TIENE LA PALABRA
Ante tergiversaciones de nuestra historia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Días atrás, el Sr. L. Amondarain intentó responder a puntualizaciones realizadas por quien firma, referidas al papel desempeñado por el Partido Nacional en los dos golpes de Estado ocurridos durante el siglo XX, Gabriel Terra en 1933 y Juan María Bordaberry en 1973.
Creí, ingenuo de mí, ingresar en una polémica seria y respetuosa del lector, fundada en los porfiados hechos y en la responsabilidad intelectual de ambos. Desde ya afirmo, que me equivoqué.
El Sr. Amondarain recurrió a la chabacanería tinelliana o a las groserías del otro argentino, Corona. «El salto del ropero» y «el balanceo desde la araña» pueden ser jocosidades en su ambiente, pero en el mío, ¡no!
¡Qué festival se haría un terapeuta con usted!
Pero Amondarain no se limita a eso. Demuestra ignorancia supina y/o desprecio para los cientos de uruguayos que padecieron prisión en la Isla de Flores, destierro y encarcelamientos prolongados, durante el herrero terrismo de 1933. Eran uruguayos batllistas, uruguayos de izquierda, y también muchos blancos demócratas de verdad. ¿Le suena Lorenzo Carnelli?, uno de los grandes olvidados de su colectividad. Muy suelto de pluma, el ex edil Amondarain afirma: «Les llevaban a la Isla de Flores el almuerzo y la cena en lancha desde la Confitería El Telégrafo de Montevideo. «Esta temeraria afirmación no fue publicada ni siquiera en el pasquín de Gabriel Terra, llamado «El Pueblo». Pero sí están impresas las actas de la Comisión Investigadora de la Cámara de Representantes (junio de 1937), creada a instancias del diputado cívico D. Regules. En la comparecencia de Saúl Cestau Rodríguez (decano en los años 60 de la Facultad de Derecho) se describen de la siguiente manera las condiciones de vida en la isla: «Como a los 8 días nos permitieron entrar un poco de tabaco y un vasito de yerba para seis personas…, dormíamos en el suelo 60 personas en un pabellón…, sólo con una cobija pequeña». «Para las 150 hombres que estábamos en la isla había únicamente una canilla, a 1 metro del suelo, y para bañarse era necesario tirarse al suelo». Y su comida de la Confitería Telégrafo, Cestau la describe de la siguiente manera: «era lo, peor, de mañana un pocillo de café negro, que no era café, a las 12 un plato de guiso, grasa, arroz y porotos, francamente imposible…, de noche otra vez el guiso que estaba en condiciones higiénicas muy malas». «Remedios, a quien pidió no se le dio, yo pedí una vez una aspirina, y no me la dieron».
Evito, por razones de espacio, referirme a las torturas. Me remito en este tema a las actas parlamentarias, pero le afirmo al lector, de «dictablanda» como el rivero-herrerismo ha querido matrizar aquellos años, ¡ni ahí! Hubo picana, plantón, cepo, y muchas cosas más.
La historia es cosa seria. No debe ser manoseada, no debe ser tergiversada. No se puede (es horrible escribirlo) ¡no se puede mentir!. Y usted miente Amondarain, una vez más, al poner a Basilio Muñoz al frente de los demócratas en Paso Morlan. Don Basilio Muñoz, con sus 80 años a cuestas había sido desterrado al Brasil por la dictadura de Gabriel Terra y apoyada por Herrera, Don Basilio andaba en el sur de Brasil, entrando y saliendo de Cerro Largo, conspirando con aquel gran batllista llamado Don Justino Zavala Muniz (otro gran olvidado por su colectividad política).
Amondarain, hay que ser más respetuoso de figuras de la talla de Baltasar Brum, respetar a quien ofrendó su vida, en el acierto o en el error, en defensa de la democracia. Su incalificable descripción de las circunstancias (inventadas por usted) en que se inmoló Brum, no hacen más que ridiculizar al escriba Amondarain.
