

Rechazamos todas las guerras

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Desde que el mundo es mundo cada nación con poderío militar ha invadido otros países con fines expansionistas ­así es como funciona: lo quiero y me apodero­ y ahí va quedando dibujada la división política del mundo.

Una vez que una nación usurpa a otra, planta su bandera y sienta status quo, envía a su embajador a las demás naciones para que se lo reconozcan, lo que generalmente ocurre, o porque la nación es temida por su poderío militar, o porque dispone de recursos que las demás necesitan: petróleo, otros minerales, vacas o lo que sea, y no les conviene llevarse mal con la nación usurpadora.

Hace sesenta años cuando «Europa y EEUU decidieron acomodar al pueblo judío bien lejos de sus respectivos territorios los palestinos fueron desalojados de su tierra y tuvieron que marcharse dejando atrás sus casas y sus muertos».

Es duro el dolor del desarraigo. «Los palestinos, de tener el estatus de propietarios, pasaron a tener el estatus de refugiados y tuvieron que acomodarse donde se les indicó».

Fue grande su clamor, pero aunque golpearon todas las puertas se les respondió con indiferencia, la misma indiferencia con que se les respondió a los judíos que querían huir de Alemania y no encontraban dónde ir.

Cuando el pueblo judío festejaba la creación de su Estado comenzaba el padecimiento del pueblo palestino. «Las víctimas se convirtieron en victimarios». Muy pronto Israel necesitó más territorio y nos enteramos por la prensa como los asentamientos palestinos eran hostigados: contaminaban sus pozos de agua, derribaban sus árboles frutales, arrasaban sus huertas, para obligarlos a ceder tierras para los colonos judíos. Algunos palestinos no se resignaron y surgió Hamas que hace ocho años dispara misiles sobre el sur de Israel, y ahora a Israel de pronto se le despierta la urgente necesidad de terminar con Hamas y desata una cruenta guerra contra la Franja de Gaza, utilizando las más modernas armas de guerra que producen las más atroces y desgarradoras heridas, jamás vistas antes por médicos acostumbrados a atender heridos en conflictos bélicos, siendo sus principales víctimas los niños y las mujeres.

Por supuesto que enseguida se alzaron voces de distinguidas personalidades del planeta, incluso de israelíes disidentes condenando el ataque y pidiendo el cese de la guerra. Una de esas voces fue la de Heinnz Dieterich que opina que algunos de los procedimientos empleados por los partidos Likud, laborista y Kadima, parecen asimilados de una lección del colonizador Adolfo Hitler. Los simpatizantes de la guerra, por su parte, aseguran que Europa también ha hecho sus cosas, y que pasan otras iguales o peores por ahí, sin que ellos sientan que se proteste con la misma vehemencia y que se aprovecha cualquier pretexto como protestar por los efectos colaterales para atacar a Israel. ¡Vaya! ¡Qué argumentos! En fin, si ellos se los creen… También nos acusan de antisemitas a quienes estamos en contra de esta guerra. No es verdad. Una cosa son los gobiernos y otra los pueblos. También he visto patéticas imágenes de colonos judíos que por acuerdo políticos, fueron desalojados por la fuerza, y que se se resistían desesperadamente a abandonar sus casas, lo que me apenó mucho. Es terrible haber encontrado por fin una situación y darse cuenta de que era falsa. Los gobiernos usan a la gente cuando la precisan y cuando no la desechan.

Admiro a los jóvenes judíos que tienen el valor de rechazar el servicio militar y a las madres judías que piden que dejen de acosar a los palestinos y que haya paz. No olvido que Jesús salió del pueblo judío y llegó a todo el mundo con su mensaje de amor y paz.

No rechazamos al pueblo judío rechazamos la guerra, todas las guerras. Ojalá que cuando estén leyendo esta aclaración, la paz ya haya llegado. Porque aunque aseguren que van contra Hamas las víctimas son otras y son inocentes.

HILDA KENEDY – [email protected]

 

¿Cuándo vamos a aplicar una tasa de circulación?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

He visto publicado en periódicos del interior (Noticias de Colonia), elementos relacionados con la «guerra de las patentes».

Como elemento objetivo, para medir la gravedad de los hechos denunciado, le envío la siguiente información.

Recuento de chapas de Colonia, cuyo detalle va en el adjunto. Tiempo en cada «observación»: 30 minutos (recorrido entre Palacio Legislativo y Faro de Punta Carretas)

día chapa Colonia

21/1/2009 21 vehículos

26/1/09 mañana 21 vehículos

26/1/09 tarde 14 vehículos

Como se ve, en la realidad, el problema de la «viveza criolla», es pavoroso. Las chapas son de ciudades de Colonia cercanas a Ruta 1 (ruta de acceso Montevideo-Colonia del Sacramento)

Además, debo agregar que también hay muchos autos empadronados en San José y Flores. Muchos más de los que normalmente podían estar circulando por Montevideo. Todos ellos de valores superiores a los US$ 30.000.

¿No se puede requerirle al conductor o propietario que presente certificado de domicilio, que acredite que vive en el departamento donde empadronó el vehículo?

Y en caso negativo, aplicarle una «tasa de circulación» acorde con la realidad, para que la «viveza» se torne inconveniente, económicamente, que es lo que puede frenar esta aberración.

Lo saluda.

JORGE CROCE – C.I. 733.293-1

 

Incendios de Piriápolis unieron esfuerzo y solidaridad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El incendio ocurrido el pasado 24 de enero en los Balnearios Playa Hermosa y Playa Grande, de dimensiones descomunales, mostró, por un lado el desmadre de una naturaleza agresiva y demoledora, y por otro el sacrificio, esfuerzo y valentía de bomberos, soldados del Ejército Nacional, policías, funcionarios municipales y del escuadrón de helicópteros.

A ellos se sumó gran cantidad de vecinos, jóvenes y personas de todas las edades provenientes de los alrededores y zonas vecinas, que con todo tipo de medios trató de ayudar en la medida de sus posibilidades.

Cuando el fuego y la intensa humareda superaban el esfuerzo, con una audaz e impecable maniobra de los helicópteros, apagaron las llamas a centímetros de nuestra casa con sus descargas de agua. Entre tanto un funcionario de la Junta local, con una retroexcavadora, realizaba una brecha en la cerrada maleza del lugar, previendo la extensión del siniestro.

Queda como corolario de todo esto la necesidad de establecer leyes que permitan a las intendencias actuar con eficacia, ante propietarios que no limpian ni cuidan su terreno, y en otro orden apoyar con todos los recursos disponibles al sistema contra incendios, porque los tiempos que vienen no aseguran mejores climas.

VECINOS DE MIRAMAR – PIRIAPOLIS

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