TIENE LA PALABRA

Los medios de comunicación en manos de la derecha

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Llama la atención la altísima cantidad de oyentes de programas violentos de radio. Y la cantidad enorme de televidentes sonambulizados por estupidizantes líos libretados entre bailarinas por un sueño. El discurso de la globalización (léase imperialismo yanqui) convocó a la unificación de los pueblos bajo el modelo del primer mundo, con una rígida estratificación, exclusión y amenaza de inexistencia, e instaló para personas y naciones un «nuevo orden mundial», autodefinido como «único posible». El fin de la historia. Nuestra región (Sudamérica) vive el coletazo del neoliberalismo en el que el «vale todo» era a favor del enriquecimiento en dinero de las oligarquías y el desmantelamiento de los Estados. El querer mantener la subjetividad falseada (por irreal) de esos años, que produjo y a la vez sostuvo al neoliberalismo, es una necesidad de los propietarios de los medios de comunicación, que no sólo son neoliberales, sino parte del sector oligárquico. Esa oligarquía necesita manejar la subjetividad de la población. Sus planes, entre ellos «big brother», «dancing for dreams», «talk shows» (Petinati en Uruguay, Jorge Rial en Argentina) pretenden recoger a su favor el destrozo social hecho. Me refiero al antihumanismo, al inmoralismo, al ventajerismo, al oportunismo, al hacé la tuya.

La ruleta. La expansión capitalista -en la que muchos deshumanizados juegan a la ruleta de la especulación financiera y económica- agudizó la contradicción que le es esencial como sistema, la que se da entre producción social y apropiación privada. Esa condición objetiva del sistema y el discurso correspondiente que niega a los excluidos el ser sujetos (fragilización del «yo») produce rasgos de falsa identidad. El discurso de la globalización declaró caducos los conceptos de nación y soberanos, y con ellos el derecho internacional, incluso el narcotráfico, el terrorismo y la corrupción sirvieron como fundamento al intervencionismo y al supuesto deber de injerencia. Al potenciarse las vivencias de incertidumbre, la suma de ansiedad y confusión vulnera la posibilidad de una identificación madura. Los individuos (víctimas de las inhumanas imposiciones del neoliberalismo) generaron para sí una subjetividad distorsionada que hace anclaje en el psiquismo, es lo que los propietarios de los medios intentan reafirmar con sus programas de radio y televisión y prensa, promoviendo una conducta de sobreadaptación, que implica procesos de subjetividad fragmentada.

Lo ajeno. Ahí viene una señora agarrada a la cadena de un perro que la arrastra de árbol en árbol, más atrás, a un señor, le pasa lo mismo. Y más atrás, a un joven, igualmente aburrido, lo mismo. Pero hay miles de personas que, por el contrario, no aceptan el mandato unívoco y contundente de acatamiento, esencialmente adaptacionista, que usa el miedo a la inexistencia, e impone una sumisión a ideales de «un nuevo orden» que no es otra cosa que desconocimiento de sí, y conduce a una identificación no deseada con ideales que no solo le son ajenos, sino antagónicos. Debido a violencia en ese deterioro de los procesos de conocimiento el sujeto queda disperso en la superficie de las cosas, banalizándose y banalizando en una «subjetividad light» del «viva yo» que es base da la violencia. Atrapado en la imposibilidad de elaborar su situación, descarga su pánico en acciones violentas. Para él, el otro, los otros, son su enemigo. (prédica constante del «programa-Petinati», que retrasmiten 100 radios en red). Sumemos la inhumana campaña mediática para instalar la violencia y inseguridad ciudadana, o la sostenida ocultación del Plan Cóndor. El ultramillonario Gustavo Cisneros ­colaborador del golpe de Estado en abril 2002, en Venezuela, dueño, en Uruguay, de Radio Sarandí, Radio Sport, FM Futura, etc.­ insiste en «petinatizar» a los uruguayos. Pero muchos, aunque sufran, no se entregan al desánimo, ni a la autodestrucción, ni a ser violentos, sino que luchan por gestar y sostener, para sí y para otros, los proyectos de plenitud de vida.

FREDDY SORRIBAS [email protected]

 

¡Felices Fiestas!

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

De mi mayor consideración:

Eduardo Washington Píriz Lanzzeri (tacuaremboense), C.I. 1.765.600-6, le quiero agradecer a usted especialmente por mantener otra forma de información de opinión y lo importante como dice vuestra portada «La verdad es el resultado que surge de la oposición de las ideas».

Tengo que destacar a su gente de equipo de trabajo, que con ahínco publica lo mejor ya que siempre hay que superar la calidad y la veracidad y la investigación que es otra parte muy importante para esclarecer las cosas que son bastante dudosas.

He enviado varias notas mías y por lo general me las han publicado. Es una manera de que la ciudadanía se exprese a veces no teniendo todos los elementos, pero hay cosas que sí nos importan que es el día a día, que cómo lo sentimos claro subjetivamente, a veces tratando de ser coherentes nada fácil, ¡pero se puede!

Gracias por publicarme una carta abierta para el presidente de los orientales, o mejor dicho como le gusta decir a Tabaré: ¡uruguayas y uruguayos!

Es dos opiniones sobre lo bien del Hospital de Ojos, sí por la vida, es decir el derecho a nacer, una silla de ruedas que con total diligencia el presidente envió al MIDES para que tome cartas en el asunto; e incluso contestándome con carta a mi persona y firmada por él a mi domicilio.

Desde su periódico ¡muchísimas gracias señor Presidente!

Por último, quiero mencionar la desgraciada matanza que se está llevando adelante el gobierno israelí-judío, desde hace décadas contra sus vecinos palestinos. Estaría bueno que se hiciera una página para que los que queremos la paz firmemos, por la Web, sí hay un gran abismo de proporción entre el ejército de Israel y lo que tiene Palestina, aquí no cumple con las resoluciones de la ONU Israel, actúa como los nazis o como Luis XV en el despotismo ilustrado, ellos son los únicos elegidos, y se lo creen.

Pero Jesús el Salvador dijo: ¡todos los pueblos del mundo!

Que el próximo año nos permita llevar a cabo con éxito nuestros proyectos y superar unidos los desafíos que se presente.

EDUARDO PIRIZ LANZZERI [email protected]

 

La ingratitud  no tiene sexo  ni religión

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Estamos abochornados porque nos hemos enterado de que han excluido al Padre Livio Vitola, capuchino del convento de San Antonio, de la atención que durante 40 años realizaba de los enfermos del Círculo Católico. No importaba la hora, si llovía o hacía frío, con su hábito marrón, su serena alegría, el Padre Livio visitaba a los enfermos, era toda una institución. 40 años es mucho tiempo, para que de un plumazo, sin ni siquiera llamarlo para decírselo en la cara, le decretaron la salida. Ya les pasará lo mismo a estos que hoy ponen en su lugar… porque la ingratitud no deja bien a nadie.

La sospecha nació cuando el ecónomo de la comunidad procedió a buscar la limosna, los miserables pesos, que el Círculo otorgaba a la comunidad capuchina por su cotidiano servicio. El contador no quería firmar… pobre hombre, los tres meses que le debían a la comunidad, sumados los beneficios de fin de año eran nada menos que $9.000. Y no se los pagó.

Estamos seguros de que el Padre Livio no se va presentar al Ministerio de Trabajo… pero sí ante Dios, y todos nosotros con él, para que dé su merecido castigo a quienes han sabido ser tan ingratos.

PD: Ayer recibí esta nota de unos amigos del Padre Livio. Me solidarizo totalmente con lo que ella dice y se las envío esperando la publiquen.

PEDRO FRONTINI DIRECTOR DE Cipfe [email protected]

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