Y voy terminando por aquí, con las siguientes precisiones:
1º) ¿Cuándo su Partido Nacional hizo autocrítica del papel del Herrerismo en el golpe de Estado de Terra?
2º) ¿Cuándo su Partido Nacional hizo autocrítica del papel de Martín R. Echegoyen, venerado presidente del Honorable Directorio, y luego presidente del Consejo de Estado de la dictadura instaurada en 1973?
3º) ¿Cuándo su Partido Nacional hizo autocrítica del papel desempeñado en la destrucción de la institucionalidad por el ex senador blanco Juan María Bordaberry, y en las atrocidades cometidas con su consentimiento, léase, entre otras, el asesinato del parlamentario blanco «Toba» Gutiérrez Ruiz?
4º) ¿Cuándo su Partido Nacional hizo autocrítica del papel del «Gordo» Gari (blanco como hueso de bagual) en la época del pachecato?
5º) ¿Cuándo su Partido Nacional hizo autocrítica del papel del profesor Washington Reyes Abbadie, orador electo por el dictador J. M. Bordaberry y por el Goyo Alvarez, en ocasión de cambiarle el nombre a la represa de Rincón del Bonete, por el de Gabriel Terra?
Sr. Director, no abuso de su gentileza. La corto por aquí. Le agradezco la oportunidad de aclararle a los lectores algunos puntos sobre nuestra historia y sobre algunos personajes que mancillan el papel.
DANIEL HOLNAP C.I. 1.080.663-8
Energía, ¿cuál?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hace 75 años el Uruguay decidió recurrir a una fuente de energía alternativa y renovable justamente después de la grande depresión de los años 1929/30, nuestro país se embarcó en un megaproyecto con el fin de utilizar la fuerza hidráulica para la generación de electricidad, ¿hoy haríamos lo mismo? ¿Estamos dispuestos a recurrir nuevamente a las fuentes renovables gratuitas y propias? ¿O estamos a la espera de que aparezca gas o petróleo o que nos vendan la panacea de la energía nuclear?
¿Cuánto se va a invertir en cualquiera de las dos opciones y qué ventajas al fin tendríamos? ¿No será más barato y con mayor independencia invertir en el desarrollo de las otras dos alternativas, el viento o el Sol, que siempre estarán allí a nuestra disposición?
Hay dos modos de resolver el problema energético, uno es ahorrar lo que tenemos y el otro es agregar nuevas fuentes.
Si tomamos sólo el consumo doméstico de electricidad sabemos que lo que se gasta en iluminación es apenas el 30% o menos, y el resto el 70%, en producir calor o frío; allí es donde podemos realmente ahorrar energía, y para eso tenemos el fácil de implementar recurso solar, mucho más barato y de inmediata aplicación, y sin inversión pública, con empresas relativamente chicas se puede hacer.
Ahorrar sobre un 30% cambiando lamparitas es poco ahorrar, en cambio si, ahorramos en el otro 70% sí lo notaríamos; calentar o enfriar, usando la energía solar, tendremos por un buen tiempo cubiertas nuestras carencias inmediatas y nos daría tiempo para estudiar otras soluciones.
Al quemar hidrocarburos o carbón fósil no le hacemos ningún favor a la atmósfera del mundo entero, y sí contribuiríamos a empeorar la situación climática.
El recurso del Sol debería ser de inmediata aplicación con el concurso de la gestión estatal y la acción privada creando una sinergia lo que haría que todos lo usáramos rápidamente y a bajo costo y fácilmente amortizable con el ahorro de electricidad y de gas u otro fuente energética.
El tema energía eólica es un poco más complejo y creo que el concurso estatal es imprescindible ya que debe ser reestudiado a fondo para darle el mejor manejo y destino.
C.I: 429.007-7
Compartí tu opinión con toda la comunidad