DOS DECADAS DE LUCHA

José Belloni, nieto e hijo de los más famosos escultores del Uruguay, lleva el arte en la sangre. En el taller Belloni, ubicado en El Pinar, se dedica a la docencia y la creación. Fue él quien, desde hace dos décadas, se acercó a cada gobierno municipal para solicitar que se restauraran los monumentos que creó su abuelo, presa de un continuo deterioro. Fue la administración Ehrlich la que recogió el pedido. «Esta restauración es tan compleja porque hubo desidia durante décadas. Así como muchos no me escucharon, es mi obligación agradecer la buena disposición de esta administración. Ahora hay que mantenerlo», dijo Belloni.

El primer monumento en restaurarse fue el que homenajea a Rodó; corría peligro de derrumbe. El próximo en la lista es La Diligencia, «si es que se consigue», dijo Belloni, quien ­»gracias a la casualidad»­ siguió la tradición y salvó una obra digna de ser preservada.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje