Inédito: 63% de jóvenes infractores no fueron privados de libertad
El Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) evaluó su gestión de 2008 en un largo informe en el que se destaca el aumento de los niños y adolescentes que se atendieron en los diferentes programas que desarrolla. Al 31 de diciembre eran 67.660, un 10% más que a comienzos del mismo año.
No obstante, más niños atendidos no implica más niños institucionalizados. «De ser así, el aumento sería un signo negativo», dijo el presidente del instituto, Víctor Giorgi.
El incremento se explica, en gran parte, por la apertura de 28 centros CAIF durante el año pasado. De los más de 67.000 niños que pasan diariamente por el INAU, la enorme mayoría tiene entre 0 y 5 años y, en particular, casi 43.000 se atienden en los centros CAIF, uno de los puntales del nuevo modelo de atención del instituto.
La mejora de la calidad en estos centros es una de las prioridades para el INAU, y según el informe ésta «abarca aspectos edilicios, equipamiento de los centros, aumento de las horas de atención, conformación de equipos interdisciplinarios», o certificación y formación de los educadores, entre otras facetas.
Además de 45.000 preescolares, participaron de los programas de INAU 12.661 escolares, 7.999 adolescentes y 1.273 adultos mayores de 18 años.
Baja en la internación
En total, algo más de 63.000 niños y adolescentes atendidos por INAU están incluidos en programas de tiempo parcial, que incluyen, además de los CAIF, Centros Infantiles, Clubes de Niños, CasAmigas, el Programa Calle y el Centro de Referencia Familiar.
Por el contrario, sólo 4.571 reciben atención durante 24 horas, tanto viviendo en los hogares del instituto como en otras modalidades alternativas: las «familias de cuidado transitorio» en las que se designa una cuidadora hasta que el chico encuentre un hogar propio o el nuevo proyecto «Creciendo en Familia», en el que matrimonios seleccionados viven con niños y niñas a su cargo.
Lo cierto es que, aun cuando aumentó considerablemente la cantidad de niños atendidos en planes de tiempo parcial, descendió levemente la de institucionalizados, aunque esa sea la faceta del INAU que prevalece en el imaginario colectivo. Basta decir que, aunque ocupan muchos más minutos y líneas en los medios de comunicación que el resto, sólo 128 adolescentes infractores se encontraban, a fines del año pasado, internados en los hogares del Interj.
Contra el encierro
De hecho, a pesar de su relevancia mediática, el 31 de diciembre eran 449 los adolescentes atendidos por Interj luego de ser remitidos por el sistema judicial juvenil. De ellos, 17 permanecían en centros de internación transitoria, 20 se encontraban en régimen de semilibertad y 284 participaban de programas de medidas no privativas de libertad, que incluye la libertad asistida y vigilada, la mediación, la orientación y apoyo, la prestación de servicios a la comunidad y las medidas cautelares monitoreadas, entre otras opciones a cargo del Programa de Medidas Socioeducativas de Base Comunitaria (Promesec), consolidado en 2008.
De este modo, «por primera vez, se concreta una meta largamente perseguida por el Sistema de Justicia Juvenil: el respeto del principio de subsidiariedad de las medidas privativas de libertad», para que éstas «sean utilizadas como último recurso», destaca el informe de INAU.
Una base fundamental de este cambio fue la apertura de servicios no privativos de libertad en el Interior, inexistente hasta el período 2007-2008, excepto en Maldonado.
Por el contrario, en diciembre se habían sumado servicios en Artigas, Cerro Largo, Florida, Lavalleja, Paysandú, Río Negro, Salto y Soriano, departamentos en los que 99 jóvenes formaban parte de este nuevo régimen, que apuesta a fomentar el trabajo comunitario y la educación formal y no formal entre los adolescentes. La meta es seguir profundizando esas estrategias en 2009.
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