TIENE LA PALABRA

Para que Uruguay vuelva a ser un país culto

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Señor intendente de Montevideo, señora ministra de Cultura, señor ministro de Turismo y señor ministro de Transporte, hace 100 años nadie tenía duda que el futuro del país era el tranvía y el tren eléctrico y que pronto ningún caballo iba a poder circular en la ciudad.

Hoy en cambio tenemos una venda en los ojos y el tránsito más peligroso del mundo. Por otra parte, esa misma venda nos priva de hacer grandes ganancias todo el año gracias al turismo de la región en busca de tranquilidad y arquitectura europea a costos accesibles y también gracias al turismo europeo que busca paz y naturaleza además de una cultura similar.

La cultura es el valor fundamental que teníamos y descuidamos; es el valor que hoy podríamos potenciar y utilizar con fines económicos. Nos hicimos menos cultos al demoler barrios enteros como Pocitos por ejemplo, y al no conservar el patrimonio que heredamos, como la otrora Estación Central de AFE y todo el sistema ferroviario con una estación en cada pueblo y ciudad del Interior.

En Montevideo nos hicimos menos cultos al cubrir de asfalto las vías y de propaganda las fachadas de edificios artísticos. También nos hicimos menos cultos al no haber querido frenar a tiempo la indigencia del desempleo en primera instancia, pero también de la indiferencia de la sociedad y de las nuevas malas costumbres. La consecuencia más notoria es la contaminación del medio natural y urbano al no haber regulación del tratamiento de residuos sólidos domésticos, dígase la basura que se desparrama por calles, terrenos y ríos.

La gente se acostumbra a la informalidad, tanto las víctimas directas ­adultos y niños que trabajan y viven en condiciones inhumanas­ como la sociedad toda, que padece la ausencia de normas básicas de convivencia, seguridad laboral e higiene.

No sólo le hacemos daño a la naturaleza y al prójimo al alejarnos de nuestra cultura sino que además hemos convertido las calles y las carreteras en una trampa mortal, al circular por ellas tantos carros tirados por caballos, tantos camiones de mercancía pesada y tantos ómnibus de pasajeros. Hemos además perdido puntos que nos vendrían muy bien para desarrollar una industria turística seria que no dependa de nuestro corto verano.

Tanta tragedia y tanta pérdida por no tener presente la cultura heredada, por no mantener nuestro patrimonio, por no respetar la gente desfavorecida, por no valorar nuestra civilización helénica y occidental.

En cambio, sí permitir que se propague el primitivismo, la ignorancia, la indigencia y el transporte a caballo en la ciudad, mientras se sepulta el modernismo de las vías férreas. En lugar de intentar copiar a Miami y otros paraísos tropicales, sino siendo nosotros mismos, mostrando lo que supimos hacer bien, aceptando nuestro clima, nuestro paisaje, nuestra música típica, vamos a fomentar una industria turística pujante y sostenible; vamos a volver a ser ejemplo y vanguardia, un país seguro y culto.

ALEJANDRO SUAREZ [email protected]

 

Otros aportes para evitar accidentes en ciudades y rutas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En LA REPUBLICA del 28 de diciembre del ya pasado año en la página 28 de «Comunidad» se puede leer: Unasev. «Además de difundir cifras, hay que saber analizar y estudiar las causas», e implementar y tomar las medidas adecuadas de prevención, agrego yo.

La nota continúa con varias cifras y luego señala que es sabido que el factor humano es el principal responsable de que se produzcan los siniestros en el tránsito y que para ello es necesario modificar la cultura vial que tiene nuestra comunidad no siendo una tarea sencilla y que los resultados se ven a largo plazo.

Yo considero oportuno hacer hincapié en que es «necesario modificar la cultura vial que tiene nuestra comunidad», que naturalmente tiene que ir acompañada de señalización, cambio en las formas de entregar las Libretas de Conducir, Registro Unico de Conductores, sanciones y recapacitar a choferes de acuerdo a las infracciones cometidas, etc.

Pero se me ocurren entre muchas otras, tres medidas:

– que quizás una buena forma de acelerar la modificación de la cultura vial sea la de formar una cantidad determinada de inspectores motorizados que salgan de las avenidas y controlen las infracciones que se cometen en las otras calles (autos arriba de la vereda, estacionados en zonas no autorizadas, circulación y estacionados a contramano, choferes de motos sin casco y motos sin luces y muchas otras infracciones) hablando y enseñando, y si es necesario sancionando, al vecino que después comete las mismas infracciones en las avenidas.

Se pueden usar las zonas ya confeccionadas de los centros comunales.

– los miles y miles de personas que circulan por las rutas del Uruguay ¿recibieron capacitación para circular en ruta? ¿Las Academias de Choferes capacitan en forma práctica el manejo en ruta? Si no se realiza, ¿no sería positivo una práctica mínima además de la teoría en el manejo de ruta y que se realizara en forma obligatoria?

Casi todos sabemos que el manejo en ruta es totalmente distinto y potencialmente más peligroso que el de la ciudad.

– para dar un paso en la obligatoriedad del uso de casco a los que circulan en moto y que a la vez cuenten con libreta que lo habilite a circular, ¿no se podrá instrumentar que los comercios que venden motos entreguen el casco obligatoriamente con la moto y que también obligatoriamente soliciten la libreta de conducir a quien la compra?

Probablemente esta y otras medidas ya fueron pensadas y están siendo instrumentadas, de ser así veremos disminuir progresivamente los accidentes y sus consecuencias.

HADA C.I. 1.176.977-8

 

Precisiones de la memoria

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El 7 de enero de 1960 presidía el colegiado el Dr. Martín R. Echegoyen que había asumido el cargo el 1º de marzo de 1959, tras el triunfo, después de 93 años, de los blancos en noviembre de 1958.

Enrique R. Erro, fue nombrado ministro de Industrias y Trabajo el 1º de marzo de 1959, a instancias del Dr. Luis A. de Herrera, y al morir este, mes y poco después, empezaron los roces del ministro con el Poder Ejecutivo.

El problema estalló cuando Erro mando a la cárcel a Albert Mc Nutt, yerno del Dr. José Serrato, distinguida figura este último de la alta aristocracia oriental.

Como sustituto del ministro destituido fue nombrado el Dr. Angel M. Gianola (número 2 de Erro en la lista 41 del Partido Nacional en 1958), al que Erro dijo cuando Gianola consultó: «La lista 41 tiene una línea de conducta, si Ud. cree en ella, ya sabe lo que debe hacer»; el Dr. Gianola hizo unas declaraciones en las que ensalzaba y destacaba la actuación de los sindicatos de entonces, y por lo tanto estos no movieron un dedo para defender al ministro destituido, pues pensaron y creyeron sinceras las declaraciones del sucesor.

Erro era un ministro impuesto por Herrera y por lo tanto no valía la pena defenderlo tras el nombramiento de un «progresista sucesor».

Sólo me resta aclarar que no soy ni jamás he sido herrerista, pero tengo buena memoria y por si esto no bastara, las hemerotecas están ahí.

Le escribo estas líneas a raíz de un pequeño error aparecido en la sección Comunidad.

Atentamente.

JUANKA  JUAN CARLOS ARRIEN BUSTELO [email protected]

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