Doctor Alfredo Toledo. "No es bueno tener políticas iguales para instituciones de salud diferentes"

"Lo que está haciendo el MSP hoy es lo mismo que se hacía antes"

Toledo explicó a LA REPUBLICA los próximos pasos del Casmu. Entre ellos están la separación jurídica del SMU y el futuro de la institución para que no caiga de nuevo en crisis. Criticó aspectos de la reforma de la salud y entiende que muchas cosas no cambiaron.

 

–¿Cómo es el día después del Casmu?

–Sobre el Casmu queda mucho trabajo todavía. Ya tenemos el acuerdo laboral; en esta semana tendríamos la primera reunión con los acreedores no laborales, porque precisamos levantar el concordato cuando se termine la feria judicial. Sobre la base de lo que suceda con él tenemos que empezar a trabajar y elaborar documentos. Será el plan estratégico que se le presentará al Ministerio de Salud Pública (MSP) para acceder al fideicomiso.

Uno de los puntos es que el Casmu debería separarse del SMU. En ese sentido ya tenemos un grupo de asesores que está trabajando, viendo las posibilidades y los costos. Por suerte la ley contempló los costos de la separación, pero hay que analizarlos.

La semana que viene está convocada la asamblea sobre este tema: qué implica esta separación, cuánto tiempo llevaría, qué pasa con las fuentes laborales, qué pasa con la deuda, quiénes serían los nuevos dueños, etcétera.

 

–¿Qué forma jurídica adquiriría el Casmu?

— Hay una nueva forma que creó la ley, la de una institución de asistencia médica colectiva privada sin fines de lucro. Ese podría llegar a ser el formato jurídico que le estaríamos dando al Casmu.

 

–¿El SMU seguiría conectado de alguna forma al Casmu?

— Sí, estamos buscando la forma de mantener los vínculos, no tanto institucional, sino aquellos que dieron origen al nacimiento del Casmu. Son principios importantes, que originaron la creación de la institución; vínculos importantes, tanto afectivos como formativos. Un lugar donde la medicina se pueda ejercer de la mejor manera y adecuado para poder desarrollarse plenamente.

Esto sería el día después del Casmu. Además tenemos que trabajar sobre cómo encontrar de nuevo una ubicación en el sistema.

 

–¿Están buscando entonces que la reciente crisis no se repita dentro de dos años, cuando se venza el plazo y haya que devolverles a los trabajadores lo que aportaron?

–Exacto. Pusimos un horizonte de dos años, pero sería muy interesante que ese límite pudiera acercarse. Que todos los trabajadores puedan recuperar su nivel salarial lo antes posible, en forma paulatina. Que esta situación no vuelva a repetirse, lo que tiene que ver con cómo ubicamos al Casmu en este nuevo sistema, con esta nueva coyuntura y con estas reglas.

Tenemos que convencer a la población de que el Casmu es una organización especial. La implementación del sistema de salud tal como fue hecha ha perjudicado al Casmu, porque tiene una fuerte carga de afiliados de mayores de edad que no han ingresado al Fonasa y eso lo ha desequilibrado.

En este proceso de reforma hay que empezar a tratar a las instituciones de forma diferente y no igualitaria. La reforma decidió que los niños tenían que ingresar y había que dar prioridad a la atención de los menores de 18 años y los discapacitados; creo que con las instituciones hay que hacer lo mismo.

Algunas precisan una atención especial. Eso mismo se hizo con Casa de Galicia, Impasa: se consideró que había que intervenirlas y dejarlas preparadas para cuando se tomara el camino del nuevo sistema.

Es bueno mirar cada institución individualmente para ver qué respuesta pueden tener. Tratar a todas las instituciones por igual no es bueno; es una herencia del sistema anterior, que consideraba todas las instituciones iguales. Eso es totalmente falso.

–Es una posición diferente a la que sustenta el MSP.

— Lo que está haciendo el MSP hoy es lo mismo que se hacía antes: todas las instituciones son iguales y las cuotas siguen reguladas.

Es cierto que se han marcado algunas metas asistenciales, pero probablemente para todos por igual, sin entender cuál es la estructura de cada institución.

El Casmu por ejemplo tiene 700 médicos periféricos, con sus propios consultorios, y esa estructura no la tiene ninguna otra institución privada. Es diferente a otras que han resuelto tener otro tipo de atención. No es bueno generar políticas iguales para instituciones completamente diferentes.

 

–Las autoridades indicaron que los jubilados ingresarán al Fonasa en el próximo gobierno. ¿Ustedes creen que deberían ingresar antes?

–Lo primero es que no se puso fecha y eso es un error. Deberíamos haber pensado un plan para el ingreso de los jubilados; tampoco tiene por qué hacerlo todos juntos. Si se optó por los menores de 18 años, ahora también podemos poner franjas para el ingreso de los jubilados.

–¿Cuál va a ser el futuro de la emergencia 1727?

–La intención es que integre el Casmu. Está habilitado por la ley y tiene el permiso para actuar como emergencia.

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